Gurú inesperado: los valiosos consejos de Lionel Messi para superar la adversidad
El capitán del Seleccionado compartió vivencias personales que resuenan más allá del fútbol: el peso de las críticas, el valor de arrepentirse y la importancia de intentarlo otra vez.

En una extensa entrevista con Luzu TV, Lionel Messi se permitió un registro pocas veces visto: íntimo, emocional, casi terapéutico. Allí, entre algunos recuerdos amargos y aprendizajes personales, dejó al descubierto al futbolista que marcó una era, pero también a un líder que aprendió a caer, a renunciar y a volver.

Sin alzar la voz ni impostar autoridad, Messi ejerce una forma de liderazgo basada en la honestidad emocional, alejada de los manuales tradicionales pero profundamente efectiva. Su historia en la Selección Argentina, con sus altibajos, lo demuestra.

Durante años, Messi fue una figura adorada en Barcelona y cuestionada en Argentina. La brecha era difícil de entender para el propio jugador: rendía en Europa como el mejor del mundo, pero en su país se lo trataba con frialdad o desprecio.

“En Barcelona me iba espectacular, ganábamos todo, disfrutaba, era feliz, era mi lugar. E iba a Argentina y era todo lo contrario, era como un bicho raro, me puteaban, me iba mal, no se nos daban los resultados”, recordó. @@FIGURE@@

Ese desarraigo emocional caló hondo. La rutina lo salvaba: jugaba cada tres días, cambiaba el chip rápidamente. Pero las críticas lastimaban a su círculo más cercano. “Lo que más sufría era mi familia, que eran los que quedaban en Argentina, los que se comían todos los programas, las críticas”. reconoció.

Reconocer un error, arrepentirse y dar marcha atrás

En 2016, tras la derrota en la final de la Copa América Centenario, Messi anunció que dejaba la Selección. Fue una noticia que sacudió a todo el país. Su renuncia fue una reacción humana, visceral, de agotamiento.

“Pensé en un momento que ya no iba para más y dije que no volvía más a la Selección, el cual después me arrepentí muchísimo…”, se sinceró. Y ese arrepentimiento no tardó en llegar. Al ver los partidos por televisión, algo en él se encendía de nuevo.

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El deseo persistía, a pesar de todo. Volver no fue sencillo. Implicaba enfrentar críticas, contradicciones y el juicio ajeno. Pero Messi eligió escuchar lo que sentía, no lo que se esperaba de él.

“Menos mal que pude volver atrás también, y no me importó tampoco el volver atrás o el qué dirán, porque mucha gente podía decir: ‘Este se fue y ahora vuelve’”, enfatizó.

Cuando a menudo se valora la firmeza como sinónimo de coherencia, Messi reivindica la flexibilidad emocional como un valor. Cambiar de opinión no es una falta de carácter, sino un acto de madurez.

“Eso también es grandeza, ¿no? Decir: dije esto, ahora siento esto, vuelvo a intentarlo”, subraya. El liderazgo que propone no se basa en la imposición ni en la infalibilidad. Por el contrario, se construye desde la autenticidad: mostrar dudas, arrepentirse, pedir perdón y, sobre todo, seguir adelante. @@FIGURE@@

La resiliencia como legado

Más allá de los títulos, incluido el Mundial de Qatar 2022, el legado de Messi tiene una dimensión que trasciende el fútbol: la capacidad de resistir el fracaso, reformularse y volver a empezar.

“Yo creo que es, sin quererlo, el mejor ejemplo. El no renunciar nunca y el seguir intentándolo en lo que sea, porque al final de eso se trata la vida: golpearte, levantarte y volver a intentarlo”, insistió. “Y si no se da, quedarse con que hiciste todo lo posible para intentar conseguir los sueños y no quedarte con que podrías haber hecho algo más”, continuó.

Un ejemplo que no necesita declararse como tal

Messi insiste, como lo hizo a lo largo de su carrera, en que no quiere dar consejos. Que cada uno debe vivir su experiencia. Pero al compartir la suya con honestidad, se vuelve referencia sin proponérselo.

Su testimonio en Luzu TV es el de un líder que se anima a fallar, a sentir, a cambiar, y aun así seguir. El que no habla desde el podio, sino desde la experiencia vivida. El que no busca ser ejemplo, pero lo es.

Messi inspira porque desafía la idea clásica del líder invulnerable. Su historia demuestra que se puede dudar sin perder autoridad, caer sin perder respeto y volver sin pedir permiso. Enseña que también hay poder en la fragilidad, en el silencio y en la coherencia con uno mismo