Cómo la presidencia convirtió a Mar-a-Lago en la propiedad más valiosa de Trump
El regreso a la Casa Blanca disparó la cotización del club de Palm Beach, que pasó a ser vidriera del poder y un punto de encuentro para algunas de las personas más ricas del mundo.

Donald Trump no pudo resistir la tentación de hacer una demostración de fuerza, sin grandes riesgos, en un código postal que atrae mucha atención.

El lunes, el presidente se metió en la elección especial del martes en el Distrito 87 de la Cámara de Representantes de Florida con una publicación en Truth Social: "¡JON MAPLES CUENTA CON MI APOYO TOTAL E INCONDICIONAL!". Jon Maples, asesor financiero republicano, terminó con una derrota por dos puntos frente a la demócrata Emily Gregory, dueña de una pequeña empresa. Así, Gregory pasó a representar a dos sectores clave de la política republicana actual: los votantes de su distrito, incluido el propio Trump, y el círculo íntimo donde vive el presidente en funciones y donde suelen concentrarse el poder, la plata y, cada vez más, el gobierno.

Por primera vez en marzo, cuando Forbes recalculó el patrimonio neto de Trump para su lista de multimillonarios del mundo, estimó que Mar-a-Lago valía más de US$ 500 millones. Ahora esa cifra asciende a US$ 564 millones, muy por encima del resto de las propiedades de su cartera, con una suba de más del 50% frente al año anterior.

Gran parte de eso se explicó por una suerte de prima asociada al triunfo electoral, que quizá convirtió al club en el acceso con mejores conexiones de Estados Unidos. Forbes había estimado el valor de Mar-a-Lago en US$ 340 millones en septiembre de 2024 para la lista Forbes 400, la última ronda de valuación antes del regreso de Trump a la Casa Blanca. Poco después, los expertos inmobiliarios de Palm Beach ya le asignaban cifras más altas. "Me parece que vale al menos US$ 500 millones", dijo Dana Koch, de Corcoran Group, en enero de 2025, lo que implicó una suba de US$ 100 millones frente a una estimación anterior. "Hay gente que me discutiría a capa y espada para decirme que vale US$ 750 millones, mil millones, 1.250 millones, 1.500 millones; en serio, me discutirían sobre eso, gente del sector inmobiliario", añadió. El agente fundador de Aperture Global, Isaac Klein, planteó una idea parecida por esos días y vinculó de manera explícita esa suba con la buena voluntad pública asociada a un "presidente único".

Un término más apropiado para describir esa buena voluntad quizá sea "fuerza gravitacional". Desde que Trump ganó las elecciones de 2024, Forbes encontró al menos 32 multimillonarios que, según trascendió, peregrinaron a Mar-a-Lago. De esos 32, 25 son hoy más ricos que hace un año. En conjunto, su fortuna asciende a US$ 2,3 billones, con un aumento de US$ 700.000 millones.

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La lista parece un libro de visitas de la Edad Dorada. El socio comercial de Trump, Hussain Sajwani —con un patrimonio neto de US$ 15.300 millones— estuvo presente. El hombre más rico del mundo, Elon MuskUS$ 839.000 millones—, también. Según trascendió, por allí también pasaron cuatro de los nombres más ricos de la lista de multimillonarios de 2026 de Forbes: Sergey BrinUS$ 237.000 millones—, Jeff BezosUS$ 224.000 millones—, Mark ZuckerbergUS$ 222.000 millones— y Larry EllisonUS$ 190.000 millones—. Según esa versión, el CEO de Nvidia, Jensen HuangUS$ 154.000 millones—, pasó con bajo perfil para asistir a una recaudación de fondos de US$ 1 millón por persona en abril, poco antes de que la administración diera marcha atrás con la restricción a las ventas de chips de la compañía en China. Una persona al tanto de la visita de Huang negó que hubiera hecho una donación, aunque confirmó que estuvo en Mar-a-Lago. Entre los otros invitados multimillonarios también aparecieron integrantes de la administración Trump, entre ellos el Secretario de Comercio, Howard LutnickUS$ 7.200 millones—, la Secretaria de Educación, Linda McMahonUS$ 3.600 millones—, y el embajador en Italia, Tilman FertittaUS$ 11.700 millones—. @@FIGURE@@

La valuación vertiginosa de Mar-a-Lago también tuvo una base simple, pero clave: el flujo de caja. En sus declaraciones financieras más recientes, Trump informó ingresos vinculados al complejo por cerca de US$ 50 millones en 2024, casi el doble de los US$ 27 millones de 2021. Forbes estima que el club, uno de los lugares favoritos del universo MAGA para toda clase de eventos, le dejó a Trump unas ganancias de US$ 33 millones en 2024, frente a los US$ 14 millones de 2021.

El boom de Palm Beach también aportó lo suyo, ya que el mercado de lujo de la zona se disparó en los últimos años. "Todo el mundo quiere estar cerca de Trump ahora mismo", dijo Chris Deitz, agente de Compass, a Forbes en diciembre, al remarcar la mayor demanda de casas en la "zona de seguridad" alrededor del club. Las tres mansiones cercanas de Trump tienen un valor conjunto de unos US$ 100 millones, contra los US$ 88 millones de hace un año y los US$ 42 millones de 2021. El magnate de los fondos de cobertura Ken GriffinUS$ 49.800 millones— construye una enorme finca de 11,3 hectáreas sobre la misma calle; la empresaria minera Gina RinehartUS$ 25.500 millones—, el multimillonario de los casinos Steve WynnUS$ 3.900 millones— y el inversor activista Nelson PeltzUS$ 1.600 millones— figuran entre los multimillonarios con propiedades ostentosas en la zona. @@FIGURE@@

En el marco del patrimonio neto del presidente, que llega a US$ 6.500 millones —con una suba de US$ 1.400 millones frente al año anterior—, el aumento de cerca de US$ 190 millones de Mar-a-Lago resultó relativamente menor. Quedó apenas por debajo del alza combinada de todos sus campos de golf en Estados Unidos y muy lejos del impacto que tuvo el salto de sus proyectos de criptomonedas —US$ 1.800 millones—, la anulación de una multa estimada en US$ 517 millones vinculada a su juicio por fraude en Nueva York y la caída del valor de sus acciones en Trump Media and Technology GroupUS$ 1.400 millones—.

Mar-a-Lago figura en su balance desde hace décadas. Trump compró la finca de 7 hectáreas en 1985 por US$ 10 millones y la transformó en una máquina de hacer plata mucho antes de que siquiera se postulara a un cargo público. Cuando ganó la Casa Blanca por primera vez, en 2016, según trascendió, duplicó la cuota de ingreso hasta US$ 200.000; hoy, al parecer, esa cifra llega, como mínimo, a US$ 1 millón. Así, el lunes, mientras funcionarios iraníes rechazaban en público las negociaciones para poner fin a la guerra del país con Estados Unidos e Israel, la cabeza del presidente seguía puesta en Palm Beach e intentó, sin éxito, definir quién representaría a Mar-a-Lago en la Cámara de Representantes de Florida.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com