Ella trabaja para la marca que visten Haaland, Hincapié y Beckham
Fanny Brusil llegó a Canadá en 2004 y su primer trabajo en ese país fue en la limpieza de un centro comercial. Hoy vive en Toronto, donde se desempeña como Operations Manager de Loro Piana, marca que visten personajes como Erling Haaland, David Beckham, Piero Hincapié, Pablo Campana, príncipes, reyes y billonarios.

La historia profesional de Fanny Brusil comenzó mucho antes de llegar al mundo del lujo. Nació en Quito y creció cerca del comercio y del mundo de los servicios. Su madre trabajaba en una tienda de telas y su abuela tuvo una influencia importante en su formación. De niña jugaba a la tienda y al banco, mientras utilizaba retazos de tela para confeccionar vestidos para sus muñecas, que le llevaba su madre. 

Estudió Finanzas en el American Junior College y posteriormente obtuvo el título de ingeniera en Marketing en la Universidad Internacional del Ecuador. Su formación estuvo acompañada por jornadas laborales. Trabajaba durante el día y asistía a clases por la noche, una dinámica que se convirtió en parte de los primeros años de su carrera.

Sus primeros trabajos fueron en Hyundai, Aseguradora del Sur, Aseguradora Suiza y Barceló. En 2004 decidió mudarse a Canadá ya que se enamoró de un ecuatoriano-canadiense llamado Jonathan Toromoreno. El primer paso para Fanny fue aprender inglés en una escuela estatal, junto a compañeros de diferentes culturas aprendieron a comunicarse. 

Cuatro meses después consiguió un empleo y comenzó a trabajar en la limpieza de un centro comercial. Mientras recorría sus pasillos observaba las tiendas y buscaba una oportunidad para entrar al mundo del retail. La consiguió en Limited Brands, conocida después como LBrands, un grupo de tiendas estadounidenses que luego se dividió en Bath & Body Works, Inc. y Victoria's Secret & Co.

En esta firma desarrolló una carrera de 15 años vinculada con operaciones y merchandising. Su esposo, que tenía experiencia en recursos humanos, la ayudó a prepararse para la entrevista. “Por suerte me preguntaron lo que había repasado y entendí que estaba contratada, pero no entendí que el primer día tenía que ir de negro y fui con blusa formal de color rojo y un pantalón gris, la verdad nadie me hizo sentir mal, más bien me apoyaron”, señala. Allí trabajó en inventarios, logística, planificación de tiendas, control de calidad y coordinación de equipos

Durante esos años también tuvo empleos de medio tiempo en Disney Store y en una cafetería italiana. Fueron etapas de jornadas extensas que, al mismo tiempo, le permitieron alcanzar objetivos personales como comprar una casa, viajar y apoyar económicamente a su familia en Ecuador. Entre lágrimas comenta que este trabajo tiene un significado especial para ella. Cuando salió del país se puso una meta, cumplir con sus objetivos para apoyar a sus dos hermanos (Andrés y Michelle) y devolver, de alguna manera, las oportunidades que ella misma había recibido. 

El siguiente cambio llegó con la transformación del comercio. Brusil pasó a la marca de ropa londinense Ted Baker, donde vivió el impacto de la pandemia y el crecimiento del e-commerce. “Trabajábamos pocos por turno y presencialmente solo dos en la tienda, lo que hacíamos era entregar las prendas que los clientes compraban por internet”, menciona. La operación en Canadá cerró y esa experiencia abrió una nueva etapa profesional.

Su entrada al lujo comenzó con Versace. Trabajó allí durante tres meses mientras buscaba una oportunidad en Loro Piana, ya que se enteró que la marca abriría una tienda en Toronto. Durante la pandemia, utilizó LinkedIn para contactar a profesionales de la compañía en Italia y Norteamérica y mandarles un mensaje para expresar que estaba interesada en trabajar ahí. Después de varios intentos, logró una entrevista. “Recuerdo que la reclutadora me comentó que se acordaba de mí por les mensajes que escribí y eso marcó un camino para hacer clic”, comenta.

Fanny Brusil y algunos de los jugadores de la selección de Ecuador.

Hoy, su trabajo está detrás de una experiencia de compra en la que cada detalle forma parte del negocio. Supervisa inventarios, logística, e-commerce, transferencias entre tiendas, recepción y entrega de mercadería, además del mantenimiento y funcionamiento del establecimiento. Coordina a tres asistentes y participa también en procesos de capacitación.

Loro Piana, especializada en productos de lujo y materiales como cashmere y vicuña, pertenece al grupo LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton, multinacional francesa líder mundial en el sector del lujo. En 2025, la marca registró ingresos globales por US $ 1.164 millones. En Toronto la escala es distinta, pero el modelo mantiene el mismo principio de atención personalizada; la tienda trabaja con alrededor de 10.000 clientes entre turistas y consumidores recurrentes, y las citas pueden durar entre dos y tres horas.

El rango de precios también refleja el segmento en el que opera. Según Brusil, los productos pueden costar desde US$ 3.000 hasta US$ 300.000. Para este año, la tienda de Toronto tiene como objetivo alcanzar alrededor de US$ 10 millones en facturación. Entre los clientes se cuentan el futbolista noruego Erling Haaland, el excapitán de Inglaterra, David Beckham, el ecuatoriano Piero Hincapié, entre otros personajes.

La operación está sometida a auditorías periódicas. Una de las evaluaciones obtuvo una calificación de 98,8 sobre 100 y situó a la tienda en el segundo lugar de América y tercera a escala mundial en el sistema operativo, de acuerdo con la información compartida por Brusil.

La trayectoria de esta ecuatoriana le enseñó que adaptarse no significa dejar atrás la identidad. Por el contrario, considera que representar a Ecuador también implica llevar consigo los valores aprendidos en su familia. Esa conexión se hizo especialmente visible cuando tuvo como clientes a integrantes de la selección ecuatoriana de fútbol. Más allá de la compra de prendas y accesorios, la experiencia significó para ella compartir con compatriotas que, al igual que ella, viven lejos del país. “Puedo conocer príncipes, reyes, personas famosas, pero tener a mis compatriotas, ha sido muy bonito”, dice.  

La siguiente etapa para Brusil ya está en marcha. Después de participar en la apertura de la tienda de Vancouver, prepara capacitaciones para los equipos de operaciones y viajará a Brasil, en noviembre de este año, para apoyar una nueva apertura. Su objetivo es convertirse en representante de Canadá para la capacitación operativa de Loro Piana.

La trayectoria que comenzó en Quito, entre telas, juegos de infancia y jornadas de estudio y trabajo, hoy continúa en Toronto. Brusil llegó a Canadá para darle un giro a su vida y construye una carrera en una de las casas de lujo más reconocidas del mundo. Para ella, la excelencia no es solo un resultado, es la suma de pequeñas acciones que se repiten todos los días. (I)