Las acciones de SpaceX subieron cerca de un 10% en Wall Street el miércoles, después de que la compañía de Elon Musk presentara resultados trimestrales que superaron ampliamente las previsiones de los analistas.
La empresa registró una ganancia neta de US$ 4.400 millones en el tercer trimestre de 2026, frente a las pérdidas de US$ 1.100 millones del mismo período del año anterior.
Los ingresos alcanzaron los US$ 14.600 millones, un incremento interanual del 161%, por encima de los US$ 12.870 millones que esperaba el consenso de mercado. El beneficio por acción fue de US$ 0,35, frente a los US$ 0,13 proyectados por los analistas.
Tras conocerse los resultados, los títulos llegaron a subir hasta los US$ 161,96. La reacción reflejó el entusiasmo de los inversores por la capacidad de SpaceX para convertir sus fuertes inversiones en infraestructura en un crecimiento acelerado de sus ventas y resultados.
El EBITDA ajustado, una medida de rentabilidad operativa que excluye determinados conceptos contables y financieros, trepó un 306% interanual, hasta los US$ 8.800 millones, frente a los US$ 2.200 millones registrados un año antes.
La inteligencia artificial ya es su principal negocio por ingresos
La composición de los balances mostró un cambio relevante en la estructura de SpaceX: el negocio de inteligencia artificial superó a Starlink en facturación trimestral.
La división Super Intelligence (SI), que incluye infraestructura informática, servicios en la nube y modelos de IA, generó US$ 7.560 millones, frente a US$ 5.248 millones de conectividad y US$ 1.767 millones de la división espacial.
La unidad de conectividad, impulsada por la expansión de Starlink, continuó siendo la principal fuente de ganancias operativas. Su resultado alcanzó US$ 2.367 millones, con un crecimiento interanual del 99%. La división de inteligencia artificial, en tanto, obtuvo US$ 431 millones de beneficio operativo, después de registrar pérdidas en el mismo período de 2025.
El avance de la IA estuvo acompañado por una fuerte expansión de la infraestructura. SpaceX alcanzó una capacidad informática de 1,7 gigavatios al 30 de septiembre, frente a 600 megavatios un año antes. La empresa también completó la adquisición de Cursor en agosto, operación valuada en US$ 60.000 millones, para integrar infraestructura de cómputo, modelos y aplicaciones de inteligencia artificial.
El gasto de capital sigue bajo la lupa
Pese a los resultados positivos, el principal interrogante para los inversores es el costo de la expansión. SpaceX destinó US$ 19.600 millones a inversiones de capital durante el trimestre, casi tres veces el nivel de un año atrás. Además, anticipó que el gasto podría aumentar a entre US$ 35.000 millones y US$ 40.000 millones en el trimestre en curso.
Ese desembolso explica parte de la cautela que acompañó a la acción desde su salida a bolsa. Antes del repunte del miércoles, los títulos habían cerrado en US$ 147,79, por debajo del máximo cercano a US$ 201 registrado tras su debut bursátil.
Aún así, otro factor que alimentó el interés del mercado fueron las declaraciones de Elon Musk sobre una eventual combinación con Tesla. El empresario confirmó que ambas compañías formaron comités especiales para analizar la posibilidad, aunque aclaró que considerar la operación inevitable sería exagerado.