¿Alguien cerrará nuestros párpados?
En esta incertidumbre, en esta perplejidad, en este constante y arriesgado juego de vivir aquí, en este país entregado a las mafias, subyugado a ellas y a sus encubridores, me pregunto: ¿alguien cerrará nuestros párpados? O, lo hará sola, impávida, una bala asesina o un feroz y certero navajazo a la vuelta de una esquina.