Detroit vuelve al centro de la escena con el ingreso de Cadillac y el regreso de Ford a la máxima categoría. Mientras uno desembarca con equipo propio, el otro apuesta a una sociedad con el campeón vigente.
El gigante automotriz se unirá al máximo nivel del automovilismo mundial bajo la marca Cadillac, apostando por desarrollar vehículos y motores propios para competir con los mejores equipos a partir de 2026.