Novo Nordisk pone US$ 2.100 millones para ganar la guerra de las pastillas antiobesidad
La compañía danesa desembolsa una cifra récord con alianza estratégica en Boston y apuesta a fármacos orales contra la obesidad y la diabetes, en medio de la rivalidad con Eli Lilly y de la presión bursátil.

Ozempic se volvió un nombre familiar hace menos de cinco años, pero ese y otros fármacos GLP-1 ya conforman una categoría farmacéutica de enorme éxito. Se estima que el mercado global llegará a US$ 150.000 millones para 2030. Según la firma de analistas Jefferies, se espera que entre 15 y 18 millones de estadounidenses tomen uno de estos medicamentos para fines de este año, y que la cifra trepe hasta 40 millones hacia el final de la década.

El mercado de los GLP-1 todavía lo dominan Novo Nordisk, fabricante de Ozempic, y Eli Lilly, con base en Indiana, que produce competidores como Mounjaro y Zepbound. El mes pasado, Novo lanzó una versión en comprimidos de su medicamento para la obesidad, Wegovy, y ya suma casi 250.000 recetas en apenas cinco semanas. Por su parte, Lilly desarrolla su propio medicamento oral para la obesidad, cuya aprobación por parte de la FDA se espera para el segundo trimestre. @@FIGURE@@

Mientras sigue la competencia en este segmento, Novo Nordisk anunció el miércoles que firmó un acuerdo con la startup biotecnológica de Boston Vivtex, que ayuda a las empresas a desarrollar versiones orales de medicamentos inyectables. El objetivo es avanzar con píldoras de nueva generación para la obesidad y la diabetes. El convenio contempla hasta US$ 2.100 millones en pagos iniciales y por hitos, además de regalías por cualquier medicamento que llegue al mercado.

"Estamos entusiasmados con esto", dijo a Forbes el cofundador de Vivtex (y miembro de la lista Forbes Innovator 250), Robert Langer, y agregó que es gratificante "tomar los descubrimientos que hacemos y ponérselos a disposición de los pacientes".

Hay mucho en juego para Novo Nordisk, con sede en Dinamarca. Aunque fue pionera en el mercado de los GLP-1, Wall Street prevé que pierda el liderazgo frente a Lilly para fines de este año. Sus acciones cayeron más de 24% en lo que va del año, con un retroceso reciente de dos dígitos después de que un ensayo clínico de su nuevo fármaco contra la obesidad, CagriSema, mostrara resultados por debajo de Zepbound, de su rival Lilly. Además, perdió una puja de alto perfil ante Pfizer por la startup de biotecnología para la obesidad Metsera.

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Novo todavía lidera el desarrollo de versiones en comprimidos de medicamentos contra la obesidad. Se espera que estas opciones atraigan a un amplio segmento de pacientes, tanto porque no requieren agujas como por su menor costo de producción. La versión en comprimidos de Wegovy muestra una mayor pérdida de peso a largo plazo que la alternativa de Lilly, Orforglipron, cuyo lanzamiento al mercado todavía está a varios meses.

La búsqueda de GLP-1 orales de nueva generación podría ayudar a la empresa a sostener su ventaja competitiva. En parte, esto se explica porque los ensayos clínicos de los fármacos de Lilly y Novo mostraron mayores niveles de efectos secundarios que sus versiones inyectables, algo que probablemente lleve a los pacientes a comparar precios a medida que aparezcan más alternativas. Además, como los pacientes suelen recuperar cerca del 75% del peso unos 18 meses después de suspender estos tratamientos, Wall Street no anticipa una caída sostenida de la demanda a largo plazo.

Ahí es donde entra Vivtex. Fundada en 2018 por Langer junto con sus colegas científicos del MIT, Giovanni Traverso y Thomas von Erlach, la startup trabaja con clientes como Orbis Medicines y Astellas Pharma para desarrollar versiones en píldora de "biológicos": medicamentos grandes y complejos, como los GLP-1, que por lo general se administran por vía intravenosa o mediante inyección. Según Traverso, producir versiones en píldora de este tipo de fármacos resulta difícil porque "son como las cosas que comemos", por lo que el cuerpo está preparado por la evolución para degradarlos. Eso hace que, una vez que el medicamento entra en el organismo, solo una pequeña fracción se absorba, muchas veces demasiado reducida como para generar un efecto terapéutico. @@FIGURE@@

Las placas de detección con tejido intestinal permiten que Vivtex ejecute cientos de experimentos a la vez.

Para mejorar ese rendimiento, Vivtex desarrolló un "sistema gastrointestinal en un chip": pequeños fragmentos de tejido gastrointestinal de cerdo que pasan por un proceso automatizado de laboratorio. Según Langer, esa plataforma permite realizar miles de experimentos por día, que luego se analizan con aprendizaje automático para ayudar a los científicos a identificar formulaciones químicas ideales para las versiones en pastilla de estos medicamentos.

Los sistemas de IA de la compañía, según Langer, usan los resultados de esos experimentos para predecir formulaciones todavía más eficaces. Así, los científicos pueden iterar rápido hacia fármacos con mayor eficacia. "En ciertas moléculas, hemos logrado aumentar la absorción en más de cien veces", afirmó. El proceso es "tan rápido que, de otro modo, casi nunca ocurriría", añadió.

Al asociarse con Vivtex, Novo Nordisk busca aprovechar esa plataforma para llevar al mercado nuevas versiones de medicamentos contra la obesidad y acelerar el salto de los inyectables a los comprimidos. Cuanto más logre Vivtex mejorar la absorción de estos fármacos, más barato resultará producirlos. Eso le daría a Novo margen para competir tanto por precio como por prestaciones, con la chance de sostener su liderazgo en el mercado.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com