A pesar del pesimismo que rodea la caída en las ventas de licores en los últimos meses, el mercado de ultra alta gama parece mantenerse firme. De hecho, en el exclusivo mundo de las subastas de whisky, siguen marcándose nuevos récords en este 2026. Así ocurrió el fin de semana pasado, cuando Sotheby's Nueva York presentó su Gran Colección de Whisky Americano.
Cuando bajó el martillo sobre los 319 lotes ofrecidos, la recaudación alcanzó los US$ 2,5 millones, lo que convirtió a esta colección en la más valiosa de whisky estadounidense jamás vendida.
“El entusiasmo de los postores fue fenomenal, lo que refleja una apreciación global por el whisky estadounidense que crece año tras año”, dijo Jonny Fowle, director global de bebidas espirituosas de Sotheby's. “Esta subasta excepcional ha catapultado el bourbon y el centeno a una nueva estratosfera de atractivo”.
Al frente de este fenómeno estuvo una botella de un solo barril de Old Rip Van Winkle de 20 años. Con 133,4 grados, este destilado de la cosecha de 1982 es el "Pappy" con mayor graduación alcohólica que existe. Aunque se estimaba que podría alcanzar los US$ 100.000, terminó vendiéndose por US$ 162.500. Hoy es la botella de whisky estadounidense más valiosa que se haya vendido en una subasta.
¿Y cómo se ubica frente a los whiskies más caros de todos los tiempos? Para celebrar este nuevo récord, repasamos las botellas más costosas en cada una de las categorías principales: escocés, bourbon, centeno, irlandés y japonés. A continuación, los detalles, con sus notas de cata y por qué estos whiskies se volvieron tan codiciados entre los coleccionistas...
El whisky irlandés más caro
The Craft Irish Whiskey Co. — Emerald Isle: US$ 2,8 millones
@@FIGURE@@Este whisky de malta irlandés, triplemente destilado y con 30 años de envejecimiento, es uno de los más raros del mundo. Maduró durante la mayor parte de su vida en barricas de bourbon y luego pasó a barricas de jerez PX de 40 litros, lo que dio como resultado un destilado cremoso y profundo, con notas dulces de jarabe de arce y especias de cuero curtido.
En 2021 se presentaron siete sets, cada uno dentro de un estuche de nogal que incluía un huevo de Fabergé diseñado especialmente para esta edición, un reloj personalizado y un par de puros Cohiba. A comienzos de 2024, la marca confirmó la venta de una botella al coleccionista Mike Daley, residente en Pensilvania, por US$ 2,8 millones, lo que la convirtió en la botella de whisky más cara jamás vendida. Dos años después, ese récord sigue sin ser superado.
"El whisky irlandés es el futuro del whisky", dijo Daley al momento de la compra. "Estoy emocionado de formar parte de esto, como coleccionista, pero sobre todo como bebedor".
Según datos del Distilled Spirits Council, las ventas de whisky irlandés súper premium aumentaron 2.800% en los últimos 20 años.
El whisky escocés más caro
The Macallan — “Valerio Adami” de 1926, 60 años: US$ 2,7 millones
@@FIGURE@@El 18 de noviembre de 2023, también en una subasta de Sotheby's, se fijó el récord mundial del whisky escocés más caro. Esta botella forma parte de la histórica colección Fine & Rare de la destilería. El líquido fue extraído del barril 263 en 1986. De esa codiciada barrica salieron solo 40 botellas, ninguna de las cuales se ofreció antes en el mercado abierto.
Sabiendo el tesoro que tenía entre manos, The Macallan lo reservó exclusivamente para sus clientes más selectos. El paso de 60 años en barricas de roble europeo le dio a este whisky escocés, con 42,8% de graduación alcohólica, un perfil profundo, dominado por fruta oscura y pudín de toffee.
Pero, como en el caso del Emerald Isle, el precio millonario no se explica solo por el líquido. Esta es una de las doce botellas de 1926 con una etiqueta diseñada por el reconocido artista Valerio Adami. Antes de la subasta, fue reacondicionada en la propia destilería: le volvieron a colocar la etiqueta personalizada y se reemplazaron el corcho y la cápsula.
El whisky japonés más caro
Yamazaki — Whisky de pura malta de 55 años: US$ 795.000
@@FIGURE@@Con más de 100 años de historia, Yamazaki es considerada la destilería pionera del whisky japonés, una categoría que hoy concentra algunas de las botellas más buscadas del mundo. Este lanzamiento de 55 años sigue siendo la malta más antigua y valiosa que haya presentado.
Está compuesto por whiskies destilados a comienzos de la década del 60, madurados tanto en barricas de roble Mizunara como en ex barricas de roble americano. Esa combinación da como resultado una malta especialmente aromática, con notas de salvia e incienso, que en boca ofrece hilos suaves de jengibre y coco ahumado.
En 2020, algunos fanáticos consiguieron una botella a través de una votación especial organizada por la marca, pagando solo ¥3,3 millones (unos US$ 31.000 al cambio de aquel momento). Ese mismo año, en una subasta de Bonham’s en Hong Kong, una de esas botellas se vendió por poco menos de US$ 800.000, el precio más alto jamás pagado por un whisky japonés hasta hoy.
El bourbon más caro
Old Rip Van Winkle — “Selección Van Winkle”: US$ 162.500
@@FIGURE@@El nuevo récord para un bourbon —y para cualquier whisky estadounidense— desplazó a otro embotellado especial de Old Rip Van Winkle, que había alcanzado la marca el año pasado. Como ya se mencionó, este es el Pappy con mayor graduación alcohólica de la historia. Y también uno de los más raros: existen solo 60 botellas, numeradas a mano.
Destilado el 7 de diciembre de 1982, fue embotellado en mayo de 2003, tras ser seleccionado especialmente por Sam's Wines & Spirits, en Chicago. Como todos los Pappy, se trata de un bourbon "trigo", elaborado con una base que incluye trigo en su mezcla, lo que le da un carácter especiado, con notas de canela, envueltas en una dulzura redonda y elegante.
El centeno más caro
LeNell's Red Hook Rye 23 años (barrel n.º 1): US$ 60.000
@@FIGURE@@Otro récord en subasta, también establecido en Sotheby's, lo marcó este codiciado embotellado privado de centeno, que se vendió muy por encima de lo estimado durante la primavera de 2024. La botella es un objeto de culto entre los coleccionistas de whisky estadounidense, aunque pasa desapercibida para la mayoría.
Proviene de una ya legendaria licorería de Brooklyn que, a comienzos de los 2000, ofrecía botellas especiales, varios años antes de que la "Pappymanía" se extendiera por todo el país. Su dueña, LeNell Santa Ana Camacho, aprovechó una relación directa con la destilería Willett para obtener cuatro barriles, cada uno con entre 23 y 24 años de añejamiento. Todo ese líquido, destilado a principios de los 80 en la destilería Bernheim, fue embotellado con la graduación alcohólica original de la barrica.
Es un whisky de centeno excepcionalmente complejo: además de la especia característica, aporta notas de caramelo, café tostado y naranja confitada. Aunque todavía quedan algunas botellas en circulación, listadas por hasta US$ 82.000 en sitios de reventa, no hay pruebas de que alguien haya pagado esa suma. Si algún lector lo hace, no hay problema: actualizaremos este artículo como corresponde.
*Con información de Forbes US.