US$ 100.000 para una plataforma que recicla baterías, en el país
La organización BAPU lanzó una web que promueve la economía circular de las baterías de ácido y plomo. Estos equipos se usan en automóviles y equipos tecnológicos. Más de un millón de estos dispositivos esperan por un tratamiento más sostenible.

En Ecuador, alrededor de 1 millón de baterías de ácido y plomo se colocan en el mercado, eso significa unas 18 toneladas. Pero 20 % no tiene un proceso de registro sobre su disposición final y termina con un manejo inadecuado de residuos peligrosos, que significa un riesgo para la salud y el medio ambiente. Con tecnología ecuatoriana, BAPU (Baterías de Ácido y Plomo Usadas), una organización sin fines de lucro, que promueve el uso responsable y la economía circular, acaba de lanzar la primera plataforma web de trazabilidad que sigue la huella de estos componentes para su correcta disposición. 

Las baterías de ácido plomo se pueden encontrar en autos, motos, montacargas, sistemas de alimentación ininterrumpida, generadores, paneles solares fotovoltaicos, pequeños dispositivos de iluminación y sistemas de alarmas. La plataforma permitirá que desde los productores y distribuidores, talleres, hasta el consumidor puedan acceder al sistema que busca generar un modelo de economía circular de estas baterías. 

Carolina Sánchez, gerente General de BAPU, explica que esta iniciativa se enmarca en la normativa del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, a través del acuerdo ministerial 034 de responsabilidad extendida del productor, emitido en 2021. La inversión en esta plataforma asciende entre US$ 80.000 y 100.000 y es un diseño ecuatoriano. 

¿En qué consiste esta plataforma web de trazabilidad, sirve para seguir la huella de las baterías?

El propósito de BAPU no solo es ser una herramienta tecnológica, es una organización sin fines de lucro que nace de la economía lineal, que genera productos que consumimos y desechamos, mientras que en la economía circular: produzco, utilizo, reciclo y regreso a la cadena de producción, por eso es de la cuna a su cuna. Existe una normativa ambiental que debemos cumplir, ya que es una responsabilidad extendida del producto que permite generar economía circular, los fabricantes o distribuidores tienen un producto que se convierte en residuo peligroso ácido plomo. 

¿Qué productos tienen baterías ácido plomo?

Las baterías ácido plomo se pueden encontrar en autos, motos, montacargas, sistemas de alimentación ininterrumpida, generadores, paneles solares fotovoltaicos, pequeños dispositivos de iluminación, sistemas de alarmas, por eso la intención es reciclar estos productos, generar un aprovechamiento y reinsertarlo a la producción, ahí se da la circularidad de la economía. Lo que hace BAPU es converger esfuerzos de aquellos actores adicionales, al responsable de rigor que es el fabricante, como distribuidores, ventas, talleres mecánicos y los consumidores, un autor importante son los gobiernos locales.

¿BAPU es el articulador de los actores de la cadena de las baterías?

El objetivo es abonar esfuerzos para un manejo adecuado para evitar un impacto negativo. Este modelo de gestión queda plasmado en una herramienta tecnología, para formalizar, transparentar, legalizar y generar eficiencia en el modelo. Esta plataforma lo que hace es que cada actor tenga un rol en una sección de la plataforma, se registra una partida de residuos, eso llega a la corporación, se genera un link y un gestor ambiental envía un transporte a recoger los residuos de las baterías donde los usuarios. Luego se llevan a un gestor ambiental que es quien desarma las piezas.

¿Eso es parte del aprovechamiento?

Una vez en la planta de aprovechamiento, ingresan a un proceso mecanizado de trituración, para separar sus componentes: plomo, plástico y electrolito. A través del proceso de fundición secundaria y refinación, el plomo es recuperado hasta conseguir lingotes de plomo; el polipropileno resultante de la trituración de las baterías, ingresa a una línea de fabricación de pellets. Mientras que el electrolito separado de las baterías, es neutralizado para luego enviarlo a un gestor de aguas residuales industriales. Parte de estos componentes recuperados reingresan al proceso de fabricación de baterías, y se cierra el ciclo.

¿La información se introduce manualmente o es una app?

Es una app que se puede tener en el computador o en el celular donde se registra la información. Actualmente hay mucha informalidad, vas a la esquina y te dicen deme la batería y le cobro solamente US$ 10 y se lleva una nueva. Esto genera informalidad porque no hay transparencia fiscal, en primer lugar, impacta a las finanzas públicas del país, por eso es importante que exista esta transparencia, el objetivo de la app es que cada actor vaya registrando de acuerdo a su ámbito de competencia.

¿Cuántas baterías están circulando en el país?

En el país se colocan en el mercado aproximadamente un millón de baterías ácido plomo al año, y de estas las que gestionamos, reciclamos y ponemos en el proceso de trazabilidad son aproximadamente el 80 % y con la plataforma vamos a superar esa meta mínima.

¿En cuánto tiempo? 

Sin la plataforma se ha hecho un trabajo más manual y rudimentaria, pero el objetivo es cumplir con el aprovechamiento de los residuos y se lo ha venido haciendo desde el año cero, cuando comenzamos como organización, donde logramos que de 1 millón de baterías colocadas un 80 % recuperadas, y con la plataforma se logre el 100 %. 

¿Cuándo comenzó el año cero de BAPU?

En junio de 2022, somos una corporación aprobada por el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, y el primer año ha sido para converger esfuerzos, mapear a los actores, mapear dónde se genera la mayor cantidad de residuos y diseñar la plataforma. 

¿Dónde se generan más residuos de baterías, porque muchas veces se agotan y los usuarios las dejan en los talleres?

Pero sucede que el taller no tiene la precaución de reinsertar la batería a una cadena de producción, cuando alguien las quiere reciclar compra en toneladas no individualmente, a veces les ponen agua o tierra y toda esa mala gestión desde la persona que lo manipula se generan las esporas que generan impacto en suelo y en el agua, e incluso corre riesgos de la desnutrición crónica infantil por eso hay que hablar de un impacto en el desarrollo sostenible que tenemos al disponer de un modelo de gestión de BAPU y la plataforma.

¿Todos los usuarios pueden acceder libremente a la plataforma?

Por su puesto, es totalmente abierto al público, talleres de mecánica, actores directos y corresponsables, todos tienen acceso.

¿El usuario común qué debe hacer para acceder?

Por el momento, es contactarnos para recibir un tutorial breve para manejar la plataforma y también tenemos información sobre cómo manejarla, como tutoriales informativos, la plataforma es amigable, registras tú nombre y correo electrónico, usuario y contraseña, y se van poniendo los datos de las baterías que quieres entregar. 

¿Qué papel tienen los talleres donde los usuarios dejan normalmente las baterías?

Ellos son los generadores de estos residuos y tienen relación directa con los importadores y fabricantes.

¿Estas son baterías de ácido de plomo, qué pasa con otras baterías?

Hay baterías de ácido plomo y de litio, que en ocasiones las tienen las laptos y ciertos UPS, que tienen ácido plomo, por eso los actores no solo son los del sector automotriz, sino el ambiente tecnológico, porque estas maquinitas como las UPS, que te recargan de energía, tienen también baterías. Entonces, por eso es la importancia de que cada vez más actores, sobre todo en el marco de responsabilidades extendida del productor, puedan sumarse a estas iniciativas.

¿Esta tecnología ya existía o es desarrollo ecuatoriano?

Existen otros modelos que aportan a la economía circular en otro tipo de residuos, como neumáticos usados y aceites, y esta plataforma se diseñó en estricto rigor para batería de ácido y plomo. 

¿Es transferencia tecnológica o es innovadora en el país?

Es innovadora en Ecuador, se trata de un es un diseño propio para los fines que se necesitan, sobre todo porque en el país no está todavía posicionada la economía circular, pero somos pioneros con esta plataforma. El objetivo estratégico es establecer la plataforma e incrementar la capacidad de reciclaje, pero luego es mantener la capacidad instalada de este reciclaje de baterías ácido plomo porque hay que transparentar la informalidad que hay en el mercado. (I)