Fundaron una startup y le dieron una tarjeta de crédito corporativa a una IA para que abriera un local: ya opera en EE.UU. y Suecia
Andon Labs puso a una inteligencia artificial a cargo de una boutique en San Francisco, con tarjeta corporativa, acceso a internet y una sola instrucción: ser rentable. Ahora repite el experimento en Estocolmo. Lo que encontraron en el camino plantea preguntas incómodas sobre el futuro del trabajo.