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De Nvidia a JPMorgan: por qué 50 gigantes de Estados Unidos están frenando una de las mayores apuestas del universo cripto


Ilustración de Fernando Capeto para Forbes vía Google Gemini
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Numerosas grandes empresas se oponen a la tokenización de sus acciones, pese al respaldo de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo. Sin embargo, esa resistencia no será suficiente para impedir que los inversores del mercado de criptomonedas compren y vendan versiones digitales de sus títulos.

"Atención, directores ejecutivos de empresas que cotizan en bolsa: las plataformas de criptomonedas pronto podrían comenzar a tokenizar las acciones de sus compañías en mercados no regulados. ¡Es momento de actuar para proteger a sus empresas y a sus inversores!". La advertencia ocupaba casi media página de la edición de fin de semana del Wall Street Journal.

Detrás del anuncio estaba el Common Sense Leadership Fund, una organización conservadora sin fines de lucro con sede en Virginia, cuya reputación genera dudas y que, según explica en su sitio web, promueve "la libertad individual, la reducción de impuestos y una menor regulación". El texto también detalla los posibles riesgos de la tokenización, entre ellos la dificultad para identificar a los verdaderos propietarios de los activos y los robos informáticos. Además, insta a los ejecutivos a ejercer su derecho a impedir que las acciones de sus compañías sean tokenizadas.

La tokenización consiste en convertir la representación de activos del mundo real, como acciones, bonos, propiedades inmobiliarias u obras de arte, en tokens digitales registrados en una cadena de bloques (blockchain). Sus impulsores sostienen que esta tecnología permite reducir los costos de las operaciones, acelerar su liquidación y facilitar la compraventa de activos durante las 24 horas del día.

Las críticas públicas contra la tokenización y las criptomonedas en general surgieron apenas una semana antes de que un grupo de hackers norcoreanos robara US$ 6.400 millones en fondos de clientes de Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.

El derecho de las empresas a impedir que sus acciones sean tokenizadas surge de una exención regulatoria de cinco años, conocida como Exención de Innovación, que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) aprobó en septiembre. Esta medida permite que las plataformas que cumplan determinados requisitos negocien versiones digitales de acciones estadounidenses que cotizan en bolsa, registradas mediante tecnología blockchain, sin necesidad de inscribirse como bolsas de valores tradicionales durante ese período. Sin embargo, la normativa también les otorga a las compañías la posibilidad de oponerse.

Las plataformas deben informar a las empresas antes de incorporar sus acciones tokenizadas y, si estas presentan una objeción dentro de los 30 días posteriores a su cotización, pueden impedir que continúen negociándose.

SE PUEDE USAR/Richard Teng - Foto: Binance, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
Richard Teng, CEO de Binance, una de las mayores plataformas de criptomonedas del mundo, en medio del debate sobre la tokenización de acciones - Foto: Binance, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons.

Una de las primeras compañías que busca aprovechar esta exención regulatoria es OKXICE, una empresa conjunta entre OKX, la plataforma de intercambio de criptomonedas con sede en Seychelles, e Intercontinental Exchange (ICE), propietaria de la Bolsa de Nueva York. El 4 de octubre, OKXICE notificó a la SEC su intención de ofrecer acciones tokenizadas de 63 empresas que cotizan en bolsa a través de una nueva plataforma. Sin embargo, según la documentación presentada ante el organismo el 30 de octubre, 50 de esas compañías ya se opusieron a la iniciativa, entre ellas Alphabet, Goldman Sachs, JPMorgan, Microsoft, Nvidia y Oracle.

Forbes se comunicó con más de una docena de esas empresas para conocer los motivos de su rechazo y determinar si sus objeciones estaban dirigidas específicamente a OKXICE, a la exención regulatoria de la SEC o a la tokenización de acciones en general. Sin embargo, solo Applied Optoelectronics, una compañía con sede en Sugar Land, Texas, y una capitalización bursátil de US$ 6.000 millones, ofreció una explicación detallada. Las demás prefirieron no hacer comentarios o directamente no respondieron a las consultas.

"AOI se opuso a la propuesta de tokenizar sus acciones porque se trata de un marco regulatorio todavía nuevo y desconocemos qué impacto podría tener sobre su cotización, liquidez y volatilidad", explicó un vocero de la compañía en un e-mail enviado a Forbes. "También nos preocupa que los inversores puedan confundirse y creer que AOI participa en esta iniciativa, cuando en realidad no la patrocinamos ni la respaldamos. Por el momento, no vemos beneficios claros para la empresa ni para nuestros accionistas que justifiquen asumir estas incertidumbres. Seguiremos evaluando este marco regulatorio a medida que evolucione", agregó.

Tokens, Crypto, activos digitales - Foto: Pexels
"AOI se opuso a la propuesta de tokenizar sus acciones porque se trata de un marco regulatorio todavía nuevo". Foto: Pexels

Durante una conferencia de prensa telefónica celebrada el jueves, Andrew Cuomo, exgobernador de Nueva York y actual copresidente de OKXICE, se refirió a las objeciones de las compañías y las describió como "una reacción previsible ante una forma completamente diferente de vender acciones", además de considerarlas "una postura muy racional y lógica". También aseguró que, en los últimos días, algunas empresas que no figuraban en la lista original de OKXICE se habían comunicado con la plataforma para manifestar su interés en tokenizar sus acciones, aunque evitó identificarlas. Como tampoco precisó cuándo comenzará a operar la plataforma ni cuántos tokens representativos de acciones estarán disponibles para su negociación.

Las objeciones de estas compañías podrían interpretarse como una señal de que las grandes empresas estadounidenses rechazan la tokenización e incluso las criptomonedas en general. Sin embargo, llegar a esa conclusión supondría atribuirles un conocimiento sobre esta tecnología que, en muchos casos, todavía no tienen.

"Hablé con muchas de las empresas de la lista. Algunas todavía están investigando y tratando de entender qué significa todo esto", explica Carlos Domingo, fundador y director ejecutivo de Securitize, una compañía especializada en tokenización con sede en Miami que comenzó a cotizar en la Bolsa de Nueva York en julio. La empresa, respaldada por BlackRock, la gestora de activos que administra US$ 15 billones, tiene previsto ofrecer una docena de acciones tokenizadas a través de la plataforma de OKXICE. Además, trabaja junto con la Bolsa de Nueva York en el desarrollo de una nueva plataforma para negociar valores tokenizados.

Carlos Domingo | PlanetadeLibros
Carlos Domingo, fundador y director ejecutivo de Securitize

Austin Campbell, profesor adjunto de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York y fundador de la consultora Zero Knowledge Group, compara la desconfianza actual hacia la tokenización con la reacción que provocaron los primeros automóviles. "La gente tiene miedo, así que hacen que un tipo se ponga delante del vehículo ondeando una bandera roja", señala, en referencia a las precauciones que se tomaban cuando esta tecnología comenzaba a desarrollarse.

Lo cierto es que la tokenización todavía se encuentra en una etapa inicial y su adopción sigue siendo muy limitada, a pesar de que figuras como Larry Fink, multimillonario y director ejecutivo de BlackRock, llevan años promoviendo su desarrollo. Según un informe publicado en octubre por el proveedor de datos Dune Analytics, el valor de los activos tokenizados alcanzó los US$ 34.000 millones a finales de agosto. Aunque las acciones se encuentran entre los instrumentos más negociados dentro de este mercado, representan apenas el 8% del valor total de los activos tokenizados, equivalente a unos US$ 2.800 millones. Además, la mayor parte de la demanda proviene de inversores de fuera de Estados Unidos.

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Austin Campbell, profesor adjunto de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York y fundador de la consultora Zero Knowledge Group. Foto: LinkedIn

"Entonces, ¿por qué una empresa aceptaría algo cuyos beneficios no están claros, cuando puede rechazarlo sin ningún costo?", plantea Campbell. "Apoyo plenamente la Exención por Innovación, pero habría funcionado mucho mejor si oponerse tuviera algún costo", sostiene. A su juicio, las reglas actuales generan contradicciones que podrían llevar a las plataformas a operar desde otros países. "Es preferible avanzar por cuenta propia desde el extranjero antes que trabajar bajo estas normas, que resultan un tanto incoherentes porque las empresas emisoras de acciones no tienen poder de veto sobre las operaciones realizadas en sistemas de negociación alternativos", explica. 

Estos sistemas permiten comprar y vender acciones y otros valores fuera de las bolsas tradicionales. Entre ellos se encuentran las llamadas dark pools o plataformas de negociación privadas, donde los grandes inversores institucionales pueden realizar operaciones de gran volumen sin mostrar previamente sus órdenes al resto del mercado.

John Reed Stark, exdirector de la Oficina de Cumplimiento de la Ley de Internet de la SEC, fue todavía más crítico con la postura del organismo. En una publicación en X, describió la iniciativa como "un experimento de finanzas descentralizadas (DeFi) a costa de los ciudadanos estadounidenses comunes, impulsado principalmente por el mismo ecosistema cripto que nos trajo FTX, Terra-Luna y una interminable sucesión de engaños".

SE PUEDE USAR/Larry Fink - Foto: © European Union, 2026, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
Larry Fink, CEO de BlackRock, es uno de los principales impulsores de la tokenización de activos financieros mediante blockchain - Foto:  Wikimedia Commons.

Las preocupaciones sobre cómo la tokenización podría afectar el funcionamiento de los mercados financieros son todavía más amplias. La posibilidad de negociar y liquidar operaciones las 24 horas del día, los siete días de la semana, podría provocar diferencias en los precios de un mismo activo entre distintas plataformas, ya que las bolsas tradicionales continúan operando únicamente cinco días a la semana y en horarios determinados. 

Además, una mayor actividad fuera del horario bursátil habitual podría acelerar las ventas masivas de acciones de una empresa ante noticias negativas o situaciones de incertidumbre, especialmente si se producen interrupciones en las plataformas que operan mediante blockchain. A estos riesgos se suman las amenazas de ciberseguridad y las posibles deficiencias en los mecanismos de supervisión y cumplimiento de las normas financieras.

Mientras las grandes empresas estadounidenses muestran resistencia a la nueva iniciativa de tokenización habilitada por la SEC, las plataformas de criptomonedas que operan desde el extranjero tienen la posibilidad de avanzar con este modelo sin enfrentar las mismas objeciones ni los trámites regulatorios que existen en Estados Unidos.

Numerosas empresas fintech y plataformas de intercambio de criptomonedas, como Robinhood, Ondo Finance, con sede en Nueva York, y Backed Finance, una compañía suiza adquirida por Kraken a finales del año pasado, encontraron una forma de avanzar con la tokenización sin necesidad de obtener la autorización de las empresas emisoras. Su estrategia consiste en comprar acciones en el mercado tradicional y emitir tokens vinculados a esos activos para ofrecerlos a clientes fuera de Estados Unidos. 

Vladimir Tenev, Robinhood (SE PUEDE USAR) Wikimedia Commons - Foto: TechCrunch, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
Vlad Tenev, CEO de Robinhood, una de las plataformas que avanza con la tokenización de acciones estadounidenses pese al rechazo empresarial  - Foto:  Wikimedia Commons.

En muchos países donde el acceso a los mercados financieros estadounidenses es limitado o los servicios de inversión están poco desarrollados, los usuarios no necesariamente buscan ejercer derechos de voto como accionistas. 

Su principal interés es obtener exposición a la evolución del precio de acciones de compañías de alto crecimiento, como Nvidia y Palantir. Al igual que ocurrió con las stablecoins, la demanda de estos instrumentos está impulsando la expansión de un mercado que funciona sin la autorización de las empresas involucradas y, en gran medida, fuera de los marcos regulatorios tradicionales.

Los tokens de acciones que ofrecen Robinhood y Ondo funcionan, esencialmente, como representaciones digitales que replican el precio de las acciones tradicionales, pero no otorgan a sus compradores la propiedad directa de esos títulos ni derechos de voto en las compañías. Las acciones originales permanecen bajo el control de las entidades emisoras de los tokens, que las mantienen a través de sociedades creadas específicamente para administrar esos activos, conocidas como vehículos de propósito especial (SPV), o las depositan en entidades de custodia asociadas.

Vladimir Tenev, Robinhood (SE PUEDE USAR) Wikimedia Commons - Foto: TechCrunch, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
Los tokens de acciones que ofrecen Robinhood y Ondo funcionan, esencialmente, como representaciones digitales que replican el precio de las acciones tradicionales. Foto: Wikimedia Commons.

"Este modelo de tokens respaldados por acciones está creciendo y seguirá expandiéndose fuera de Estados Unidos", afirma Ian De Bode, director ejecutivo interino y presidente de Ondo Finance, el mayor emisor mundial de acciones y bonos del Tesoro estadounidense tokenizados. La compañía ofrece más de 450 acciones y fondos cotizados (ETF) tokenizados, que incluyen títulos de Apple, GameStop, Tesla y Nvidia, además de instrumentos como el fondo Invesco QQQ. En conjunto, estos productos alcanzan un valor de US$ 4.000 millones.

"No creo que se haya analizado lo suficiente qué sentido tiene tokenizar acciones dentro del mercado estadounidense", sostiene De Bode. "En Estados Unidos, la necesidad de contar con acciones tokenizadas es mucho menor que en otros países, donde los inversores desconfían de sus gobiernos y deben pagar comisiones muy elevadas para operar en los mercados financieros", explica.

Según De Bode, las acciones tokenizadas también representan una alternativa más económica y flexible a otros instrumentos financieros, como los contratos por diferencia (CFD). Estos productos permiten desde hace años que los inversores de fuera de Estados Unidos obtengan ganancias o sufran pérdidas según la evolución del precio de las acciones estadounidenses, sin necesidad de comprarlas directamente. Los tokens ofrecen una exposición similar, pero generalmente con costos de operación más bajos.

Primer plano de tres monedas de Ethereum sobre un fondo oscuro, mostrando temas de moneda digital.
Según De Bode, las acciones tokenizadas también representan una alternativa más económica y flexible a otros instrumentos financieros. Foto: Pexels.

Además, pueden utilizarse en plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi), que permiten realizar operaciones con un elevado nivel de apalancamiento —es decir, invertir por un valor superior al capital propio utilizando fondos prestados— y acceder a estrategias para obtener rendimientos adicionales, como el yield farming, que consiste en aportar activos a protocolos financieros a cambio de recompensas, y el staking, que permite obtener ingresos por mantener determinados criptoactivos bloqueados en una red o protocolo.

Robinhood, conocida por haber sido pionera en ofrecer operaciones bursátiles sin comisiones, también comercializa alrededor de 200 acciones tokenizadas entre usuarios de más de 120 países. En este caso, los tokens representan títulos de deuda emitidos por Robinhood Assets (Jersey) Limited, una filial de la compañía con sede en Jersey, y están vinculados al valor de las acciones correspondientes. Los títulos originales permanecen bajo la custodia de Alpaca Securities, la firma que actúa como intermediario bursátil y custodio de Robinhood.

 Esta empresa también administra más del 94% de las acciones y los fondos cotizados (ETF) estadounidenses tokenizados, incluidos los que ofrece Ondo Finance.

SE PUEDE USAR/JP Morgan - Foto: ajay_suresh, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
JPMorgan figura entre las 50 empresas que rechazaron la tokenización de sus acciones a través de la plataforma OKXICE - Foto: ajay_suresh, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons.

Como era de esperar, a muchos directivos de las empresas que cotizan en bolsa no les agrada que terceros comercialicen versiones tokenizadas de sus acciones sin su autorización ni conocimiento. En septiembre, Adam Aron, director ejecutivo de AMC, expresó su rechazo a esta práctica en X y calificó la tokenización de acciones realizada por Robinhood como "despreciable, indignante, repugnante, detestable, inexcusable y vil". Vlad Tenev, director ejecutivo de Robinhood, respondió con una pregunta cargada de ironía: "¿Cuál es el problema?".

La norma de la SEC que obliga a notificar a las empresas y les otorga un plazo de 30 días para presentar objeciones podría haber surgido como respuesta a las críticas de AMC. Sin embargo, esta disposición no impide que las entidades que ya cuentan con la autorización del organismo ofrezcan acciones tokenizadas con todos los derechos correspondientes a los accionistas, sin necesidad de solicitar el consentimiento de las compañías emisoras. 

Entre estas entidades se encuentran Securitize, respaldada por BlackRock; la Bolsa de Nueva York (NYSE); Nasdaq; y Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), la principal institución de compensación y liquidación de operaciones bursátiles de Estados Unidos, que puso en marcha su propio servicio de tokenización el miércoles.

En una primera etapa, DTCC permitirá tokenizar 34 acciones de empresas que, en conjunto, alcanzan una capitalización bursátil de US$ 30 billones. El servicio funcionará sobre dos redes blockchain: Besu, una red privada de la propia DTCC, y Canton Network, una cadena de bloques pública que incorpora herramientas de privacidad y fue desarrollada por un consorcio de grandes bancos y compañías tecnológicas. La iniciativa ya cuenta con 20 participantes, entre ellos JPMorgan, Citi, Bank of America, Citadel Securities y Morgan Stanley. DTCC prevé sumar nuevas entidades a medida que avance el proyecto.

Según distintas informaciones, Nasdaq, que desarrolla su propio programa de tokenización de acciones junto con Payward, la empresa matriz de Kraken, habría recomendado a las compañías que cotizan en su mercado que no autorizaran la negociación de versiones toktenizadas de sus acciones en OKXICE. La bolsa también quedó bajo sospecha de haber impulsado el polémico anuncio publicado en el Wall Street Journal, que instaba a las empresas a oponerse a la tokenización.

Sin embargo, un representante de Nasdaq negó cualquier participación en esa campaña ante otros medios. Al mismo tiempo, aclaró que la compañía no considera que las plataformas que operan bajo la Exención por Innovación de la SEC sean la alternativa más adecuada para desarrollar este mercado.

"La tokenización es una realidad. No podemos negarlo", sostiene Andrew Cuomo, pese al rechazo que la plataforma que copreside recibió de numerosas empresas. "Esto recién comienza y habrá muchas preguntas, mucha agitación y mucho por aprender", concluye.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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