Cuatro miembros de la familia Lee, dueña de Samsung, encabezan ya la lista de fortunas de Corea del Sur. Nunca antes los cuatro mayores multimillonarios del país pertenecieron a un mismo clan. El salto llegó por Samsung Electronics, cuyas acciones treparon 40 % en el último mes gracias al auge de los chips de memoria que exige la IA.
Jay Y. Lee, presidente ejecutivo de Samsung Electronics y la persona más rica de Corea del Sur, elevó su fortuna neta a US$ 34.000 millones, de acuerdo con la lista de multimillonarios en tiempo real de Forbes. Su patrimonio sumó US$ 12.400 millones frente a fines de marzo, fecha tomada como corte para el ranking de las 50 mayores fortunas del país. El avance también reordenó la cima familiar dentro del universo de multimillonarios locales.
Sus hermanas menores, Boo-jin (US$ 12.400 millones) y Seo-hyun (US$ 12.000 millones), y su madre, Hong Ra-hee (US$ 11.200 millones), quedaron en el segundo, tercer y cuarto puesto, respectivamente. Boo-jin preside y dirige Hotel Shilla, uno de los principales centros de alojamiento y conferencias de Seúl. Seo-hyun lidera la planificación estratégica en Samsung C&T, holding de hecho del grupo Samsung. Hong dirigió el Samsung Museum of Art, conocido como Leeum, y el Ho-Am Art Museum antes de renunciar en 2017.
Los Lee construyen buena parte de su fortuna a partir de las acciones de Samsung Electronics, que se multiplicaron por cinco durante el último año. La empresa es el mayor fabricante por ventas de chips de memoria necesarios para IA. Su memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, se utiliza para potenciar chips de IA desarrollados por Nvidia, AMD y Alphabet. La demanda también acompañó a los chips de memoria básicos de Samsung Electronics. Un caso clave es la memoria flash NAND, utilizada para almacenamiento de largo plazo en unidades de estado sólido y empleada en centros de datos para guardar los enormes volúmenes de información que requiere la IA.
La semana pasada, la capitalización bursátil de Samsung Electronics tocó US$ 1 billón y la convirtió en apenas la segunda empresa asiática, detrás del gigante taiwanés de chips TSMC, en entrar al club de las cuatro comas. El mes pasado, la compañía reportó ingresos y ganancias trimestrales récord por el empuje de su negocio de chips. Los ingresos avanzaron 69 % interanual en el primer trimestre, a 133,9 billones de wones, mientras que la ganancia operativa se disparó 756 %, hasta 57,2 billones de wones.
En un informe reciente, analistas de Barclays anticiparon que Samsung podría triplicar este año sus ingresos por HBM. "El desequilibrio entre demanda y oferta no muestra señales de mejorar en el corto plazo y, con el contenido de memoria en un salto material en las arquitecturas de centros de datos de 2027, creemos que la capacidad acelerada que entra en funcionamiento difícilmente cierre la brecha de manera significativa este año o el próximo", agregaron.
Lee Kun-hee, padre de Jay Y., murió en 2020 a los 78 años y dejó a su familia una de las mayores deudas por impuesto a la herencia en la historia del país. Su padre, Byung-chull, fundó Samsung en 1938 como una firma comercial que pronto se expandió hasta formar un imperio con negocios en alimentos, textiles, electrónica y otros rubros. (I)
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com