Seis mitos sobre las criptomonedas que hay que conocer
Al año, la divisa mueve más de US$ 2 billones y su mercado está conformado por una oferta que supera las 4.715 referencias. Según el Índice Global de adopción de criptomonedas publicado en agosto de 2021, la Argentina está décima en la lista.

La adopción de las monedas digitales se extiende por todo el mundo y no solo se está consolidando como una forma de pago, sino como un medio de inversión; sin embargo, aún existen ciertas dudas sobre su real funcionamiento. Trust Corporate, consultora experta en temas financieros y legales, explica la realidad de una divisa que al año mueve más de dos billones de dólares al año.

Para James Hernández, presidente y cofundador de Trust Corporate, “al igual que como pasa con cualquier otra inversión o comportamiento financiero, antes de incursionar es fundamental asesorarse y conocer los riesgos que conlleva su actividad". 

"En el caso de las criptomonedas aún hay un camino importante por recorrer en cuanto a educación, operación y regulación, alrededor de estas divisas se han creado diferentes especulaciones, ya que sus cotizaciones no obedecen a unas reglas específicas que permitan anticipar su evolución; sino meramente a especulaciones del mercado”, señala.

James hernandez, presidente y cofundador de Trust Corporate.

En el mundo existen más de 4.715 diferentes tipos de criptodivisas, de los cuales el Bitcoin, su moneda más popular representa el 52% del mercado, seguida por Ethereum (13%), Binance Coin (4%), y Ripple (4%). Según el Índice Global de adopción de criptomonedas publicado en agosto de 2021, Venezuela estaba en la posición 7º, Argentina 10º y Colombia en la 11º. 

Tal ha sido su expansión en la región, que hoy existen más de 100 cajeros electrónicos que aceptan este tipo de divisa, de los cuales Colombia tiene 50, Panamá 17, República Dominicana 14, Argentina 10 y México 4.

La consultora Trust Corporate analizó seis mitos que se han creado alrededor de las criptomonedas y estas fueron sus conclusiones:     

1) Están diseñadas para expertos en tecnología: 

Algunos potenciales inversores se asustan por su naturaleza digital y porque generalmente operan por fuera de las bolsas de valores tradicionales y esto puede hacer pensar que es necesario contar con habilidades de programación; pero esto es falso, lo que se necesita, es asesorarse y contar con un conocimiento financiero, igual a como sucede con cualquier otro tipo de inversión.     

2) Exponen información personal: 

Debido a que las transacciones quedan registradas en la dirección de cada una de las partes, ni el emisor, ni el receptor necesitan conocerse. Esto hace que la transacción sea anónima y que además, ningún tercero vea los datos personales de los involucrados.

“Aunque este tipo de transacciones no es un sistema de transacción privada, puesto que existe un registro de la cantidad de dinero y fecha de los movimientos, no se revela otro tipo de información a terceros”, destaca el CEO de Trust Corporate.

Bitcoin

3) No tienen valor: 

Las criptomonedas se intercambian a diario y se usan como una moneda ya establecida, por lo que tienen un precio real, determinado por el comportamiento del mercado, su apreciación o devaluación se debe únicamente a la oferta o la demanda que tenga la moneda en el mundo.

4) Blockchain y criptomonedas son lo mismo: 

Aunque estos términos suelen asociarse con frecuencia, no son lo mismo, el primero hace referencia a una tecnología que impide editar o borrar información. Básicamente el blockchain es el vehículo en el cual se desplazan y hace posibles las operaciones con criptomonedas, funciona como una cadena de registros almacenados, que no están controlados por una sola autoridad, ofreciendo así los beneficios de un sistema de distribución de datos.

El blockchain se está usando de manera exitosa en sectores de la industria y el comercio y está llamado a convertirse en la herramienta del futuro debido a la transparencia y la seguridad en la forma como transmite cualquier tipo de información”, explica Hernández.

5) Es un esquema piramidal:

Su principio es que son monedas digitales y no constituyen un modelo de negocio por sí solo. Fueron concebidas como una tecnología que sirve como un protocolo de transferencia segura y sin censura, que no ofrecen un retorno de inversión por simplemente operar con la divisa.

6) Se pueden falsificar fácilmente:

Estas monedas funcionan con sus propios códigos y, debido a la misma naturaleza de la tecnología blockchain que utilizan es casi imposible duplicar una transacción o producir criptomonedas falsas.

“Las criptomonedas están en una etapa de expansión y consolidación; sin embargo, la falta de una normativa sobre este medio de pago en la mayoría de los países de Latinoamérica lo deja en una nube que se explica bajo la premisa de todo aquello que no está expresamente prohibido por la ley, es permitido", dice el vocero de Trust Corporate.

"Antes de realizar algún movimiento en la divisa es necesario que nos asesoremos previamente; luego, si hemos decidido invertir, lo hagamos de manera diversificada, con inversiones seguras y otras un poco más riesgosas, sin destinar todo el dinero de nuestros ahorros a estas transacciones”, concluye.