Hoy, 23 de febrero, Michael Dell cumple 61 años. Nació en Houston, Texas, en 1965, y desde muy temprano mostró un instinto inusual para los negocios y la tecnología. De niño, tomaba el colectivo al centro de la ciudad para observar en los lobbies de los edificios de oficinas las pantallas que mostraban en tiempo real los precios de las acciones en la bolsa. Probó todo tipo de pequeños emprendimientos —vender figuritas de béisbol, repartir diarios, reparar computadoras— solo para ver qué funcionaba y qué podía aprender. Su madre era broker de bolsa, y en su casa siempre había diarios como The Wall Street Journal y Barron's. "Mis padres no trataban la inversión como un tema solo para expertos o adultos. Era parte de la conversación cotidiana", recordaría más tarde.
Ese ambiente moldeó a un joven que, a los 19 años y con solo US$ 1.000 de capital inicial, fundó lo que hoy se conoce como Dell Technologies. Según la página oficial de la compañía, su visión sobre "cómo la tecnología debería diseñarse, fabricarse y venderse cambió para siempre la industria de la IT". En 1992, con apenas 27 años, se convirtió en el CEO más joven en ingresar al ranking Fortune 500.
Movimientos audaces: privatización, fusiones y regreso al mercado
La trayectoria de Dell está marcada por decisiones que pocos se animarían a tomar. En 2013, contra el escepticismo generalizado, llevó a la empresa a cotización privada. Ese movimiento fue la antesala de lo que la página oficial de Dell describe como “la fusión tecnológica más grande de la historia”: la combinación de Dell, EMC y VMware en 2016, una operación valuada en US$ 60.000 millones. En 2018, Dell Technologies volvió a los mercados públicos a través de una compleja reestructuración financiera.
Según Forbes, en 2021 se separó el brazo de software en la nube VMware, que luego fue adquirido por Broadcom en 2023 por US$ 69.000 millones, operación de la que Dell recibió el 39%. Con un patrimonio neto de US$ 133.900 millones según Forbes, Michael Dell figura entre las 15 personas más ricas del mundo.
Dell Technologies en la era de la IA: de los laptops a la infraestructura del futuro
Durante años, Dell Technologies fue percibida como una empresa sólida pero sin grandes destellos. Sin embargo, esa percepción cambió de forma acelerada. Según un artículo de Forbes publicado a comienzos de 2026, la compañía se encuentra hoy en el centro de uno de los ciclos de inversión de capital más grandes de la historia tecnológica moderna: la competencia global por establecer infraestructura de inteligencia artificial.
El motor del crecimiento ya no son las PCs. Según Forbes, el principal impulsor es el Infrastructure Solutions Group —servidores, almacenamiento y redes—, el equipamiento esencial para los centros de datos que alimentan los modelos de IA. Entrenar y operar esos modelos requiere enormes capacidades de cómputo, racks de servidores de alta densidad y soluciones de redes de alto rendimiento. En su último año fiscal, Dell generó aproximadamente entre US$ 95.000 y US$ 96.000 millones en ingresos, con el mayor crecimiento proveniente del segmento de servidores y redes.
La señal más concreta de este momento es el backlog: Dell acumula miles de millones de dólares en pedidos de servidores optimizados para IA ya confirmados por sus clientes. Como señala Forbes, eso le otorga a los inversores una visibilidad inusualmente clara sobre los ingresos futuros. Al mismo tiempo, las ganancias por acción crecieron casi un 40% interanual, en gran parte gracias a una combinación más rentable de productos y al apalancamiento operativo de las ventas de infraestructura de alto margen.
El análisis de Forbes resume bien la posición estratégica de la empresa: Dell "no está tratando de ser ostentoso. Apunta a ser indispensable. Y en la era de la IA, esa podría ser exactamente la posición óptima para ocupar".
US$ 6.250 millones para cambiar vidas
Si hay un capítulo reciente que ilustra el perfil de Dell fuera de la sala de directorio, es su apuesta filantrópica más ambiciosa. A fin de 2025, Michael y su mujer, Susan Dell, comprometieron US$ 6.250 millones a través de sus vehículos caritativos para financiar cuentas de inversión para 25 millones de niños estadounidenses, en articulación con el programa Invest America y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Así lo establece la página oficial de Dell Technologies.
La iniciativa nació de una convicción muy personal. Dell describió cómo, de niño, abría una caja de ahorro con apenas unos dólares y observaba fascinado cómo crecía su saldo gracias al interés compuesto. "Mis padres no trataban la inversión como un tema solo para expertos o adultos. Era parte de la conversación cotidiana", escribió. Esa experiencia temprana lo llevó a creer que el acceso al sistema financiero no debería depender del lugar donde uno nació ni de quiénes son sus padres. @@FIGURE@@
La donación de los Dell añadirá US$ 250 a 25 millones de cuentas para niños de 10 años o menos. Esos fondos, invertidos desde temprana edad, podrían convertirse en miles de dólares al llegar a la adultez: capital para la educación, una capacitación laboral, la entrada de una vivienda o simplemente la continuidad de la inversión. “Sé de primera mano lo que puede hacer una base financiera. Comencé mi empresa con solo US$ 1.000”, afirmó Dell. Dell Technologies también se sumó de manera concreta: igualará la contribución federal del programa para cada hijo recién nacido de sus empleados en Estados Unidos.
Una filosofía de liderazgo que trasciende lo corporativo
Según la página oficial de Dell Technologies, Michael Dell define su misión como la de proveer "la infraestructura esencial para que las organizaciones construyan su futuro digital, transformen la IT y protejan su información más valiosa". Esa frase no es solo una descripción empresarial: resume una forma de entender el rol de la tecnología. "La tecnología se trata de habilitar el potencial humano" es quizás la cita que mejor lo retrata.
A lo largo de su carrera, Dell ocupó roles en el Foro Económico Mundial, el Consejo Internacional de Negocios, el Business Roundtable y el Technology CEO Council, entre otros. Es autor de dos libros —Direct from Dell y Play Nice But Win— y fue el primer Embajador Global para el Emprendimiento de la Fundación de las Naciones Unidas. @@FIGURE@@
A los 61 años, Michael Dell encarna una paradoja productiva: es al mismo tiempo el fundador que nunca se fue y el líder que nunca dejó de reinventarse. Cuando casi todos lo daban por una historia del pasado, construyó la infraestructura del futuro. Cuando los mercados lo veían como un negocio maduro, él apostó por la mayor transformación de su historia. Y cuando podría limitarse a administrar su riqueza, eligió comprometer más de seis mil millones de dólares para darles a millones de niños algo que él tuvo desde chico: la oportunidad de entender cómo funciona el dinero y de hacer algo con él.