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Eric Graf dejó una operación de US$ 70 millones en Diebold Nixdorf para construir algo propio

Erick Graf , CEO de TECs Tecnología y Servicios,
Fotos: Robinson Chiquito
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Lideró equipos de más de 1.300 personas en Ecuador y Colombia. Después de unas vacaciones familiares que lo llevaron a replantear sus prioridades, dejó la multinacional estadounidense. En agosto de 2025 creó TECS Tecnología y Servicios, un proyecto que hasta ahora suma una inversión de US$ 650.000.

El 31 de diciembre de 2020, mientras su familia recorría las islas Galápagos, Eric Graf estaba frente a una computadora. Estaban de vacaciones, pero su trabajo no entendía de feriados ni de horarios. Faltaba información para resolver algunos problemas y el reloj avanzaba hacia las 11:59 de la noche.  "Todos me esperaban para el abrazo de año nuevo. "Me fue muy mal.  Esa noche tuve que apagar miles de incendios".  

Entonces se prometió que no volvería a pasar un fin de año de esa manera.

Cuatro años después la historia se repitió. Diciembre 2024, nuevamente de vacaciones en Galápagos, volvió a encontrarse atrapado frente a una computadora. Semanas después, en enero de 2025 llegó a una reunión en México con cinco cartas de renuncia, cada una con una fecha diferente porque no estaba seguro cuando presentarla. La decisión sorprendió a los ejecutivos. "Soy un hombre de palabra y estaba claro que no todo es dinero".

La medida significaba cerrar una etapa de casi 20 años en Diebold Nixdorf una de las compañías internacionales más conocidas en tecnología para bancos. Graf había dirigido las operaciones de Ecuador y Colombia, liderado equipos de más de 1.300 personas y tuvo bajo su responsabilidad negocios que sumaban alrededor de US$ 70 millones. Pero el crecimiento profesional tuvo un costo. Su vida transcurría entre aeropuertos, hoteles y reuniones.

Eric Graf nació en Guayaquil hace 49 años. A los 18 años consiguió su primer trabajo en Marina del Rey, una empacadora de camarones de su familia. "Al principio básicamente pasaba papeles". Luego fue nombrado asistente de la gerencia administrativa. "La fábrica quedaba en el sur. Gané mucha calle".

Quería estudiar arquitectura, pero su padre y abuelo fueron claros. "Puedes hacer lo que quieras, pero primero estudias negocios".

Siguió su consejo. Ingresó a Maryland College Park, en Estados Unidos, pero regresó a Ecuador cuando su abuelo enfermó. Graf se quedó en Guayaquil, optó por homologar materias y continuó sus estudios en la Universidad Espíritu Santo (UEES). Más adelante realizó un programa de liderazgo en London Business School y un MBA en la Universidad Europea de Empresas.

En 2001 ingresó a Corporación SEC S.A. (CORSECSA), la empresa fundada por su padre Peter Graf, dedicada a importar y comercializar equipos y soluciones tecnológicas especialmente para el sector bancario. Entre sus representaciones estaban Diebold Nixdorf fabricante estadounidense de cajeros automáticos y la japonesa Glory, especializada en equipos para procesar efectivo. Llegó a ser gerente general y obtuvo una participación del 25% de las acciones de dicha empresa. Graf no pensó que una llamada cambiaría su destino profesional

"Un día recibí una llamada de la multinacional estadounidense que mi papá tenía la representación para ofrecerme un puesto en la compañía. Mi padre se resintió un poco porque acepté, entonces le devolví las acciones y empecé mi propio camino".

Así comenzó una trayectoria en sistemas transaccionales y seguridad electrónica. 

En 2009 fue nombrado gerente general para Ecuador. En 2019 Colombia se incorporó a sus responsabilidades. Durante dos años y medio estuvo a cargo de la operación de los dos países. Viajaba los lunes a Colombia y volvía los viernes pasando una semana. 

 El ritmo le pasó factura. "Estaba quemado. Mi vida era en un avión. En los hoteles y aerolíneas ya me saludaban de beso y abrazo", dice entre risas.

La trasnacional estadounidense tiene presencia en más de 120 países, cerca de 20.000 colaboradores y cerró 2025 con una facturación de US$ 3,8 mil millones.

Graf recuerda 2020 como uno de los períodos más exigentes de su carrera. En medio de las restricciones de la pandemia por el Covid 19, los bancos debían mantener sus servicios y garantizar que el efectivo siguiera circulando. Los cajeros automáticos y las máquinas que contaban, clasificaban y dispensaban billetes no podían detenerse.

"Si no cumplíamos habría sido catastrófico para el sistema financiero".

A esa presión se sumó el proceso de reorganización financiera de Diebold Nixdorf bajo el proceso conocido como Chapter 11. En junio de 2023 se declaró oficialmente en bancarrota Fue un proceso de reestructuración financiera considerado exitoso ya que fue completado en un tiempo récord entre 71 y 77 días. La prioridad, en ese momento era mantener la operación y transmitir confianza a los clientes, señalo Graf.

La muerte de su padre lo llevó a revisar sus prioridades. Tenía asuntos familiares que resolver y quería recuperar tiempo con su esposa e hijos.

"Era una carrera muy exigente y demandante. Mi renuncia no fue impulsiva, fue bien pensada, fue la culminación de una época que había llegado a un punto que seguir no compensaba lo que estaba dejando de lado"

En abril de 2025 cerró definitivamente su vida en la corporación. Por un tiempo se dedicó hacer consultorías. En agosto de ese año creó TECS Tecnología y Servicios. La propuesta consiste en llevar a bancos y comercios equipos que faciliten las operaciones cotidianas. Desde contar billetes hasta cobrar con tarjeta, automatizar servicios y atender clientes sin necesidad de que cada trámite dependiera de un empleado.

Apenas abrió la compañía, recibió una propuesta de representación de LANDI Global, una empresa de Singapur especializada en pagos que buscaba entrar al mercado ecuatoriano. Sus terminales son los equipos que utilizan los comercios para cobros electrónicos. "El modelo más económico, similar a un datafast vale US$ 300".

Adicionalmente retomó la relación comercial con Glory, Sus equipos permiten contar, clasificar y procesar billetes y monedas. Esta compañía japonesa reportó una facturación consolidada de 339.582 millones de yenes (cerca de US$ 2.250 millones), en su último año fiscal. Luego a su cartera se sumó Perto, de Brasil, especializada en cajeros automáticos y en soluciones de autoservicio y finalmente está Oberthur Fiduciaire, experta en seguridad para el traslado de efectivo. Sus sistemas pueden inutilizar o manchar los billetes cuando son falsos.

"Somos un proveedor de servicios y tecnología". Así resume su propuesta.

Actualmente trabaja con ocho bancos entre los que están Pichincha, Pacífico, Guayaquil, Bolivariano, Manabí y el Banco Central. En el sector comercial están Boyacá, La Junta de Beneficencia, KFC y Supermercados Del Portal y mantiene alianzas con Conecta e IKORed.

Los proyectos varían en tamaño. "Tenemos operaciones que van desde US$ 50.000 y otras que pueden llegar a US$ 10 millones. Todo depende cuantos equipos nos adquieren". 

 La inversión hasta ahora es de US$ 650.000. El primer año medido de septiembre a septiembre registró una facturación de US$ 2 millones.

El producto que más vende es el relacionado con manejo del efectivo, como contadoras de billetes, monedas y clasificadoras. Después están las terminales de pago y las pantallas de autoservicio.

Mientras conversábamos por zoom recalcó que hay algo que no cambió mucho luego de su salida de Diebold. "Sigo trabajando mucho. Pero ahora por algo propio". 

Su jornada arranca alrededor de las siete de la mañana, hace ejercicio y luego atiende llamadas, correos y da instrucciones a sus colaboradores. Como es noctámbulo, vuelve al escritorio aproximadamente de las 8:30 de la noche, hasta la medianoche finiquitando pendientes, 

Con nostalgia, recuerda una frase de su padre, que la aplica todos los días. "No dejes de trabajar nunca". Este 31 de diciembre Graf seguro podrá apagar la computadora. (I)

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