Con una apuesta que desafía a los gigantes de los semiconductores, James Dacombe construyó una fortuna ligada al boom de la IA y a una tecnología que promete cambiar la forma en que funcionan los chips.
La irrupción de nuevas industrias, como la inteligencia artificial y los mercados de predicción, está generando fortunas personales antes impensadas. En apenas unos meses, trece jóvenes se sumaron al club.