The Macallan 1926 cumple 100 años: cómo una barrica olvidada se convirtió en el whisky más caro del mundo
Llenada el 25 de febrero de 1926, la barrica The Macallan 263° cumple hoy 100 años. Con el tiempo, solo se fabricarían 40 botellas y se convertiría en el whisky más valioso de la historia.

Hace cien años, el 25 de febrero de 1926, en la destilería The Macallan se llenó una barrica que después haría historia en el mundo del whisky. Ese 25 de febrero de 1926, la barrica número 263 se incorporó al libro de contabilidad oficial, un dato que en ese momento no parecía tener nada de especial.

Un siglo más tarde, me encontré en el almacén 7, el lugar donde la barrica que terminaría convirtiéndose en el whisky más caro del mundo pasó la mayor parte de su vida, por suerte, ignorada. Lo digo porque las barricas asentadas en el libro de contabilidad a ambos lados de la número 263 se vendieron más tarde en lotes, con destinos desconocidos pero posibles, para su mezcla. En cambio, para fortuna del whisky fino, durante 60 años la única barrica de roble 263°, sazonada con jerez, permaneció dormida, a la espera de transformarse en el whisky más valioso del mundo.

Una historia notable

Hoy, un whisky escocés de 60 años no es común, aunque tampoco resulta tan raro como para llamar la atención por sí solo. De todos modos, el auge de los whiskies de larga crianza recién cobró impulso a partir de la década de 1980. Por eso, que una barrica de aquella época haya sobrevivido durante seis décadas impresiona.

Para ponerlo en contexto, hasta la década de 1960 la mayor parte del whisky se destinaba a mezclas. También pesa la historia de Macallan durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno prohibió la producción y las ventas, y eso obligó a la destilería a vender grandes cantidades de existencias para seguir en pie. A eso se suma un golpe de suerte: que la parte del ángel no resultara tan alta como para vaciar la barrica o bajar la graduación alcohólica por debajo del 40 %. Si juntás todos esos factores, se entiende de verdad lo extraordinario que resulta que este whisky exista. @@FIGURE@@

El equipo reportó que encontró la barrica mientras buscaba un whisky de 50 años. El entonces director gerente, Willie Phillips, explicó en una entrevista con ScotchWhisky.com cómo él y Hugh Mitcalfe "se percataron de esta barrica de 1926, de 60 años". Encontrar la barrica fue una cosa, pero todavía faltaba que el contenido fuera lo bastante bueno como para embotellarlo.

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El whisky era excelente, aunque los ángeles ya habían cobrado lo que les correspondía: quedaba lo suficiente como para producir solo 40 botellas.

La escasez se encuentra con el arte

En la década de 1980, Phillips ya había empezado a armar un equipo para ubicar a The Macallan en la vanguardia del whisky escocés de malta pura. Pese al número reducido de botellas, Phillips y Mitcalfe, junto con Allan Shiach y David Holmes, vieron la oportunidad única que ofrecía una expresión tan exclusiva.

En vez de hacer un lanzamiento estándar de un whisky de larga crianza en un mercado que no necesariamente valora un whisky tan viejo, el equipo decidió transformar las botellas en obras de arte. @@FIGURE@@

El whisky no salió al mercado de una sola vez y Macallan encargó a artistas reconocidos en sus principales mercados la creación de etiquetas personalizadas. Primero, Peter Blake (popular en el Reino Unido) diseñó una etiqueta para 12 botellas. Después, Valerio Adami (con reconocimiento en otro mercado importante, Italia) produjo etiquetas para otras 12. Por último, Fortnum and Mason le encargó a Michael Dillon la pintura a mano de una sola botella. Las restantes se vendieron sin etiqueta o con la decoración icónica de Fine & Rare en 2002.

Esa mezcla de escasez y la decisión de cruzar arte con whisky elevaron el estatus de las botellas: dejaron de ser piezas de colección y pasaron a ser artefactos culturales.

El whisky más caro del mundo

The Macallan 1926 60 años estableció varios récords mundiales, incluidos los 3 más recientes, y fue el primer whisky vendido por más de un millón de libras. El récord vigente quedó en 2,18 millones de libras: se fijó en 2023, cuando una botella de The Macallan Valerio Adami 1926 se vendió en Sotheby's Londres. Que estas botellas dominaran la cima del mercado del whisky no pasó inadvertido.

Para mí, esto no cuenta solo una historia sobre el mercado del whisky. Refleja, sobre todo, a Macallan: cómo usó la calidad, la escasez extrema y el arte para crear algo que se convirtió en el objeto de colección definitivo dentro de las bebidas espirituosas finas. @@FIGURE@@

Este anuncio por el centenario abre una chance para mirar cuánto cambió el mercado, tanto en los 40 años que pasaron desde el embotellado del 1926 como en los 100 años desde su destilación. También permite pensar qué lecciones dejan la maduración y la vida de este whisky para darle forma y elevar el mercado actual.

Un día como hoy, en 1926, una destilería hizo lo que hacen las destilerías: llenó una barrica. De algún modo, esa barrica sobrevivió a pesar de todo. Su existencia hoy puede ofrecer una mirada sobre la paciencia y la artesanía, aunque conviene recordar que también existieron otros whiskies de esa época. Para mí, los récords y el lugar único que ocupó Macallan’s 1926 prueban algo más: hizo falta el equipo indicado para transformar un gran producto en un punto de inflexión para la industria.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com