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KMI Space.
Innovación
KMI Space.
(LinkedIn de KMI Space).

Esta startup está construyendo grúas de remolque para remover la basura espacial

Alex Knapp

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La órbita terrestre acumula cada vez más desechos y satélites inactivos. Ahora, KMI Space apunta a resolver un problema que ya inquieta a toda la industria espacial.

26 Septiembre de 2026 09.00

La órbita terrestre empieza a saturarse. Hace una década, había alrededor de 1500 satélites alrededor de la Tierra; hoy ya son más de 15.000. Si además se suma la basura espacial, el número total de objetos rastreados llega a unos 31.000.

Ahí entran en escena Adam Kall y Troy Morris. Su startup, KMI Space, desarrolla una nave espacial diseñada para retirar desechos de la órbita y trasladar satélites de un punto a otro. El sistema, llamado REACCH, toma como referencia mecanismos de la naturaleza y cuenta con apéndices similares a tentáculos y almohadillas inspiradas en las patas de los geckos, pequeños lagartos capaces de adherirse con facilidad a distintas superficies.

A medida que aumenta la infraestructura espacial, varias empresas buscan formas de prolongar la vida útil de los satélites. Algunas desarrollan estaciones para reabastecerlos de combustible en el espacio, mientras que otras trabajan en naves capaces de repararlos.

El sistema REACCH a bordo de la ISS. - Foto: Espacio KMI.
KMI Space apuesta a una tecnología inspirada en la naturaleza para mover satélites y retirar desechos de la órbita. (Foto: KMI Space)

Morris, CEO de la compañía, describe el trabajo de su empresa como el desarrollo de "grúas" espaciales. "Hay muchas cosas que se pueden hacer con el movimiento de objetos en el espacio, más allá de simplemente recoger desechos y sacarlos de órbita. Hay viajes hacia abajo, hacia arriba, hacia los lados. Por lo tanto, estamos expandiendo el mercado", dijo Kall.

Fundada en 2019, esta startup con sede en Michigan avanzó de manera sostenida hacia su objetivo. En 2024, envió a la Estación Espacial Internacional una versión a escala reducida de su sistema y, durante unos 200 días de 2025, los astronautas realizaron con éxito cientos de pruebas de REACCH para capturar objetos en condiciones de gravedad cero.

Esas pruebas "validaron una simulación que ya teníamos", me dijo Kall. "Ahora podemos confiar en ella cuando modificamos el diseño en la simulación, ya que nos muestra si realmente va a funcionar o no con la física real de la captura", explicó.

Ese resultado será fundamental para el próximo paso de la compañía, que consiste en desarrollar una versión a escala real de su nave espacial. El lanzamiento está previsto para principios de 2028 y las primeras capturas de objetos en órbita, para fines de ese mismo año. Si las pruebas son exitosas, la empresa planea desplegar más de una docena de naves en distintos puntos de la órbita, capaces de maniobrar satélites activos o de enviar basura espacial hacia la atmósfera terrestre para que se desintegre de manera segura.

Para avanzar con ese plan, la empresa recaudó hasta el momento más de US$ 10 millones de inversores y también recibió subsidios y contratos del Departamento de Defensa de Estados Unidos y de la NASA. A eso se sumó el premio StratFi, que le otorgó la Fuerza Espacial. Se trata de un programa que destina fondos a empresas para impulsar tecnologías consideradas importantes para el sector espacial militar y que les permitirá acceder a capital adicional.

"Este anuncio de StratFi, el interés de los inversores y el hecho de que estamos a la espera de poner en marcha algunas cosas más hacen que sea un momento realmente emocionante para nosotros, pero todo va viento en popa", concluyó Morris.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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