Los Nikon Comedy Wildlife Photography Awards seleccionaron a los finalistas de su edición 2026 entre un récord de 10.000 postulaciones provenientes de 112 países. Las imágenes finalistas muestran algunas de las escenas más insólitas de la vida silvestre, desde un caimán con peluca hasta una mantis religiosa en una pose sexy. Los premios se anunciarán el 8 de diciembre en Londres, en un certamen que busca generar conciencia sobre la conservación de la vida silvestre y sus hábitats a través del humor.
La lista de finalistas de 2026 incluye "una colección espectacular de imágenes fascinantes, conmovedoras y muy divertidas que celebran la vida silvestre en todo su esplendor", explicaron los organizadores.
Cofundada en 2015 por los fotógrafos profesionales Paul Joynson-Hicks y Tom Sullam, la competencia combina la fotografía de vida silvestre con el poder positivo del humor para promover la conservación de los animales y de los hábitats de los que depende el planeta.
Cada año, el concurso apoya a una organización dedicada a la conservación sostenible. En esta edición, Comedy Wildlife colabora con la Fundación Born Free, una organización benéfica internacional que rescata y protege a los animales salvajes de la explotación, además de conservar las especies amenazadas y sus hábitats naturales para las generaciones futuras.
"Los Comedy Wildlife Photography Awards comenzaron de forma muy sencilla, en algún lugar de las vastas llanuras del Serengeti", dijo Tom Sullam, cofundador del concurso. "Lo que empezó como un pequeño esfuerzo para generar conciencia sobre la conservación de la vida silvestre se convirtió en algo mucho más grande de lo que jamás imaginamos", agregó.
El ganador absoluto, los ganadores de cada categoría y los finalistas destacados se anunciarán el 8 de diciembre durante una gala de entrega de premios en Londres. El premio principal será un safari en Masái Mara, Kenia, organizado por Serian, la compañía de Alex Walker, mientras que otros ganadores recibirán cámaras Nikon y equipamiento fotográfico. Luego se realizará una exposición del 9 al 13 de diciembre en la Gallery@Oxo, donde se mostrarán todos los finalistas de la edición 2026.
Premio del Público de fotografía cómica de vida silvestre
El Premio del Público, patrocinado por Sterna, estará abierto desde el 2 de octubre hasta el 1 de marzo de 2027 para que las personas voten por su favorito. Además, uno de los votantes será elegido al azar para recibir 500 libras esterlinas (unos US$ 660).
Gold Harbour, en Georgia del Sur, en el Atlántico Sur, es un paisaje de glaciares y montañas donde pingüinos rey y elefantes marinos comparten una costa bastante caótica. Cada vez que uno de estos enormes animales se desplaza, los pingüinos deben apartarse rápidamente para evitar quedar en su camino.
En ese momento, un enorme macho apareció con una expresión que parecía una gran sonrisa y provocó que el grupo de hembras se dispersara de inmediato.
Mientras buscaba comida, esta anhinga atrapó un pez y terminó atravesándolo con el pico. A partir de ahí se produjo una escena bastante insólita, mientras el ave intentaba desprenderlo para poder comerlo. La foto fue tomada durante un paseo en lancha por el río Frío, en Los Chiles, Costa Rica.
La anhinga también es conocida como "pájaro serpiente" por la forma en que nada, con el cuello largo y curvado y la cabeza fuera del agua. Cuando caza, utiliza su pico afilado para atravesar a sus presas bajo el agua. Después, tiene que lograr desprenderlas del pico antes de tragarlas.
Una pequeña mantis verde se asomó por encima de una hoja durante una caminata nocturna en Cusco, Perú.
"Decidí presentar esta fotografía porque casi todos a quienes se la mostré tuvieron la misma reacción: se rieron de inmediato, aunque no supieran explicar bien por qué", dijo Diego Pérez. "A primera vista, la mantis parece estar tomando sol o posando para la cámara. Pero hay un efecto visual: la mitad del insecto está escondida detrás de la hoja y sus grandes patas delanteras parecen un par de piernas humanas", agregó.
La imagen fue tomada en los Bosques del Araza, en Camantí, Cusco, una de las zonas más lluviosas de Perú y un área cada vez más afectada por la minería ilegal de oro.
En una tarde soleada y tranquila, un pequeño pájaro descubrió en medio del bosque una especie de spa natural. Se acercó a una flor roja de plátano que había acumulado agua y néctar y se posó sobre ella.
Después de alimentarse, se metió en el agua y comenzó a bañarse. Con el pico, fue acomodando sus plumas hasta quedar limpio. Luego volvió al borde de la flor, tomó un poco más de néctar y hasta cantó algunas notas. Cuando intentó meterse otra vez para repetir la rutina, ya no quedaba agua. Su particular spa de cinco estrellas se había quedado seco.
Las morsas son animales muy sociables y suelen reunirse en grandes grupos para protegerse del frío.
"Estaba sentado en una playa de la isla de Moffen, en el archipiélago de Svalbard, disfrutando del amanecer, cuando la mafia local apareció por sorpresa", contó Marek Jackowski. "De la nada, un grupo de ocho morsas nadó hasta donde estaba y empezó a examinarme con sus bigotes, como si fueran guardias de seguridad", recordó.
"Pasaron unos 10 minutos inspeccionándome antes de volver al agua. Logré captar el momento en que todas sacaron la cabeza al mismo tiempo y parecían auténticos gánsteres del mar", agregó.
"Eran las seis de la mañana de mayo y estaba a punto de volver a casa después de fotografiar insectos mientras se preparaban para el día", explicó Lee Frost. "Esta libélula adormilada había subido lentamente a una hoja, asomó la cabeza por una abertura natural y, justo cuando apreté el obturador, pareció saludarme alegremente", comentó.
La escena recuerda al susto de despertarse de golpe y darse cuenta de que hay que estar en el trabajo en cinco minutos. En realidad, este pequeño pez blénido estaba escondido dentro de un tubo camuflado en el arrecife y solo asomaba la boca por unos instantes para alimentarse. El fotógrafo tuvo que esperar con paciencia para captar ese momento.
Durante un viaje fotográfico a la isla de Helgoland, en Alemania, Jan Wittmer se encontró por primera vez con un reyezuelo sencillo, una de las aves más pequeñas de Europa, y, según contó, "fue amor a primera vista".
El ave recorría el suelo en busca de comida mientras Wittmer la seguía con la cámara apoyada a ras del piso. El pájaro no paraba de moverse de un lado a otro hasta que, de repente, se quedó quieto y miró directamente a la cámara. En ese momento, el fotógrafo logró captar la imagen.
Este elefante macho se acercó a una manada en el Parque Nacional Addo, en Sudáfrica, hasta quedar a unos 20 metros de distancia. De repente, levantó la trompa, se tapó un ojo y empezó a darse la vuelta lentamente para alejarse.
El gesto fue involuntario, pero la imagen da la impresión de que el elefante intentaba esconderse de manera bastante particular. Como si pensara: si yo no te veo, vos tampoco me ves.
La foto fue tomada durante una excursión de observación de aves en marzo de este año, en el Parque Forestal Nacional de Nanling, en China. En medio de la oscuridad del bosque, un pequeño búho voló en silencio, se posó sobre una rama y empezó a cantar antes de irse. "Cuando revisamos las fotos, a todos nos causaron gracia las expresiones del búho, que parecía estar bastante enojado", contó Ka Chun Jacky Sung.
Un búfalo de agua, un bovino típico de Asia, sacó la cabeza de un estanque cubierta de plantas, como si llevara un sombrero preparado para la foto.
Un gavilán extendió un ala hacia el sol y levantó una pata, en una postura que parecía sacada de una clase de ballet.
Una elefanta africana y su cría caminaban por las llanuras secas del Parque Nacional Amboseli, en Kenia, cuando la madre se detuvo para darse un baño de polvo. Con la trompa, empezó a juntar tierra, polvo y pasto y a tirárselos sobre el cuerpo. En un momento, tomó una gran cantidad, llevó la trompa hacia atrás y lanzó todo directamente sobre la cara de su cría.
La escena dejó una pregunta bastante graciosa. ¿Le estaba enseñando cómo limpiarse la piel, cómo mantener la boca cerrada o las dos cosas?
Dos castores en Bélgica siguieron con lo suyo pese a tener personas cerca. En un momento, hasta parecieron acomodarse frente a la cámara como si estuvieran posando.
Este caimán salió del agua en el Pantanal, Brasil, con varias plantas sobre la cabeza. La vegetación quedó acomodada de tal manera que parecía llevar un peinado de rock and roll de los años 50.
Una pareja de periquitos de alas azules quedó frente a frente y, por la posición de sus cabezas, parecía darse un beso a escondidas.
Esta pequeña ardilla intentó llevarse tanta vegetación a la boca que terminó casi tapándose la cara. Después de varios mordiscos, logró acomodarla y seguir comiendo.
Los ganadores de los Nikon Comedy Wildlife Photography Awards 2026 se anunciarán el 8 de diciembre.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.