La empresa liderada por Sam Altman confirmó su alianza con Snowflake, plaraforma de datos de IA. El objetivo es generar agentes empresariales por fuera del ecosistema de Microsoft.
Aunque la tecnología facilita la producción y multiplica la oferta, los desafíos de fondo siguen siendo los mismos: quién cobra, quién manda y cómo se sostiene una relación genuina con la audiencia.
Mientras los influencers siguen apostando al carisma y la exposición, crece una camada de creadores que opta por el anonimato, usa herramientas de inteligencia artificial y factura en dólares sin moverse de su casa.
Ahora, las startups que prometen milagros con inteligencia artificial enfrentan mayor escrutinio. Los inversores exigen tecnología propia, impacto tangible y menos marketing inflado.