El cofundador de Udemy apuesta contra la universidad tradicional con una nueva academia de IA
Con una inversión inicial de US$ 35 millones, Gagan Biyani prepara una alternativa presencial, sin título universitario, para estudiar IA. El proyecto comenzará con 50 estudiantes y contará con el apoyo de algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo.

Gagan Biyani, cofundador de Udemy y Maven, pasó buena parte de su carrera creando nuevas formas de aprender por internet. Ahora impulsa en San Francisco una academia presencial para jóvenes desarrolladores, pensada como una alternativa a la universidad tradicional. La propuesta combinará proyectos, prácticas en empresas y formación junto a algunas de las principales compañías tecnológicas.

Biyani fundó la Horowitz Andreessen Academy (HAA) con el respaldo de Andreessen Horowitz (a16z), la firma de capital de riesgo que aportará US$ 35 millones para lanzar el proyecto.

La academia comenzará a funcionar en el segundo semestre de 2027 con unos 50 estudiantes. Durante el primer año, el programa será gratuito y durará 12 meses. En 2028, el plan es ampliarlo a dos años y cobrar una matrícula comparable a la de las universidades privadas de élite de Estados Unidos.

HAA busca la autorización para operar ante la Oficina de Educación Postsecundaria Privada de California, el organismo estatal que supervisa las instituciones privadas de educación superior. Sin embargo, no otorgará títulos ni créditos universitarios.

HAA comenzará en 2027 con unos 50 estudiantes y una inversión inicial de US$ 35 millones. (Foto: Horowitz Andreessen Academy)

"Estamos en la era de la acción ilimitada", afirmó Biyani a Forbes. Para el emprendedor, la inteligencia artificial permite realizar tareas que antes requerían más empleados, más dinero o conocimientos especializados. Esa transformación, sostiene, también aumenta el valor de la iniciativa personal y de la capacidad de relacionarse con otras personas. "En un mundo donde la IA está al alcance de todos, se hará mayor hincapié en la interacción humana", aseguró.

Una alternativa basada en proyectos y trabajo real

La academia busca alejarse de un modelo centrado principalmente en exámenes y calificaciones. HAA combinará clases, prácticas profesionales y proyectos elegidos y desarrollados por los propios estudiantes. Además, cada alumno deberá trabajar a tiempo completo durante al menos tres meses en una empresa.

Entre los socios fundadores aparecen Anthropic, Google, Meta, Nvidia, OpenAI, Palantir y Stripe. Las compañías colaborarán de distintas maneras, desde participar en la definición del plan de estudios y aportar tecnología y capacidad informática hasta ofrecer oportunidades de aprendizaje práctico. Más de 40 empresas adicionales se sumaron como posibles empleadores para prácticas y puestos de tiempo completo.

La academia apunta a jóvenes que puedan demostrar lo que ya son capaces de construir. Biyani explicó que buscarán "pruebas de trabajo" y personas capaces de desarrollar proyectos de principio a fin. El perfil incluye a graduados de la escuela secundaria que no quieran dedicar los próximos cuatro años al recorrido universitario convencional.

Las universidades también deberían modificar su relación con la inteligencia artificial. Su postura es que la tecnología ya forma parte de la realidad y que intentar prohibirla en las instituciones educativas va en contra de la preparación que necesitarán los estudiantes.

Los alumnos deberán trabajar al menos tres meses a tiempo completo dentro de una empresa. (Foto: Horowitz Andreessen Academy)

"Hay que aceptarlo en lugar de combatirlo", afirmó. Comparó el avance de la IA con la llegada de una nueva herramienta fundamental y sostuvo que no tiene sentido impedir su uso mientras se intenta preparar a los alumnos para el futuro.

Sin embargo, el cambio no pasa únicamente por enseñar a utilizar herramientas de inteligencia artificial. Biyani considera que la transformación exige desarrollar una mentalidad diferente, basada en detectar problemas y actuar para resolverlos con los recursos disponibles. La IA permite realizar tareas de manera más eficiente. Por eso cree que los jóvenes tendrán que aprender a aprovechar esas herramientas para construir productos, resolver problemas y llevar ideas a la práctica.

Las habilidades que ganan valor con la inteligencia artificial

Biyani también sitúa las habilidades interpersonales entre los pilares de la formación. Su argumento es que, aunque las computadoras puedan asumir cada vez más tareas, las personas seguirán necesitando trabajar, crear y hacer negocios con otras personas.

Por esa razón, quiere que la interacción con los demás ocupe un lugar importante en el programa. La mayoría de las clases serán presenciales y los alumnos tendrán varias actividades en simultáneo, muchas de ellas diseñadas para obligarlos a trabajar en equipo.

El aprendizaje basado en proyectos sigue la misma lógica. Biyani sostiene que aplicar los conocimientos ayuda a incorporarlos mejor y genera mayor motivación, especialmente a medida que los estudiantes crecen y necesitan una razón concreta para aprender algo.

Biyani considera que las habilidades interpersonales ganarán peso a medida que avance la inteligencia artificial. (Foto: Horowitz Andreessen Academy)

HAA contará con un campus físico, aunque todavía no se anunció dónde estará ubicado.

El proyecto tampoco pretende reproducir el mito de Silicon Valley del emprendedor que abandona la universidad y alcanza el éxito, asociado a figuras como Mark Zuckerberg o Steve Jobs. Biyani aseguró que no busca estudiantes dispuestos a romper las reglas solo por hacerlo. El objetivo, afirmó, es encontrar jóvenes capaces de cuestionarlas, analizar cómo funciona el sistema y decidir por sí mismos cuándo tiene sentido seguir un camino diferente.

Tampoco considera que la universidad haya dejado de ser útil. HAA recibirá inicialmente a apenas 50 estudiantes entre los miles de jóvenes que terminan la escuela secundaria cada año. Según él, muchos deberían seguir una carrera universitaria, mientras que otros podrían empezar a trabajar o intentar crear una empresa.

Incluso quienes elijan una universidad tradicional deberían, a su entender, aprovechar esos años para asumir desafíos y construir cosas concretas. Entre los ejemplos mencionó escribir un libro, formar una banda, desarrollar productos que otras personas quieran utilizar, participar en comunidades de código abierto o crear robots.

La decisión de construir HAA fuera de una universidad existente responde precisamente a la búsqueda de libertad para experimentar. Su expectativa es que este tipo de instituciones se multiplique. 

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.