Una ciudad de más de un millón de habitantes agotaría en apenas 2,4 años el agua disponible en la Luna, según un nuevo estudio publicado en la revista "Frontiers in Space Technologies". El hallazgo puso en duda el plan de Elon Musk de construir una ciudad autosuficiente en el satélite.
Una metrópolis necesitaría reciclar casi toda el agua
El estudio tuvo en cuenta el agua destinada al consumo personal, la agricultura, la industria pesada y los centros de datos. Para evitar que las reservas se agoten rápidamente, un asentamiento debería recuperar y reutilizar casi toda el agua consumida, como hace la Estación Espacial Internacional.
La estación recicla cerca del 98% del agua. Si una ciudad lunar alcanzara el mismo nivel de eficiencia, un millón de habitantes podría abastecerse durante unos 100 años. Con una población de 100.000 personas, las reservas alcanzarían para aproximadamente 1.000 años.
Una aldea de apenas 1.000 habitantes sería mucho más fácil de sostener. Los autores compararon esa población con la cantidad de investigadores que viven en la Antártida y consideraron que permitiría utilizar el recurso con menos restricciones.
El problema es que ese 98% de eficiencia se alcanza en una estación habitada por apenas siete personas. En una ciudad, el agua también debería recuperarse después de pasar por duchas, lavanderías e inodoros adaptados a la baja gravedad. Por eso, los investigadores advierten que sería difícil mantener el mismo nivel de reciclaje.
Ante esta limitación, los investigadores plantearon cuatro posibles soluciones. Propusieron mejorar el reciclaje, reducir el consumo mediante métodos como la agricultura vertical, importar agua de asteroides cercanos y localizar nuevos depósitos en la Luna.
Cuánta agua podría haber en la Luna
Los científicos estiman que el satélite contiene alrededor de 34 millones de toneladas de agua. Sin embargo, para elaborar sus proyecciones partieron de una reserva de 1.000 millones de toneladas, un supuesto mucho más optimista que la estimación disponible.
A partir de ese escenario, Martin Elvis, uno de los principales autores del estudio, aseguró que una población de 10.000 personas tendría agua para miles de años. El propio investigador advirtió que la cantidad real podría ser entre 20 y 30 veces menor que la utilizada en el cálculo.
Con reservas más reducidas y un sistema capaz de recuperar apenas el 30% del agua consumida, ese mismo asentamiento podría mantenerse durante unos 100 años. "Claramente, se necesita explorar mucho más antes de construir un pueblo lunar", afirmó Elvis a Forbes.
El agua se encontraría principalmente en forma de hielo en enormes cráteres cercanos a los polos. Algunos no reciben luz solar desde hace aproximadamente 4.000 millones de años y mantienen temperaturas inferiores a -163 °C, condiciones que permiten conservar esos depósitos.
La NASA proyecta instalar una base en el polo sur de la Luna, donde se concentran los depósitos de hielo. La agencia prepara varias misiones para estudiar los cráteres que nunca reciben luz solar. Sin embargo, Elvis advirtió que harán falta muchas más exploraciones para conocer con precisión cuánta agua hay disponible.
El abastecimiento eléctrico sería más sencillo
Según el estudio, generar electricidad sería menos complejo que garantizar el suministro de agua. Un asentamiento podría instalar paneles solares en las zonas más elevadas de los cráteres, que reciben luz solar de manera constante. Incluso sería posible fabricarlos en la Luna gracias a la presencia de silicio.
Una ciudad con varios millones de habitantes también necesitaría reactores de fisión nuclear. Sin embargo, los investigadores consideran que producir la energía suficiente impondría menos restricciones que conseguir agua para toda la población.
Los proyectos para ocupar la Luna ya tienen plazos definidos. La NASA prevé comenzar a construir espacios habitables en 2032, como parte de la base que planea instalar.
Elon Musk propone avanzar mucho más rápido. En febrero, el director ejecutivo de SpaceX anunció que priorizaría la construcción de una "ciudad autosuficiente" en un plazo de cinco a siete años. En julio afirmó que esperaba enviar a "decenas de miles" de personas para crear "una verdadera metrópolis". Jeff Bezos, fundador de Amazon y propietario de Blue Origin, también propuso trasladar al espacio industrias pesadas y centros de datos en un futuro próximo.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.