Tendrá aproximadamente 70,82 hectáreas y albergará a 2.000 residentes. La idea es que todas las personas, edificios y vehículos puedan comunicarse entre sí a través de datos en tiempo real y sensores integrados.
Son tan pequeños que entran en la palma de la mano y sólo pesan alrededor 42 gramos. Tienen una cámara para evitar obstáculos y navegar de forma autónoma sin necesidad de GPS.