“Me identifico como profesor, esposo y padre”, responde Germán Lynch cuando se le pregunta cómo se define. La vocación de profesor la descubrió aun siendo muy joven, cuando comenzó a dar clases de inglés para pagar sus estudios universitarios, y desde entonces se dedicó a la enseñanza.
Después de no saber qué profesión quería tener, y de forjar una trayectoria de más de 25 años en educación y dirección de empresas, en 2018 fundó Formacción, una plataforma en línea de capacitación profesional que opera educación continua en América Latina. Al cierre de 2025 superó los 105.000 suscriptores activos, el 41 % son ecuatorianos y el resto principalmente de Venezuela, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
“A mí me pasó lo que normalmente le sucede al 99,9% de adolescentes cuando recién se gradúan del colegio: sabes que tienes que salir al mundo, sabes que tienes que estudiar en la universidad, pero no tienes la más remota idea de qué quieres estudiar”. Sabía que el examen de vocación no le ayudó mucho y en la adolescencia se necesita mucha claridad para saber hacia dónde va, pero no la tenía.
“No necesariamente porque tu papá fue abogado, tu abuelo también lo fue, tú tienes que ser abogado. Yo estaba en una situación delicada: me encantaba la tecnología, mi papá era ingeniero civil, mi abuelo abogado, y yo no quería estudiar ni ingeniería de sistemas, ni ingeniería civil, ni leyes". Sabía que ninguna de esas carreras le interesaba. Pero le pasó lo que les sucede a muchos: "uno termina escogiendo la menos mala”.
Tenía 18 años cuando decidió estudiar ingeniería civil y recuerda que le dijeron: “Ahora comienza a producir por tus propios medios”. Estudió en el Colegio Americano en Guayaquil, sabía muy bien inglés, y empezó a dar clases en un colegio en Samborondón. Así conjugaba el estudio universitario con el trabajo en la oficina del papá y las clases de inglés, de lunes a viernes, de 7 de la mañana a 10 de la noche, y los fines de semana, de 8 de la mañana a 6 de la tarde. Estudió ingeniería civil hasta quinto año, se retiró y no terminó la carrera. Nunca estuvo convencido de que fuera lo suyo.
Se conmueve cuando recuerda el momento en que una de sus alumnas, llamada Dominica, de cinco años, lo abrazó y le dijo “Te quiero”. Luego dejó de ir a clases varios días hasta que supo que se fue a vivir a Estados Unidos. “Me enteré de que fui el único profesor del colegio del que se despidió. Ahí entendí que había descubierto mi vocación y arrancó un interés genuino para poder aprender a dar clases mejor”.
Comenzó a estudiar Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), luego siguió una maestría en Educación, y está doctorando en Educación y una maestría en curso de Management Estratégico.
A los 21 años comenzó a trabajar en el colegio Torremar, donde fue profesor de inglés, de estudios sociales, coordinador de debate, director de familia y orientación y calidad. Daba clases en diferentes niveles y un todólogo en el aula. Fueron siete años intensos.
“Me apasionaba dar clases, pero también sentía la necesidad de emprender, hacer algo distinto, no quería solo ser profesor el resto de mi vida. Mi primer intento fue la Escuela de Alta Dirección, que duró seis meses”. Luego una gran amiga que era directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Guayaquil le ofreció dirigir el área de capacitación que estaban creando. Aceptó el reto y se quedó 10 años en ese gremio.
La dirección de capacitación solo duró un año. El 2 de julio de 2012 ocurrió un incendio en el edificio y en menos de cinco días la operación de la Cámara de Comercio se tuvo que mover a un hotel. Las oficinas del edificio de las Cámaras, en el norte de Guayaquil, quedaron inhabilitadas durante varios meses mientras se realizaban reparaciones del siniestro. Paralelamente le ofrecieron el cargo de director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Profesional (IDEPRO), adscrito a la Cámara, donde estuvo casi siete años.
En 2018 decidió salir para emprender, aunque el entonces presidente del gremio, Pablo Arosemena, le propuso quedarse como asesor externo y coordinador de la Federación Nacional de Cámaras de Comercio del Ecuador. Estuvo un tiempo hasta que se propuso dedicarse 100 % a su emprendimiento. Aunque volvió en abril de 2025 como director de la CCG.
Nacimiento de Formacción
Cuando Germán Lynch conversó con Forbes estaba por cumplir los 44 años (el 19 de febrero) y contó de forma vertiginosa su carrera. Pero hizo las pausas necesarias para entender cómo construyó una plataforma que es la herramienta de educación continua de miles de latinoamericanos.
Le pregunto por el origen de su apellido Lynch. Tiene raíces irlandesas a través de sus antepasados, pero “soy 100 % ecuatoriano”, aclara sonriente.
El fundador y CEO de Formacción recuerda que empezó a funcionar a finales de 2018 como un centro de capacitación presencial, con bajo presupuesto y un modelo de negocio tradicional.
En 2019 comenzó a explorar cursos online. "Agendé 50, pero cancelé 49 porque la gente no estaba interesada”. Sin embargo, ganó experiencia en plataformas digitales y ya tenía su propia página web y transacciones 100 % digitales. Cuando llegó la pandemia en marzo de 2020, estaba preparado.
Pasó de cero a 10.000 alumnos en menos de un año. Mientras muchos centros tradicionales quebraron, Lynch dice que ya contaba con ventaja en el mundo digital. “Tenía mi agenda de capacitaciones, no yo tuve un periodo de aprendizaje y llevaba una ventaja frente a otros que no pudieron adaptarse con facilidad”.
“El emprendimiento siempre estuvo ahí y a mí me pasaba lo que probablemente le pasa a mucha gente, que tiene miedo. Te da miedo arriesgarte, lanzarte al todo o nada”. Ocurre que muchos emprenden mientras tienen otro trabajo, y no quieren perder lo seguro, aunque otra cosa “es lanzarse sin paracaídas y vamos a ver qué pasa”.
Para Germán, la decisión más importante en la vida de una persona es con quién se casa. Su esposa ha sido un pilar fundamental, “siempre confió en mí y me dio el respaldo emocional para arriesgarme a emprender”. Creció en un hogar de mujeres: su madre, sus dos hermanas, su abuela y su tía. “Eso me preparó para ser esposo y padre”.
Hasta 2024 llegó a tener 40.000 alumnos a escala nacional y 12 franquicias en ciudades como Quito, Galápagos, Machala, Bahía, Manta, Montecristi, Babahoyo y Quevedo. El modelo de franquicia se vendía en US$ 5.000 por cinco años de uso de marca. El primer cliente fue un abogado en Cuenca.
El modelo de membresías
Recuerda que muchas veces los alumnos no podían asistir a los cursos en vivo por reuniones u ocupaciones, pero las clases quedaban grabadas. Al inicio se compartían los enlaces en plataformas como YouTube o Vimeo. Luego decidió subir las grabaciones a mi propia plataforma y dar acceso a los estudiantes. Les llamaba “reprises” y los vendía en US$ 5.
“Con el tiempo descubrí que era más sencillo crear un usuario y contraseña para que los alumnos pudieran acceder tanto a las clases en vivo como a las grabaciones. Así nació el modelo de membresía, y nos convertimos en un Netflix de la capacitación, entre 2021 y 2023”. Y se consolidó de forma gradual la transición hacia un esquema de suscripción.
La plataforma dicta cursos en finanzas, ventas, marketing, Excel y habilidades blandas como liderazgo, productividad, empatía y trabajo en equipo. A partir de 2026 se lanzó una división enfocada en jóvenes que salen del colegio y necesitan competir en un mercado laboral cada vez más exigente. La oferta académica incluye un portafolio de más de 300 cursos activos y cada año se liberan alrededor de 100 cursos nuevos.
A finales de 2024, Formacción pasó a ser parte del ecosistema Skillwave USA, una multinacional de capacitación corporativa con sede en Estados Unidos. En 2025 invirtieron $300.000 lo que permitió un crecimiento exponencial, la plataforma arrancó el año con 483 usuarios y cerró con 105.000 suscriptores activos.
Para 2026, los planes de la compañía son invertir US$ 1 millón en tecnología, alcanzar los 200.000 suscriptores activos y tener una facturación estimada de US$ 2,5 millones.
El modelo incorporó un plan de suscripción de US$ 1 durante el primer año, en el segundo año, el valor es de US$ 25 con las mismas funcionalidades. “Competimos con gigantes como Platzi, Domestika, Coursera, Udemy y EdX, que tienen inversiones millonarias y decenas de millones de usuarios”.
La empresa cuenta con 17 personas en el equipo directo, también tiene más de 400 profesores contratados. La mayor parte del esfuerzo está en el área académica.
Desde febrero de 2026, Formacción es el operador oficial del LigaPro Institute, el centro de capacitación de la Liga Profesional de Fútbol Ecuatoriano. Los primeros cursos están dirigidos a oficiales de partidos, comisarios y oficiales de seguridad. Se cubrirán 160 vacantes en ocho provincias. Luego vendrán programas para torneos juveniles (LigaPro Kids) y universitarios (LigaPro Universitaria), además de capacitaciones en nutrición deportiva, coaching y mentorías. (I)