Los inversores de Stellantis deben estar perdiendo la paciencia. Las acciones cayeron más del 55% este año y el gigante automotor mundial enfrenta cada vez más presión para adoptar medidas drásticas que le permitan responder a la competencia china, reparar el daño causado por costosos errores en el negocio de los vehículos eléctricos y reducir su exceso de marcas.
Los analistas se preguntan por qué la reestructuración demora tanto, aunque el CEO asegura que está trabajando lo más rápido posible. Una decisión que sí celebran es la alianza cada vez más estrecha de Stellantis con la empresa china Leapmotor, que representa una vía potencialmente rápida para acceder a vehículos eléctricos accesibles y competitivos que la automotriz tanto necesita en Europa y en otros mercados.
La caída de las acciones de Stellantis se caracterizó por dos desplomes importantes. A principios de febrero, los inversores quedaron atónitos tras conocerse una depreciación de 22.200 millones de euros (US$ 25.900 millones) y una enorme pérdida para 2025, principalmente debido a una estimación equivocada del ritmo de la transición hacia los vehículos eléctricos. La noticia provocó un derrumbe del 25% en las acciones. A fines del mes pasado, otro desplome, esta vez de casi el 9%, llegó tras conocerse ganancias muy inferiores a las esperadas, una recuperación lenta de los márgenes y una previsión de altos costos de reestructuración en Europa.
Tras conocerse los resultados, el CEO Antonio Filosa aseguró que Stellantis avanzaría lo más rápido posible. "Necesitamos tiempo. Estos no son desafíos que se resuelvan de la noche a la mañana. Vamos por buen camino. Estamos actuando con la mayor rapidez posible", declaró a los periodistas, según Reuters.
La situación en Europa es delicada para los trabajadores de la región. Volkswagen amenazó con despedir a 100.000 empleados y con cerrar cuatro fábricas. Stellantis aseguró que tomará medidas para resolver sus problemas, pero los analistas se preguntan por qué demora tanto. Filosa afirmó que las 14 marcas estarán encabezadas por cuatro nombres clave: Jeep, Ram, Peugeot y Fiat.
La histórica marca italiana de autos deportivos Maserati
Los analistas prevén que algunas de las 14 marcas no sobrevivirán por mucho tiempo. En Europa aparecen las firmas generalistas Citroën, Opel, Vauxhall y Lancia, mientras que DS, Alfa Romeo y Abarth buscan competir en el segmento premium. Dodge y Chrysler completan la lista en Estados Unidos. Y a todas ellas se suma Maserati, la histórica marca italiana de autos deportivos.
Stellantis recibió críticas negativas de varios bancos de inversión. UBS rebajó su calificación de "comprar" a "neutral" tras los resultados del segundo trimestre, aunque los inversores pudieron sentir cierto alivio: la firma todavía vio suficiente potencial en la automotriz como para evitar una rebaja a "vender". También señaló que la importante operación de Stellantis en Estados Unidos todavía mostraba un amplio margen de recuperación.
La firma de análisis de inversiones Bernstein rebajó la calificación de Stellantis a "rendimiento inferior al mercado" y definió los resultados del segundo trimestre en un informe como "un duro golpe de realidad y, por lo tanto, la gota que colmó el vaso". Por su parte, HSBC Global Investment Research mantuvo sin cambios su recomendación de "mantener/reducir".
"Los elevados inventarios en EE. UU. y el débil desarrollo de la cuota de mercado apuntan a una próxima necesidad de reducir existencias, una vez más. Los precios elevados, los posibles recortes de producción y las continuas campañas de retirada de productos generan poca visibilidad sobre los beneficios", afirmó HSBC en un informe.
En mayo, Stellantis presentó su plan quinquenal, que contemplaba el lanzamiento de 60 nuevos modelos para 2030 y una inversión de 60.000 millones de euros (US$ 70.000 millones) para fabricarlos. La estrategia preveía reducir en 800.000 unidades la capacidad de producción en Europa, aunque no brindaba precisiones sobre cómo se llevaría a cabo ese ajuste. Sin embargo, no incluyó cierres de fábricas ni la eliminación de ninguna marca. El 70% de la inversión de Stellantis se destinaría a sus cuatro marcas principales: Jeep, RAM, Peugeot y Fiat.
El futuro de Maserati sigue abierto
"Las otras diez marcas que recibirán menos inversión estarán limitadas a una región específica. Marcas de bajo volumen, como DS y Lancia, pasarán a estar bajo el control directo de Citroën y Fiat, lo que significa que perderán su independencia debido a que sus ventas se consideran demasiado bajas. El caso de Maserati sigue abierto, ya que BYD podría presentar una oferta este mismo año para adquirir esta marca de lujo", señaló Inovev en un informe. BYD no se pronunció sobre esa posibilidad.
Los socios chinos Leapmotor y Dongfeng aportarían tecnología para vehículos eléctricos y utilizarían parte de la capacidad ociosa de las fábricas de Stellantis en Europa para producir sus propios modelos o venderlos bajo alguna marca del grupo. Sin embargo, hasta ahora Stellantis tomó pocas decisiones contundentes capaces de dar tranquilidad a los inversores. Y esas medidas no pueden demorarse demasiado.
Felipe Muñoz, director de la plataforma de investigación del sector Car Industry Analysis, sostuvo que Stellantis necesita con urgencia medidas drásticas, como las que impulsó Volkswagen, y advirtió que resulta difícil sostener una estructura de 14 marcas cuando más de 10 necesitan nuevos productos cuanto antes.
"La crítica situación de Volkswagen es solo la punta del iceberg, y si bien se enfrenta a grandes desafíos en el futuro, los otros dos grandes actores del mercado europeo, Stellantis y Renault, son aún más vulnerables a las condiciones cambiantes del mercado", dijo Muñoz en un intercambio de correos electrónicos.
"Si bien las ventas de Stellantis se están recuperando un poco en Europa este año, no parecen sostenibles con el plan actual. Es decir, pretenden lanzar muy pocos modelos nuevos en los próximos cinco años, en comparación con la gran cantidad de coches nuevos que llegan de China cada mes. Sí, es el primer plan realista que presentó Stellantis, pero seamos honestos, no es suficiente para competir con China", afirmó Muñoz.
Más de 10 marcas necesitan nuevos productos con urgencia
Stellantis podría seguir un camino similar al de Volkswagen para reducir costos y reorganizar su estructura. "Por eso creo que, tras las dolorosas medidas de VW, Stellantis se encamina hacia las mismas soluciones: menor capacidad de producción mediante empresas conjuntas con fabricantes chinos y cierres, menos personal y enfoque en las marcas y productos con verdadero potencial. No puede seguir adelante con 14 marcas, de las cuales más de 10 necesitan urgentemente productos nuevos", advirtió.
Frank Schwope, consultor del sector automotor y profesor en FHM Berlín, no ve demasiadas señales alentadoras para Stellantis, aunque destaca la alianza con Leapmotor, que le permitió ganar terreno entre los fabricantes europeos de vehículos eléctricos.
Ahí es donde su estrategia, respaldada por una amplia cartera de marcas, puede resultar muy útil. Incluso gigantes chinos como BYD, MG de SAIC y Chery encuentran dificultades para desarrollar con rapidez sus redes de concesionarias. Stellantis puede comercializar los modelos de Leapmotor a través de su extensa red de marcas ya establecida y, de esa manera, facilitar el acceso de los clientes a servicios específicos para vehículos eléctricos. Según Schwope, esta relación también podría abrir la puerta a una alianza más profunda con un fabricante chino.
"Stellantis colabora con Leapmotor para dar forma al futuro de la movilidad eléctrica en Europa. Sin un socio, la transición a la movilidad eléctrica en Europa probablemente resultará difícil. En Europa, Stellantis depende de la experiencia china y podría necesitar estrechar lazos con un conglomerado chino", declaró Schwope. Por su parte, Muñoz también considera que la alianza con Leapmotor representa una gran oportunidad.
¿Puede Leapmotor convertirse en el salvavidas de Stellantis?
"El punto fuerte que ninguno de sus competidores europeos posee es Leapmotor. Probablemente fue su mejor apuesta desde que Stellantis se creó en 2021", dijo Muñoz. Vale aclarar que en 2021 la fusión entre Fiat Chrysler y el grupo francés PSA dio origen a Stellantis, un gigante automotriz que reunió 14 marcas bajo una misma compañía.
"Este fabricante de automóviles chino podría convertirse en un salvavidas en los próximos meses y cambiar las cosas para siempre si se gestiona adecuadamente fuera de China. Tienen productos muy competitivos que pueden revolucionar el mercado no solo en Europa, sino también en Latinoamérica y el norte de África", sentenció.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.