Creó una app para mascotas inspirada en su perra Coco
Rafael Luque, cofundador de Tipti, creó una nueva aplicación enfocada en el bienestar de las mascotas. Diseñó BePetz con su propio algoritmo e Inteligencia Artificial para el cuidado de perros y gatos. Esta herramienta también es un asistente para profesionales veterinarios, peluqueros y paseadores.

David Paredes Periodista

Una consulta veterinaria y un diagnóstico tardío inspiraron a Rafael Luque, cofundador de Tipti, a crear una plataforma digital de bienestar para animales de compañía. En 2022, Coco, su mascota, una hembra Yorkshire Terrier, de 11 años, fue sometida a una profilaxis. 

Después del procedimiento, la perra regresó a casa sin ánimo. Su estado de salud empeoró y a las tres semanas le detectaron un tumor en el hígado y principios de cáncer de páncreas. Un diagnóstico tardío y poco alentador que no fue previsto en la clínica donde la trataban habitualmente.

"Antes de la profilaxis, Coco estaba muy bien. Pero después del procedimiento volvió a casa llorando, con dolor intenso que no le dejaba dormir. No comía. Sufría mucho y nos tocó dormirla".

Esto hizo que Luque se obsesionara con Coco y las causas de su muerte. Investigó durante un año y descubrió que el tumor y el cáncer se debió a su alimentación. "Su enfermedad se vio agravada por el tipo de comida que yo le daba. Era un producto súper premium y especial para yorkies. 

El gran problema fue que no era la adecuada para ella. La combinación de las razas de Coco la hacía susceptible a una deficiencia hepática. Debíamos hacer un cambio en su dieta a los seis años, pero eso no lo sabía el veterinario y yo tampoco". 

Un año después, el guayaquileño de 60 años decidió crear una aplicación para cuidar a Frodo, la pareja de Coco. Temía que su otra mascota, de la misma raza, sufriera por no saber sus antecedentes, las posibles enfermedades y complicaciones.

De esa tragedia nació BePetz, una startup que utiliza inteligencia artificial generativa para el cuidado de perros y gatos. Su idea inicial era que funcionara como una herramienta preventiva, que le diera a los cuidadores toda la información necesaria para que no sufrieran lo que él pasó con su animal de compañía. El proyecto inició en 2023 con las investigaciones y se demoró cerca de dos años en completar todo el ecosistema.

Inicialmente, Rafael pensó en identificar las razas de las mascotas mediante muestras físicas (genotipo). Sin embargo, al investigar con herramientas de inteligencia artificial, descubrió el potencial del análisis por fotografía (fenotipo) y decidió reorientar el proyecto hacia una herramienta de IA generativa mucho más robusta.

"La idea original era más limitada y muy diferente a lo que es ahora. Utilicé agentes de IA que me ayudaron a investigar todo sobre canes y felinos", aseguró este ingeniero en sistemas. 

El primer gran paso fue crear su propio algoritmo, capaz de identificar las razas predominantes de un perro o gato a partir de una fotografía de frente y de costado del animal. Para ello descargaron más de 65.000 fotografías de fuentes científicas y académicas a escala global. 

La aplicación se alimentó con información de las 280 razas de perros reconocidas por la American Kennel Club, el mayor y más antiguo registro de perros de raza pura de los Estados Unidos, y las 90 variedades de gatos de la American Feline Association, una organización profesional enfocada en la salud, el bienestar y la medicina veterinaria de los felinos.

Con el algoritmo listo, desarrolló Lia, una inteligencia artificial que permite a los Pet Moms y Pet Dads tener toda la información de su compañero de cuatro patas. Así, entender las fortalezas, debilidades, carácter y personalidad de las razas predominantes.

Mientras su idea y proyecto maduraban, se encontró con aplicaciones especializadas, que en su mayoría se quedaban en un catálogo de servicios. "Eran apps que conectaban a los tutores con un portafolio de profesionales de la salud animal, cuidadores y peluquerías. Nosotros buscamos ir más allá". 

Rafael quería que sea Lia quien cuidara de Frodo. Que el software detectara todo lo que necesitaba para prevenir alguna enfermedad o para mejorar su calidad de vida.

"Pude sacar esta plataforma antes, pero soy muy exigente. BePetz pudo ser una app más que conectara a profesionales con los cuidadores. Pero yo quería que sea algo vivo y real, que Lia en verdad cuidara a mi Frodo y que me diera alertas. Que me indicara cuándo llevarlo al oftalmólogo, porque ya es un perro de 12 años y necesita cuidados especiales, por ejemplo".

Actualmente, esta startup lo hace. Su Inteligencia Artificial aprende todos los días de la rutina del animal y de su dueño. También envía advertencias y sugerencias, según la información que se le proporciona. Además, es un sistema que hace las veces de asistente para los profesionales. 

"Si hoy sacas una cita con el peluquero que está registrado en nuestra app, antes de que tu mascota entre por la puerta, el profesional sabrá qué shampoo es el más adecuado para bañarlo y si tiene algún tipo de alergia o si requiere un cuidado especial". 

Para alcanzar ese nivel de detalle, este emprendedor digital y su equipo de desarrolladores alimentaron a Lia con información precisa basada en literatura científica, fichas técnicas de alimentos, medicinas y productos estéticos. Todo esto, bajo la inspección de un grupo de seis especialistas de la salud que validaron que toda la data sea real.

Este proyecto nació con una inversión inicial de US$ 200.000 y un equipo de 12 personas, entre desarrolladores, programadores y diseñadores. Desde 2023, cuando surgió la idea, hasta este 2026, cuando salió al mercado, se involucraron 30 personas. Ahora el equipo es de ocho profesionales, que son los desarrolladores, un experto en experiencia en el cliente y los veterinarios. 

Antes de salir al mercado se hicieron 30 versiones. Cada una, con sus errores y aciertos, fueron una cadena de confirmaciones que le demostraron a Luque que iba por buen camino. Frodo fue su conejillo de indias y según su tutor, el mayor beneficiario de este producto digital. 

"Las primeras versiones fueron probadas por gente cercana. Reunimos a 80 personas, entre amigos y familiares para que probaran todas las bondades de este ecosistema digital. Fueron meses de corregir errores y pulir herramientas hasta salir al mercado".

Para este creativo, la experiencia del cliente era importante. Eso lo entendió con Tipti, la solución tecnológica de e-commerce que creó hace 10 años, que actualmente tiene ingresos por US$ 94,2 millones, según la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros.

"Tipti me dio la madurez que necesitaba para entender lo que se debe y no se debe hacer al inicio de un proyecto como BePetz. Sin eso, el desarrollo hubiera sido más largo. Me enseñó cuánto es mucho y cuánto es poco. Hace 10 años, crear este ecosistema habría costado US$ 500.000. Ahora somos más eficientes".

Al haber manejado la parte financiera en Tipti, Luque aprendió qué plataformas de infraestructura son más económicas. Para BePetz decidió empezar con versiones de mercado abierto (open source) para reducir el gasto tecnológico al mínimo. Además, desde su concepción creó una estrategia Customer Experience (CX).

A través de la herramienta, el usuario puede hacerle consultas sobre sus canes y felinos a Lia, pero nunca recibirá un diagnóstico médico. Solo hará sugerencias. "La diseñamos con ese propósito. Su corazón es Lia, pero ella no compite con los profesionales. Ella sugiere".

Lia recomienda cuándo llevarla al veterinario, incluso puede dar señales de alerta si el gato o perro no están asimilando bien el tratamiento.

Luque imaginó un verdadero ecosistema. La aplicación conecta a tutores con profesionales. Los médicos pueden tener todo el historial de las mascotas en la app. También es un canal de pago para prepagar las citas.

"Se planifica incorporar blockchain para asegurar que la información médica y de vacunación sea difícilmente manipulable, permitiendo que la cartilla digital funcione como una credencial oficial para viajes internacionales", explica.

La aplicación ya tiene 2.000 Pet Parents registrados y 1.000 tutores autorizados. También cuenta con 110 veterinarios y 14 groomers (profesional encargado de la higiene integral, el cuidado del pelaje y la estética de las mascotas) en la red de profesionales. (I)