El pasado 25 de noviembre, en el Quórum del Paseo San Francisco, se celebró el Summit de Educación de Forbes Ecuador, un encuentro que reunió a líderes de la academia que buscan impactar en todas las generaciones.
Ante cerca de 300 personas se habló sobre las prioridades del sector educativo. Se habló sobre cómo la formación del talento humano exige un equilibrio entre competencias técnicas, humanidad, pensamiento crítico e innovación. Y que la empresa ya no es una espectadora tiene una tarea: cerrar brechas.
El Summit arrancó con una masterclass de Daymi Barahona, Coordinadora de Buenas Prácticas Pecuarias de Pronaca. Su historia trazó la línea narrativa del evento: la educación transforma trayectorias y también construye identidad.
"Estoy aquí gracias a una decisión tomada hace 28 años por personas que fundaron la Fundación San Luis. Estudié ahí gracias a una visión con propósito. Mi papá era jardinero en Pronaca. Ellos me dieron educación de calidad, autoestima y la capacidad de plantearme propósitos".
Barahona dijo que "la educación es la inversión más poderosa para un futuro próspero. Hay que ver a la educación como una inversión a largo plazo que puede impactar al país de una forma muy poderosa".
Luego vino una conversación con Lural Ramírez, Directora de Academia Cotopaxi, centrada en inteligencia artificial y competencias esenciales para el futuro.
"Lo que antes era un maestro, hoy es diferente. Nuestro entorno es la inteligencia artificial y esto presenta un reto y una oportunidad (...) Nos estamos preparando con los maestros para que se sientan capacitados frente a una herramienta tan poderosa", dijo Ramírez.
La segunda masterclass estuvo a cargo de Anabell Salinas, Superintendente de Responsabilidad Social y Comunidades de Lundin Gold, quien habló desde los números y desde el propósito.
"Invertir en educación es sembrar esperanza", afirmó. Aseguró que la empresa minera invirtió US$ 4,6 millones que han permitido levantar infraestructura y mejorar el acceso educativo en la parroquia Los Encuentros, en Zamora Chinchipe.
Los datos compartidos: 649 estudiantes beneficiados, de los cuales 102 retornaron al territorio con un título universitario, consolidando desarrollo local y movilidad social.
El panel principal del Summit reunió a cuatros autoridades que expusieron una visión distinta y sin ambigüedades sobre el talento que hoy busca la industria.
El panel principal dejó un mensaje sobre la urgencia de repensar la formación del talento en Ecuador. Paola Romero, vicerrectora de Docencia de la ESPOL, aseguró: "No podemos formar de manera homogénea cuando las carreras y estudiantes son diversos. Las empresas nos piden mejorar el trabajo en equipo".
Por su parte, María Brown, directora Ejecutiva de la Fundación Crisfe, comentó que "el empresario y la empresa no solo emplea también educa", y amplió: "no se puede esperar el producto terminado. La formación no es solo tarea de la escuela o la universidad, empieza en casa".
Gonzalo Mendieta, rector de la Universidad de las Américas, reafirmó la tendencia empresarial actual: "Ya no nos piden destrezas técnicas como prioridad. Nos piden pensamiento crítico y habilidades humanas", pero también cuestionó el modelo tradicional de evaluación: "si seguimos evaluando de la misma forma, lo pondrán en ChatGPT y el estudiante no aprenderá. Hoy tenemos la mejor oportunidad del mundo para lograr aprendizajes profundos".
Finalmente, Diego Quiroga, Rector de la Universidad San Francisco de Quito, habló del retorno a la curiosidad, la pasión y la reinvención como antídotos contra una formación plana: "robots no queremos. Si generamos pasión por aprender, los estudiantes desarrollan pensamiento crítico" y dijo: "debemos revivir el matrimonio entre universidades y la empresa", refiriéndose al desafío de construir investigación útil, aplicada y transformadora en alianza con el sector productivo.
El Summit de Educación confirmó que el futuro educativo del país no se juega solo en las aulas, hoy se construye en alianza, diálogo y visión compartida. Porque —como lo recordaron los panelistas— la educación no es solo lo que enseña, es lo que despierta. (I)