Trump flexibilizó los aranceles a la carne brasileña tras reunirse con los dueños de JBS: ¿afecta a la Argentina?
Joesley Batista llevó a la Casa Blanca un pedido para mejorar las condiciones de acceso al mercado estadounidense. Pocas horas después, Washington anunció cambios que favorecen a varios proveedores extranjeros.

Una reunión privada entre Donald Trump y el multimillonario brasileño Joesley Batista quedó en el centro de una decisión comercial que puede favorecer a uno de los mayores exportadores de carne vacuna del mundo. El empresario, copropietario de JBS, visitó al presidente de Estados Unidos en el Despacho Oval y le pidió que redujera los aranceles que afectaban los embarques brasileños. Un día después, Trump anunció un alivio temporal a las importaciones.

La medida permite el ingreso de hasta 300.000 toneladas de carne vacuna durante 90 días, con un tope de 100.000 toneladas por mes, sin el arancel que Estados Unidos cobra a las compras que superan los cupos establecidos. El esquema comenzó a regir el 1 de septiembre e incluye cortes magros destinados a producir carne picada.

Apenas tres días después del inicio del régimen estadounidense, la Unión Europea (UE) suspendió este jueves 3 de septiembre determinadas importaciones de carne brasileña porque el país no presentó las garantías exigidas sobre el cumplimiento de las normas europeas vinculadas al uso de antimicrobianos en animales.

Cómo funciona el beneficio arancelario para Brasil

Batista se reunió con Trump el 20 de agosto y planteó cambios en el tratamiento arancelario de la carne brasileña que excedía el cupo disponible. Al día siguiente, la Casa Blanca anunció la flexibilización y, el 26 de agosto, el presidente formalizó la medida mediante una proclamación.

La clave para Brasil está en el sistema de cupos que utiliza Estados Unidos. La carne brasileña integra una categoría arancelaria denominada "otros países o áreas", que comparte con Paraguay, Japón, Irlanda y otros proveedores. Dentro de ese régimen, Brasil dispone habitualmente de unas 52.000 toneladas anuales y suele completar ese volumen con rapidez.

Cuando supera ese límite, la carne que ingresa al mercado estadounidense paga un arancel de 26,4%. La medida dispuesta por Trump suspende temporalmente ese costo y habilita a los países incluidos en la categoría a competir por hasta 100.000 toneladas mensuales, según el orden de ingreso.

La Casa Blanca no detalló qué países cubrirán las 300.000 toneladas previstas durante los tres meses. Trump tampoco precisó el origen de la carne ante las consultas al respecto. Brasil, sin embargo, queda entre los exportadores que pueden disputar ese volumen y ampliar sus ventas por encima del cupo que habitualmente utiliza.

Por qué la Unión Europea frenó la carne brasileña

La medida europea se ajusta a las normas sanitarias sobre el uso de antimicrobianos en animales destinados a la producción de alimentos. En mayo, la UE pidió garantías de que los productores brasileños respetaban esas exigencias durante todo el ciclo de vida de los animales.

Las reglas del bloque impiden el uso de determinados antimicrobianos como promotores del crecimiento animal, en especial aquellos que también se emplean para tratar infecciones en seres humanos. Un vocero de la Unión Europea explicó a Reuters que las autoridades brasileñas no aportaron la documentación necesaria para acreditar dicho cumplimiento.

Estados Unidos abrió un cupo temporal que puede favorecer a Brasil y sumar presión sobre otros exportadores, incluida la Argentina. (Foto: Pexels)

El objetivo de la regulación es reducir la resistencia antimicrobiana. El uso excesivo de antibióticos puede favorecer la aparición de bacterias resistentes, que luego pueden transmitirse a las personas a través de los alimentos, del contacto directo o del ambiente. La decisión tiene un peso particular para el sector exportador brasileño, ya que Brasil fue el segundo mayor proveedor de carne vacuna de la UE en 2025, por detrás de Francia.

Qué puede significar la medida para la carne argentina

La decisión estadounidense también impacta a Argentina porque Estados Unidos ganó un peso considerable en los destinos de la carne vacuna nacional. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, entre enero y junio de 2026, ese mercado concentró el 19,5% de los envíos argentinos, detrás de China, que recibió el 53%. En ese período, las exportaciones totales de carne bovina alcanzaron 411.705 toneladas equivalentes res con hueso y generaron más de US$ 2.202 millones.

Argentina cuenta, además, con una cuota anual de 20.000 toneladas para exportar carne vacuna a Estados Unidos con aranceles preferenciales. En 2025, el país utilizó prácticamente la totalidad de ese cupo y exportó 19.918 toneladas, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en diciembre pasado.

A ese esquema se sumó, durante 2026, una ampliación excepcional. Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) detalló que Washington otorgó a la Argentina otras 80.000 toneladas dentro de la cuota, divididas en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno. Ese volumen adicional corresponde a carne magra deshuesada destinada a usos industriales.

El mismo documento del USDA precisó que los embarques argentinos incluidos en el cupo establecido pagan US$ 44 por tonelada, mientras que los volúmenes que quedan fuera de la cuota aplican una tasa del 26,4%. También indicó que las importaciones estadounidenses de carne argentina alcanzaron 42.445 toneladas en 2025, el nivel más alto desde 1999.

EE.UU. habilitó hasta 300.000 toneladas en 90 días, una oportunidad para Brasil justo cuando Europa restringió parte de sus compras. (Foto: Pexels)

La flexibilización para otros proveedores suma competencia en un destino que ganó importancia para los frigoríficos argentinos. Según informó Reuters, un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario indica que los envíos argentinos a Estados Unidos se triplicaron en los primeros siete meses de 2026 y representaron cerca del 20% de las exportaciones nacionales de carne vacuna.

Para Argentina, el dato cobra relevancia por el salto que registró Estados Unidos como comprador durante este año y por la ventaja arancelaria que recibió el país mediante las 80.000 toneladas adicionales.

Quién es Joesley Batista, el empresario que se reunió con Trump

Joesley Batista es uno de los dos hermanos que controlan JBS, uno de los mayores grupos de procesamiento de carne del mundo. Junto con Wesley Batista, tomó el control del negocio familiar en la década de 2000 y encabezó su expansión internacional. Según el ranking en tiempo real de Forbes, Joesley posee una fortuna cercana a US$ 4.500 millones, mientras que su hermano Wesley cuenta con un patrimonio de alrededor de US$ 4.400 millones. Ambos aparecen entre las 1.000 mayores fortunas del mundo.

La relación del grupo con el gobierno estadounidense de turno también quedó bajo la lupa por sus aportes políticos. Pilgrim's Pride, filial avícola de JBS en Estados Unidos, donó US$ 5 millones al comité inaugural de Trump para su segundo mandato. Mighty Earth sostuvo que se trató de la mayor donación individual que el comité había recibido.

JBS quedó bajo la lupa por sus vínculos con Washington y por el posible beneficio que le deja la nueva apertura comercial. (Foto: Senado Federal vía Wikimedia Commons)

Los hermanos Batista también tienen antecedentes judiciales. Ambos fueron arrestados en Brasil en 2017 en el marco de investigaciones por corrupción y, posteriormente, acordaron pagar una multa de US$ 3.200 millones a las autoridades brasileñas.

En Estados Unidos, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) anunció en 2020 un acuerdo con Joesley y Wesley Batista, JBS y J&F Investimentos por violaciones relacionadas con un esquema de sobornos. JBS aceptó pagar casi US$ 27 millones y cada hermano afrontó una multa civil de US$ 550.000. J&F, por su parte, se declaró culpable ante el Departamento de Justicia y aceptó una multa penal superior a US$ 256 millones.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.