Cuando Spellbook, una startup de inteligencia artificial, firmó en 2025 un acuerdo a largo plazo con Anthropic para utilizar sus modelos en la revisión de contratos legales, su director ejecutivo, Scott Stevenson, no temía que la compañía se convirtiera en un competidor. Según recordó, los propios empleados de Anthropic le aseguraron que no tenían intención de competir directamente con Spellbook en el sector legal.
Sin embargo, un año después, Stevenson se sorprendió cuando Anthropic le comunicó que lanzaría Claude for Legal, una herramienta dirigida a estudios jurídicos que ofrece decenas de funciones. Muchas de estas capacidades coincidían con las que ya ofrecía Spellbook. La situación generó cierta incomodidad y llevó a Stevenson a ser más cauteloso a la hora de compartir información y planes de desarrollo de nuevos productos con Anthropic.
"Anthropic fue un gran socio, pero nos hizo darnos cuenta de que es una empresa enorme y que dos departamentos pueden tener objetivos contradictorios", afirmó. "En última instancia, esto es inevitable". Hasta hace poco, Spellbook utilizaba Claude para realizar más de 500.000 revisiones mensuales de contratos para sus clientes. Sin embargo, desde entonces decidió trasladar gran parte de su presupuesto a OpenAI.
Spellbook no es la única empresa que mantiene una relación compleja con Anthropic. Numerosas startups dependen de sus modelos de inteligencia artificial, considerados entre los más avanzados del mercado. Sin embargo, la expansión de la compañía hacia nuevos negocios genera preocupación entre sus clientes, que temen que, en cualquier momento, Anthropic desarrolle herramientas capaces de competir directamente con sus productos.
El fundador de una startup comparó esta situación con la estrategia de Amazon, que comenzó a ofrecer productos a precios más bajos que los de sus propios proveedores y a desarrollar alternativas bajo su marca Amazon Basics. "Es como si durante un tiempo podés vender en Amazon, pero después Amazon también empieza a vender una versión de tu producto", afirmó. Anthropic declinó hacer comentarios.
Esta situación quedó expuesta en el caso de Figma, el gigante del diseño que utiliza, entre otras tecnologías, los modelos de Anthropic para desarrollar sus funciones de inteligencia artificial. En abril, pocos días después de la inesperada renuncia de Mike Krieger, director de producto de Anthropic, al directorio de Figma, la compañía lanzó Claude Design, una herramienta que permite crear y editar diseños y compite directamente con el software de Figma.
Durante un encuentro con usuarios celebrado poco después del lanzamiento, el director ejecutivo de Figma, Dylan Field, afirmó que Anthropic no había sido "consistentemente sincero en sus comunicaciones", según publicó Upstarts Media. Sus palabras recordaron a las que se utilizaron durante la polémica y breve destitución de Sam Altman como director ejecutivo de OpenAI. Más tarde, cuando le preguntaron por Claude Design en el podcast All-In, Field sostuvo que "es fácil confundir el progreso del modelo con el progreso del diseño". Figma declinó hacer comentarios.
"Si basamos nuestro negocio únicamente en los modelos de Anthropic, jamás podremos obtener beneficios",
Director ejecutivo y fundador de una startup de seguridad basada en IA.
Estas tensiones se profundizaron a medida que Anthropic consolidó su posición en el mercado. Sus modelos superaron sistemáticamente a los de OpenAI entre los más avanzados del sector, mientras que las cifras de crecimiento reflejan el alcance de su expansión.
Según reveló en su reciente presentación S-1, Anthropic cuenta con 300.000 clientes empresariales y una tasa de retención neta de ingresos del 900%. Además, más de 11.900 clientes gastan más de US$ 100.000 anuales en sus servicios. Durante el primer semestre de 2026, la empresa registró ingresos por US$ 16.300 millones y pérdidas operativas de US$ 693 millones. De acuerdo con distintos informes, la compañía busca alcanzar una valoración de entre US$ 1,5 billones y US$ 2 billones cuando salga a bolsa, una operación prevista para finales de este mes.
Varios fundadores de startups señalaron a Forbes que Anthropic mostraba poca flexibilidad a la hora de negociar precios u ofrecer descuentos por volumen. Una startup de inteligencia artificial que gastaba millones de dólares en sus modelos decidió dejar de utilizarlos debido al elevado costo de Claude y ahora trabaja con modelos de la empresa china DeepSeek. En octubre, Anthropic amplió su programa Claude Startups e incorporó nuevos beneficios, entre ellos un año gratuito de su plan para equipos y descuentos de hasta US$ 45.000 para las empresas que desarrollan productos con Claude.
Cada vez más compañías reducen el gasto en los modelos de inteligencia artificial más avanzados y optan por alternativas más económicas, que los desarrolladores pueden descargar y adaptar a sus necesidades. "El péndulo cambió de dirección... Y ahora existe un sentimiento muy arraigado en contra de Anthropic", afirmó George Hu, presidente de Fireworks, una empresa que permite a las startups desarrollar sus propias aplicaciones de IA mediante modelos abiertos, en una entrevista con Forbes en agosto. "Uno de los directores de tecnología de una empresa me dijo: 'No nos entusiasma la idea de financiar mansiones para todos los ejecutivos de Anthropic en Atherton'", aseguró.
La resistencia de Anthropic a ofrecer mayores descuentos tiene una explicación. Mientras se prepara para lo que podría convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia, la compañía enfrenta una fuerte presión para demostrar que puede generar los ingresos necesarios para justificar los US$ 130.000 millones que recaudó hasta el momento y las enormes sumas que destina a capacidad de cómputo.
Incluso con una salida a bolsa exitosa y un rápido crecimiento de sus ingresos, podría tener dificultades para hacer frente a sus compromisos financieros. La empresa se comprometió a invertir US$ 1 billón en infraestructura de inteligencia artificial durante los próximos 20 años.
"No mostraron demasiada disposición a reducir los precios", señaló el fundador de una empresa de inteligencia artificial. "Yo tampoco lo haría si estuviera en su lugar, porque ahora mismo tienen problemas de oferta... Entonces, ¿por qué se esforzarían tanto en bajar los precios y reducir sus márgenes, especialmente cuando están preparando su salida a bolsa?", agregó.
Anthropic tampoco evitó las controversias mientras avanzaba hacia su salida a bolsa. En febrero, la compañía se negó a retirar las restricciones de seguridad incluidas en su contrato con el Departamento de Guerra de Estados Unidos, que impedían al ejército utilizar Claude para desarrollar armas letales completamente autónomas o para realizar tareas de vigilancia masiva dentro del país.
En respuesta, el Pentágono incluyó a Anthropic en su lista negra y la calificó como un "riesgo para la cadena de suministro". La empresa demandó al gobierno y un juez falló mayoritariamente a su favor, al considerar que la decisión del Pentágono era "ilegal e infundada". Sin embargo, posteriormente, un tribunal federal de apelaciones del circuito de Washington D. C. ratificó la designación. Actualmente, los contratos con el gobierno representan apenas el 1% de los ingresos de Anthropic.
"Teníamos la sensación de que realmente querían que trabajáramos exclusivamente con los modelos de Anthropic."
Fundador de IA
Aunque buena parte de la industria tecnológica elogió a Anthropic por enfrentarse al gobierno estadounidense, la compañía también recibió críticas por su postura respecto de la inteligencia artificial de código abierto. En julio, cuando el gobierno federal evaluó la posibilidad de prohibir los modelos chinos de código abierto en Estados Unidos, Anthropic fue la única gran empresa que no firmó una carta conjunta del sector en defensa de esta tecnología.
"Toda la industria (excepto Anthropic) se posicionó a favor de la IA de código abierto", escribió David Sacks, inversor de capital de riesgo y responsable de inteligencia artificial de la Casa Blanca, en una publicación en X. "No se detendrán hasta que acaben con el código abierto", señaló.
Anthropic aseguró que nunca promovió una prohibición general de los modelos abiertos, aunque sostuvo que estas tecnologías carecían de controles de seguridad adecuados y podían utilizarse para llevar a cabo ciberataques o ataques biológicos. Por su parte, el inversor de capital de riesgo Bill Gurley cuestionó el énfasis de Anthropic en las regulaciones de seguridad y sostuvo que podría tratarse de una estrategia de captura regulatoria, mediante la cual la compañía buscaría impulsar normas que dificulten la competencia de los modelos de código abierto y las startups del sector.
Otros referentes de la industria tecnológica también cuestionaron las advertencias de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, sobre los riesgos que la inteligencia artificial podría representar para la supervivencia de la humanidad. Entre ellos se encuentra Mike Schroepfer, exdirector de tecnología de Meta, quien, en una entrevista con Yahoo Finance, consideró que las advertencias de Amodei eran demasiado alarmistas y generales. Según explicó, el debate debería centrarse en los riesgos concretos y en las medidas necesarias para enfrentarlos.
Por su parte, Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, rechazó categóricamente las advertencias de investigadores de Anthropic, quienes estimaron que existe una probabilidad superior al 10% de que la IA provoque la extinción de la humanidad en la próxima década. Huang calificó estas afirmaciones como una "narrativa apocalíptica".
Los fundadores de startups también cuestionaron la forma en que Anthropic trabaja con otras empresas. Según explicó el fundador de una compañía de IA, las posibilidades de integrar aplicaciones externas en Claude eran limitadas.
Por ejemplo, a diferencia de ChatGPT, Claude no permite generar imágenes y videos directamente mediante herramientas desarrolladas por otras startups. Anthropic ofrece la posibilidad de conectar aplicaciones externas mediante los llamados "conectores", que funcionan con MCP, un protocolo creado por la propia compañía para que los asistentes puedan interactuar con otras herramientas.
Sin embargo, Dylan Field, director ejecutivo de Figma, cuestionó este sistema al considerar que favorece principalmente a las empresas que desarrollan los modelos de IA más avanzados, ya que incentiva a otras compañías a compartir sus datos sin recibir beneficios a cambio.
"Anthropic tiene fama de ser muy buena entrenando modelos en los temas que nos interesan", señaló el fundador. "Fueron un poco más restrictivos respecto de lo que se puede y no se puede hacer con su software", remarcó.
Varios fundadores explicaron que las startups podían acceder a mejores condiciones si se comprometían a destinar una mayor inversión a los modelos de Anthropic mediante contratos de seis o doce meses. Entre los beneficios, mencionaron un acceso más amplio a los equipos de soporte técnico especializados en el perfeccionamiento de los modelos tras su entrenamiento, que podían ayudar a resolver los problemas que surgieran durante su uso.
"Teníamos la sensación de que realmente querían que trabajáramos exclusivamente con los modelos de Anthropic", afirmó el fundador de una empresa de inteligencia artificial especializada en el sector legal.
Sin embargo, esta dependencia también conlleva riesgos. En junio de 2025, Anthropic decidió dejar de prestar sus servicios a Windsurf, una startup especializada en programación mediante inteligencia artificial, con menos de cinco días de antelación. La decisión se produjo después de que se hizo público que OpenAI negociaba la compra de Windsurf por US$ 3.000 millones.
En aquel momento, Jared Kaplan, cofundador de Anthropic, explicó que sería "extraño vender Claude a OpenAI". Finalmente, Google contrató a los fundadores de Windsurf y obtuvo una licencia para utilizar su tecnología, mientras que Cognition, otra startup dedicada al desarrollo de agentes de inteligencia artificial para la programación, adquirió el resto de la compañía.
Otras empresas optaron por modificar sus estrategias de negocio. Es el caso de Cursor, una startup de programación con IA y uno de los principales clientes de Anthropic, que decidió entrenar su propio modelo avanzado para depender menos de Anthropic y OpenAI. La decisión llegó después de que algunos de sus clientes comenzaran a cancelar sus suscripciones para pasarse a Claude Code. "Todos se están asegurando de desarrollar algo con lo que no sea fácil competir para Anthropic u OpenAI", concluyó Scott Stevenson.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.