El mapa de la riqueza global se mueve hacia 10 mercados inmobiliarios de lujo que Knight Frank marcó como los de mejor perspectiva para el próximo año. No se trata de un ranking clásico de ciudades, sino de barrios, costas y donde el precio de entrada ya juega en otra liga. En esa selección aparecen zonas de Estados Unidos, Italia, Reino Unido, España, Francia, Nueva Zelanda, Australia y Suiza, con valores que van de US$ 1,8 millones a más de US$ 25 millones.
En Estados Unidos, los dos nombres que lideran la lista son el Upper East Side de Manhattan y Pacific Palisades, en Los Ángeles. El barrio neoyorquino mostró sus meses más activos a comienzos de 2026, empujado por condominios nuevos y residencias de preguerra que llegan a más de US$ 75.300 por m². En la costa oeste, Pacific Palisades recuperó atractivo tras los incendios forestales del año pasado y volvió al radar del dinero grande en pleno proceso de reconstrucción. Allí tiene una mansión el director Steven Spielberg, valuada en US$ 97 millones.

Italia también escaló en la preferencia de los compradores de alto patrimonio. El motivo central pasa por su régimen fiscal para ingresos obtenidos fuera del país, diseñado para captar fortunas internacionales. En ese marco, Via Veneto, en Roma, y el lago Como aparecen entre los mercados más codiciados. En este último destino, un departamento de tres dormitorios puede alcanzar los US$ 5 millones.
En Londres, el foco quedó puesto sobre Chelsea, uno de los barrios más exclusivos de la capital británica. Knight Frank detectó más interés de compradores locales e internacionales, con especial peso de estadounidenses. El costo, de todos modos, funciona como un filtro fuerte. Un departamento de dos dormitorios supera con facilidad los US$ 2 millones, mientras que una casa familiar de mayor tamaño cotiza entre US$ 7 millones y US$ 13 millones.
La búsqueda de segunda residencia también empuja otros destinos europeos. Mallorca, en el Mediterráneo español, volvió a captar demanda con casas de dos dormitorios por encima de US$ 2 millones. En los Alpes franceses, St-Martin-de-Belleville ofrece otro perfil de lujo, más ligado al esquí y al descanso, con chalets (casas de montaña) de cuatro dormitorios por alrededor de US$ 1,8 millones.

Fuera de Europa, el informe marcó dos plazas con fuerte atractivo para familias e inversores. Dalefield, en las afueras de Queenstown, en Nueva Zelanda, seduce por estilo de vida y paisaje, con casas modernas valuadas en US$ 3 millones. En Australia, la ciudad portuaria de Geelong, en Victoria, gana lugar entre los compradores de alto poder adquisitivo, con viviendas cercanas a la bahía que rondan los US$ 2 millones.
La lista cierra con Silberküste, sobre la margen occidental del lago de Zúrich, en Suiza. El área se puso de moda entre ejecutivos, empresarios y compradores de Estados Unidos, Reino Unido y el norte de Europa que eligen mudarse al país. Allí, un departamento de dos dormitorios cuesta cerca de US$ 1,9 millones y una villa de lujo frente al agua arranca en US$ 25 millones.

En ese tablero, el mercado premium ya no mira solo direcciones famosas. También premia ventajas fiscales, privacidad, reconstrucción urbana y calidad de vida.
¿Hacia dónde más se están mudando los superricos?
Según Knight Frank, otros mercados clave también están registrando un cambio sin precedentes en su atractivo dentro del segmento de lujo, entre ellos Miami, Abu Dabi, Bombay y Brisbane, en Australia. En los Emiratos Árabes Unidos, Dubái viene atravesando desde hace años un auge inmobiliario en el segmento de superlujo, pero Abu Dabi surgió recientemente como una alternativa atractiva para quienes buscan capitalizar la oportunidad económica que ofrecen los EAU, aunque con un ritmo más pausado.
En India, Bombay registró un crecimiento del 38 % en el PBI durante los últimos cinco años, lo que impulsó un aumento en las ventas de desarrollos nuevos con valores de US$ 5 millones o más. Australia registró un incremento del 30 % en la cantidad de residentes millonarios o de mayor patrimonio en los últimos 10 años, y Brisbane mostró un rápido crecimiento en 2025, impulsado por los próximos Juegos Olímpicos de 2032 y por una fuerte inversión estatal en infraestructura.

En los últimos 12 meses, los precios de los departamentos de lujo en Brisbane saltaron de US$ 7 millones a US$ 11 millones, según Knight Frank, y el valor de las propiedades prime ya supera los US$ 3.000 por metro cuadrado.
Adónde huyen los superricos
Los cambios en la legislación tributaria están impulsando una migración de residentes de alto patrimonio. En Estados Unidos, la propuesta de aplicar un impuesto a los multimillonarios en California empujó a fundadores como Mark Zuckerberg, Larry Page, Peter Thiel, Ken Griffin y Sergey Brin a dejar ese estado para instalarse en Miami, donde compraron propiedades valuadas entre US$ 18 millones y US$ 170 millones.

En el Reino Unido, la eliminación del estatus fiscal de no domiciliado —que hasta ahora permitía que los residentes no ciudadanos pagaran impuestos británicos solo sobre las ganancias obtenidas dentro del país— provocó la salida de multimillonarios como el magnate naviero John Fredriksen, Christian Angermayer y Nassef Sawiris, dueño de Aston Villa.
Según la consultora de residencia Henley & Partners, el Reino Unido, China, India, Corea del Sur, Rusia y Brasil están perdiendo residentes adinerados más rápido que cualquier otro país por una combinación de factores, entre ellos la legislación tributaria, la inestabilidad política, la guerra y la búsqueda de una mejor calidad de vida.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.