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12 destinos secretos de Europa para escapar de las ciudades más visitadas

Diego Bleger

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Un ranking de European Best Destinations reúne pueblos medievales, islas remotas y paisajes naturales que todavía se mantienen fuera de los grandes circuitos turísticos. Italia lidera la selección de 2026 con cuatro lugares, mientras Alemania, Croacia, Grecia y Portugal también aparecen entre las alternativas elegidas por viajeros de todo el mundo.

26 Agosto de 2026 10.00

Mientras muchos viajeros buscan alternativas a los destinos más masificados de Europa, un nuevo informe de European Best Destinations (EBD) puso el foco en algunos de los rincones menos conocidos del continente. La selección reúne pueblos medievales, pequeñas islas y localidades alejadas de los grandes circuitos turísticos, con opciones distribuidas en distintos puntos de Europa.

European Best Destinations, una organización de viajes con sede en Bruselas, publica cada año su ranking de los mejores lugares para visitar en Europa. La clasificación surge de los votos de más de 1,3 millones de viajeros de 154 países, una base que le permite detectar destinos que todavía permanecen fuera del radar de buena parte del turismo internacional.

En 2024, su selección de joyas ocultas incluyó lugares como Villajoyosa, en España, y el lago Bokodi, en Hungría. Para 2026, la organización eligió 12 destinos repartidos en nueve países, con una particularidad. Italia concentra cuatro lugares dentro del ranking.

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Un nuevo informe de European Best Destinations (EBD) puso el foco en algunos de los rincones menos conocidos del continente (Imagen creada con IA)

El primer puesto quedó en manos de Tubinga, Alemania, una ciudad universitaria de arquitectura histórica y calles junto al río Neckar. En segundo lugar aparece Motovun, un pequeño pueblo medieval de Croacia construido sobre una cerro. El podio lo completa San Giulio, Italia, una diminuta isla conocida como la "Isla del Silencio".

EBD define a estos destinos como verdaderos "tesoros" europeos, sitios que se mantienen lejos de las rutas turísticas más transitadas y que todavía preservan buena parte de su identidad local, su patrimonio y su vida cotidiana. La lista reúne los 12 mejores destinos ocultos de Europa para visitar en 2026.

1. Tubinga, Alemania

Tubinga, Alemania, una joya escondida en Europa, con coloridas casas de entramado de madera y un barco en el río Neckar.
En Tubinga, Alemania, coloridas casas bordean el río Neckar, ciudad que European Best Destinations ha nombrado como la mejor joya escondida de Europa para 2026. Foto: GETTY

Tubinga, ubicada a unos 30 minutos de Stuttgart, combina vida universitaria, arquitectura histórica y una fuerte identidad cultural. “Tubinga es un destino fascinante en Europa y una ciudad universitaria tradicional; aproximadamente uno de cada tres habitantes es estudiante”, escribe European Best Destinations (EBD).

Su centro histórico se distingue por las casas de entramado de madera y fachadas de distintos colores, que le dan una estética muy particular. Una de las formas más recomendadas de recorrer la ciudad es a través de un paseo en barco por el río Neckar, que permite observar buena parte de su arquitectura desde otra perspectiva.

La propuesta cultural también ocupa un lugar central. Entre los principales sitios aparecen la Torre Hölderlin, antigua residencia del poeta alemán Friedrich Hölderlin, el Museo de las Culturas Antiguas, que funciona dentro del Castillo de Hohentübingen, y el jardín botánico de la universidad, otro de los espacios destacados de la ciudad.

2. Motovun, Croacia

Motovun, Croacia, una joya escondida en Europa, con su pueblo medieval en la cima de una colina rodeado por la verde campiña de Istria.
La ciudad medieval de Motovun, situada en lo alto de un cerro en Istria, Croacia, figura entre las mejores joyas ocultas de Europa para 2026. Foto: GETTY.

En plena región de Istria, Motovun conserva la esencia de un pueblo medieval levantado en lo alto de un cerro y rodeado de viñedos y bosques. "Motovun es uno de esos lugares excepcionales que transmiten una sensación atemporal y a la vez de gran vitalidad", escribe European Best Destinations (EBD).

Sus antiguas murallas, las calles empedradas y las terrazas con vistas abiertas al paisaje refuerzan el carácter histórico de este pequeño destino croata. El entorno combina arquitectura medieval, naturaleza y una tradición gastronómica que gana protagonismo durante los meses más frescos.

El otoño coincide con el comienzo de la temporada de trufas, uno de los grandes atractivos de la zona. El cercano Bosque de Motovun es reconocido por sus preciadas trufas blancas, mientras que el vino Teran, típico de Istria, completa una propuesta que convierte al pueblo en una alternativa especialmente atractiva para una escapada durante esa época del año.

3. Isola San Giulio, Italia

Isola San Giulio, una joya escondida en Europa, rodeada por las aguas azules del lago Orta, en el norte de Italia.
La isla de San Giulio, conocida como la "Isla del Silencio", se encuentra en medio del lago Orta, en la región italiana de Piamonte. Foto. GETTY

En medio del lago Orta, en la región italiana de Piamonte, la pequeña Isola San Giulio recibe el apodo de "Isla del Silencio" por la tranquilidad que caracteriza a este diminuto enclave. "Su entorno pintoresco, combinado con su arquitectura histórica, la convierte en un refugio perfecto para quienes buscan paz y reflexión", afirma EBD.

La gran protagonista de la isla es la Basílica de San Giulio, construida en el siglo XII, que se destaca por su arquitectura románica y sus frescos. A su alrededor se extiende el Sendero del Silencio, un recorrido que permite conocer la isla a pie entre antiguos edificios y rincones de marcada impronta histórica.

La visita se completa con un breve trayecto en barco hasta Orta San Giulio, la localidad situada a orillas del lago y uno de los principales puntos de acceso a la isla.

4. Alberobello, Italia

Un viajero pasea entre las casas trulli encaladas de Alberobello, una joya escondida en Puglia, Italia.
Los singulares trulli de Alberobello, Italia, le han valido a esta joya escondida de Apulia el estatus de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Foto: GETY.

En la región de Apulia, al sur de Italia, Alberobello se distingue por sus trulli, las tradicionales construcciones de piedra encalada con techos cónicos que forman parte de la identidad del pueblo. Su arquitectura es tan particular que la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad y, según European Best Destinations (EBD), crea "una atmósfera de cuento de hadas".

El recorrido por Alberobello atraviesa las estrechas calles de Rione Monti y Aia Piccola, dos de sus zonas más características. Entre las visitas destacadas aparece el Trullo Sovrano, una construcción de dos plantas que permite conocer de cerca este estilo arquitectónico. La experiencia también pasa por la gastronomía local, con especialidades de Apulia como los orecchiette, la burrata y la focaccia barese.

5. Meteora, Grecia

Un monasterio histórico encaramado sobre imponentes formaciones rocosas en Meteora, Grecia, una joya escondida en Europa.
 Monasterios centenarios se alzan sobre espectaculares formaciones rocosas en Meteora, Grecia, una de las mejores joyas ocultas de Europa para 2026. Foto: GETTY.
 

Meteora ofrece uno de los paisajes más impactantes de Europa. Este sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reúne monasterios construidos entre los siglos XIV y XVI sobre enormes formaciones rocosas que dominan el paisaje.

EBD los define como "un testimonio del ingenio humano y del anhelo de elevación espiritual". En la actualidad permanecen activos seis monasterios, entre ellos el Gran Meteoro y Varlaam, dos de los complejos más reconocidos de la zona.

Además de su patrimonio religioso, Meteora atrae a quienes buscan actividades al aire libre. Sus senderos atraviesan las formaciones rocosas y conectan distintos puntos del complejo, lo que convierte al lugar en uno de los destinos más destacados de Grecia para practicar senderismo.

6. Fiskardo, Grecia

Fiskardo, una joya escondida en la isla griega de Cefalonia, con coloridas casas frente al mar y aguas turquesas del mar Jónico.
El pintoresco pueblo costero de Fiskardo, en Cefalonia, Grecia, está rodeado por las aguas cristalinas del mar Jónico. Foto: GETTY.

En el extremo norte de Cefalonia, Fiskardo combina arquitectura veneciana, un puerto de fachadas coloridas y aguas cristalinas. El pueblo conserva una identidad muy ligada al mar, con cafés, boutiques y tabernas distribuidas alrededor de la costa.

Entre los principales atractivos aparecen las playas cercanas de Emblisi y Foki, además de las ruinas romanas que todavía pueden visitarse en la zona. La gastronomía también ocupa un lugar destacado. European Best Destinations (EBD) recomienda probar especialidades locales como el bourdetto, un guiso de pescado picante, y las mandoles, almendras caramelizadas típicas de la región.

7. Cascadas de Kravice, Bosnia y Herzegovina

Las cascadas de Kravice, rodeadas de un frondoso bosque en Bosnia y Herzegovina.
Las cataratas de Kravice desembocan en el río Trebižat, en Bosnia y Herzegovina. Foto: GETTY.

A poca distancia de la ciudad de Ljubuški, en Bosnia y Herzegovina, el río Trebižat forma las imponentes cascadas de Kravice, uno de los atractivos naturales más destacados de la zona.

Según EBD, el lugar resulta especialmente popular entre los amantes de la naturaleza y la fotografía. Sus pozas de aguas cristalinas permiten nadar, mientras que el entorno ofrece paseos en barco y senderos para recorrer los alrededores.

Las cascadas también tienen la ventaja de su cercanía con Mostar. El trayecto en auto demora alrededor de 45 minutos, por lo que Kravice funciona como una excursión accesible para quienes visitan esa ciudad.

8. Monsaraz, Portugal

Monsaraz, Portugal, un pueblo medieval en la cima de una colina con vistas a la campiña del Alentejo al atardecer.
El pueblo medieval de Monsaraz, situado en la cima de una colina, domina la región portuguesa del Alentejo al atardecer. Foto: GETTY.

“Monsaraz es uno de los tesoros más bellos de Europa”, afirma EBD. Este pueblo medieval de Portugal, ubicado sobre un cerro en la región del Alentejo, ofrece vistas privilegiadas de las extensas llanuras que lo rodean y del cercano lago Alqueva.

Su antiguo castillo y sus calles empedradas concentran buena parte del atractivo del lugar, entre pequeñas tiendas de artesanías y galerías. A pocos kilómetros, el lago Alqueva completa la visita con otro de los grandes espectáculos de la zona. Sus cielos despejados y la escasa contaminación lumínica lo convirtieron en un sitio destacado para contemplar las estrellas.

Las cataratas de Kravice desembocan en el río Trebižat, en Bosnia y Herzegovina.

9. Lago di Resia, Italia

Campanario sumergido que emerge del lago di Resia en el Tirol del Sur, Italia.
Un campanario del siglo XIV se alza en el Lago di Resia, en el Tirol del Sur, Italia. El famoso campanario en el Lago de Reschen (Reschen See - Lago di Resia) en el Tirol del Sur, Italia. Foto: GETTY

En el Tirol del Sur, uno de los paisajes más singulares de Italia tiene como protagonista al Lago di Resia. Allí, el campanario de una iglesia del siglo XIV sobresale sobre el agua y recuerda la historia del antiguo pueblo de Curon, que quedó sumergido a mediados del siglo XX tras la construcción de un embalse.

El campanario permaneció en pie y se transformó en la imagen más reconocible del lago. EBD lo describe como “un paisaje único y de una belleza sobrecogedora”.

Durante el invierno, cuando las bajas temperaturas congelan la superficie del Lago di Resia, los visitantes pueden caminar sobre el hielo y acercarse al histórico campanario. Una leyenda local asegura que, en esa época del año, todavía pueden escucharse las campanas de la antigua iglesia, pese a que fueron retiradas antes de que el pueblo quedara bajo el agua.

10. Pérouges, Francia

Casas medievales de piedra a lo largo de una calle empedrada en Pérouges, Francia.
Una calle empedrada bordeada de casas medievales de piedra en Pérouges, Francia. Foto: GETTY.

A pocos kilómetros de Lyon, Pérouges conserva intacto buena parte de su pasado medieval. Esta ciudad amurallada se distingue por sus calles empedradas, sus construcciones de piedra y una arquitectura que mantiene el aspecto de siglos atrás. “Sus calles empedradas, casas de piedra y ambiente histórico transportan a los visitantes a otra época”, escribe EBD.

En pleno centro histórico se encuentra la Hostellerie de Pérouges, una tradicional posada que permite alojarse dentro del antiguo núcleo medieval. La experiencia también tiene un componente gastronómico. La especialidad local es la galette de Pérouges, una tarta elaborada con manteca y cubierta de azúcar que se convirtió en uno de los sabores más representativos de la ciudad.

11. Gásadalur, Islas Feroe

Cascada de Múlafossur y un arcoíris cerca de Gásadalur, en las Islas Feroe.
La cascada de Múlafossur se precipita al océano cerca de Gásadalur, en las Islas Feroe. Foto: GETTY

Entre montañas y acantilados de la isla de Vágar, Gásadalur fue durante décadas uno de los pueblos más aislados de las Islas Feroe. Su acceso cambió en 2004, cuando la inauguración de un túnel permitió conectar la localidad con mayor facilidad con el resto del archipiélago.

Su principal atractivo es la cascada de Múlafossur, que desciende desde los acantilados hasta desembocar directamente en el océano Atlántico. “El agua cae en cascada directamente al océano, creando una escena pintoresca que se ha convertido en un icono de las imágenes de las Islas Feroe”, escribe EBD. La combinación entre el salto de agua, las montañas y el mar convirtió a este pequeño pueblo en una de las postales más reconocibles del archipiélago.

12. Craco, Italia

El pueblo medieval abandonado de Craco, en Basilicata, Italia, situado en lo alto de una colina, bajo un cielo tormentoso.
El pueblo abandonado de Craco, situado en la cima de una colina en Basilicata, al sur de Italia. Foto: GETTY

En la región de Basilicata, al sur de Italia, Craco rompe con la imagen clásica de los pueblos italianos construidos sobre un cerro. Se trata de un pueblo fantasma que quedó abandonado después de una serie de deslizamientos de tierra y otros desastres naturales que obligaron a sus habitantes a dejar el lugar.

Hoy, sus calles desiertas, edificios deteriorados y antiguas construcciones medievales conforman una de las postales más inquietantes de la región. EBD aconseja: “Explora las calles y edificios en ruinas de este pueblo medieval, que parecen haber sido desalojados de la noche a la mañana y dejados a su suerte”.

La particular historia de Craco y el aspecto casi detenido en el tiempo de sus ruinas lo convierten en un cierre singular para este recorrido por algunas de las joyas ocultas de Europa.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.
 

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