El debut bursátil de SpaceX abrió una nueva etapa en Wall Street. La compañía de cohetes de Elon Musk empezó a cotizar en el Nasdaq bajo el símbolo SPCX el 12 de junio y, en su segundo día completo de operaciones, subió 12%. Ese salto llevó su capitalización de mercado a US$ 2,85 billones y la ubicó por encima de Tesla, Meta y Amazon, tres integrantes históricos de los Siete Magníficos.
La reacción fue inmediata. En el mercado empezó una carrera por dejar atrás una etiqueta que durante los últimos años funcionó como sinónimo de liderazgo tecnológico. Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Tesla ya no parecen suficientes para explicar el nuevo centro de gravedad de las acciones ligadas a tecnología, inteligencia artificial e infraestructura espacial.
El cambio no responde solo al tamaño de SpaceX. También expone una transición más amplia. Las grandes empresas de internet de consumo, que durante años dominaron la narrativa bursátil, ahora comparten protagonismo con compañías asociadas a inteligencia artificial, cohetes, datos, chips y modelos fundacionales.
En ese nuevo mapa, OpenAI y Anthropic aparecen como nombres inevitables, aunque todavía siguen fuera del alcance directo de la mayoría de los inversores porque son empresas privadas.
La firma de investigación Vanda ya propuso una nueva etiqueta. La llamó FAB 10, por Frontier AI & Big Tech 10, e incluye a las siete compañías originales más SpaceX, OpenAI y Anthropic. La idea busca captar un mercado donde la escala tecnológica ya no se mide solo por ventas, usuarios o publicidad digital, sino también por capacidad de cómputo, inteligencia artificial y activos difíciles de replicar.
Wall Street busca una nueva sigla para reemplazar a los Siete Magníficos
En paralelo, otra denominación ganó fuerza en redes sociales. MANGOS, integrada por Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX, se volvió viral este mes después de que un desarrollador publicó un gráfico en X que atrajo millones de vistas. La sigla reemplaza nombres clásicos de internet de consumo por empresas y plataformas vinculadas a inteligencia artificial.
La selección de MANGOS también marca una ruptura fuerte. Deja afuera a Apple, Microsoft, Amazon y Tesla, cuatro compañías que hasta hace poco parecían intocables dentro del club tecnológico más seguido por Wall Street. En su lugar, instala a OpenAI, Anthropic y SpaceX como los nuevos motores simbólicos de la etapa que viene.
El entusiasmo llegó rápido a la industria de fondos. Corgi Funds, emisora de ETF, presentó esta semana un folleto informativo para lanzar un fondo llamado MANGOS. La jugada generó comentarios inmediatos porque dos de sus miembros más relevantes, OpenAI y Anthropic, todavía no cotizan. Ben Johnson, de Morningstar, bromeó en X con que la tinta de la nueva sigla casi no llegó a secarse antes de que apareciera un producto financiero asociado.
La expectativa, sin embargo, no surge de la nada. OpenAI y Anthropic presentaron de forma confidencial la documentación necesaria en junio para salir a bolsa este año, con valoraciones que podrían superar US$ 1 billón. Si esas operaciones llegan al mercado, Wall Street sumará dos compañías privadas de inteligencia artificial al tablero público de las megacapitalizaciones.
Los números explican la ansiedad. SpaceX subió 35% desde su debut, mientras el ETF Roundhill Magnificent Seven, conocido por el ticker MAGS, cayó cerca de 4,7% en el último mes. En el año, las acciones de Microsoft perdieron 17%, y las de Meta y Tesla cedieron alrededor de 8%.
La oferta pública inicial de SpaceX también marcó un récord. La empresa recaudó US$ 85.700 millones, la mayor salida a bolsa de la historia, por encima de Saudi Aramco y Alibaba. La compañía había previsto captar US$ 75.000 millones, pero la demanda permitió que los bancos vendieran más acciones de las previstas.
El efecto patrimonial fue enorme para Elon Musk. La salida a bolsa convirtió al fundador y director ejecutivo de SpaceX en el primer trillonario del mundo. Su fortuna aumentó en más de US$ 100.000 millones por cada día completo de negociación, impulsada por su participación del 38% en la empresa.
La historia de estas siglas muestra cómo cambia el liderazgo tecnológico. FAANG nació con Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google. En 2021, ese grupo llegó a una capitalización conjunta cercana a US$ 7,8 billones. Luego llegó la etiqueta de los Siete Magníficos, creada en 2023 por Michael Hartnett, estratega de Bank of America.
Hoy, ese grupo vale cerca de US$ 22,6 billones, con Nvidia al frente y una capitalización de US$ 5 billones. Pero el debut de SpaceX, junto con las posibles salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic, deja una señal clara. La era de los Siete Magníficos empezó a quedar chica.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.