Impulsadas por nuevos contratos de televisión, estadios propios y una fiebre inversora que no cede, las franquicias del básquet norteamericano duplicaron su cotización promedio en apenas cuatro años.
Con ingresos récord y un crecimiento sostenido, la mejor liga de básquet a nivel mundial atraviesa transformaciones que impulsan el valor de sus activos y atrae el interés de los inversores.