El negocio que nadie vio
David Felipe Bernal convirtió una pasión que muchos consideraban un pasatiempo en una empresa que factura más de US$300.000 al año. Antes de fundar Kamado Andino construyó un servicio de catering que terminó con la pandemia. Esta es la historia de un emprendedor que convirtió cada revés en una oportunidad para crecer.