No se trata de evitar los conflictos, sino de elegir con quién quieres construir. Los equipos que vibran en sintonía no solo logran mejores resultados: crean culturas donde la confianza y la colaboración son su verdadera ventaja competitiva.
Esta no es una historia de burnout. Es una invitación a repensar el equilibrio entre entrega profesional y bienestar personal. A desafiar la narrativa que glorifica la disponibilidad total. A reconocer que la creatividad necesita pausas, que la estrategia se fortalece con espacios de reflexión, y que confiar en los otros y en uno mismo, es uno de los actos más valientes del liderazgo contemporáneo.