Zachary Folk Colaborador
Dos pinturas de Pierre-Auguste Renoir fueron robadas del museo ubicado en la antigua casa del artista, en Cagnes-sur-Mer, Francia. El episodio se suma a una serie de robos en museos europeos que, durante el último año, incluyeron cuadros de grandes maestros, joyas de la realeza y piezas arqueológicas.
Las obras desaparecidas son “Madame Colonna Romano”, un retrato de una actriz de cine mudo pintado en 1910, y “Jeune femme au puits” de 1886. Ambas habían sido cedidas en préstamo por el Museo de Orsay, en París, que alberga una importante colección de Renoir y de otros pintores impresionistas.
Los delincuentes también se llevaron “Coco leyendo”, un retrato del hijo del pintor, realizado en 1905, y “Portrait de Madame Stephen Pichon”, de 1895. Sin embargo, abandonaron esas dos pinturas en el jardín durante la huida, ante la llegada de la policía, según informó Reuters.
Las joyas de la realeza y un collar de 2.500 años
Uno de los casos más resonantes ocurrió en octubre de 2025, cuando un grupo ingresó a la Galería de Apolo del Louvre con un elevador mecánico y abrió una ventana por medio de un corte. Los delincuentes escaparon con varias joyas de la realeza francesa, valuadas en unos US$ 102 millones, aunque el gobierno francés las considera de valor incalculable.
Entre las piezas robadas estaban la tiara de la emperatriz Eugenia y joyas de las reinas María Amelia y Hortensia. La corona de Eugenia también fue sustraída, pero fue recuperada dañada después del hecho.
Desde entonces, los robos también afectaron a museos más pequeños, donde las joyas fueron el principal objetivo. En julio, un grupo de delincuentes destrozó con mazos las vitrinas del museo dedicado al artista del vidrio René Lalique, en Wingen-sur-Moder, y se llevó piezas valuadas en unos US$ 5 millones, según informó el Wall Street Journal.
El 24 de julio, otro grupo se hizo pasar por turistas en el Museo del País Châtillonnais, en Borgoña. Ahí sustrajeron a plena luz del día un collar de oro de 2.500 años de antigüedad, que formaba parte de un conjunto de objetos depositados en una tumba celta, según Le Monde.
Un informe de Europol, la agencia europea de cooperación policial, publicado en agosto, advirtió de que estos delitos son cada vez más violentos. Para entrar en los museos, los delincuentes utilizan mazos, hachas, palancas y, en algunos casos, explosivos.
El organismo también explicó por qué las joyas son uno de los principales objetivos. Además del gran valor de las piedras y los metales preciosos, sus componentes pueden separarse o fundirse, lo que elimina rastros que permitirían a la policía identificar las piezas.
Las pinturas recuperadas en Italia
Mientras las joyas robadas del Louvre siguen desaparecidas, la policía italiana logró recuperar tres pinturas sustraídas en marzo de un museo en las afueras de Parma. Según informó Reuters en agosto, las obras tienen un valor estimado de US$ 10,4 millones.
Entre ellas estaba “Les Poissons” de Renoir. Completan el conjunto “Tasse et plat de cerises” de Paul Cézanne y “Odalisque sur la terrasse” de Henri Matisse.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.