La reapertura del estrecho de Ormuz trajo alivio inmediato al mercado petrolero, aunque la baja del crudo también puede complicar los planes de la Reserva Federal de Estados Unidos. El economista jefe de Apollo, Torsten Slok, advirtió que una caída del crudo puede darle más impulso a la economía de EE.UU. y, en lugar de bajar la inflación, añadir presión sobre los precios.
El razonamiento de Slok es que una baja del petróleo puede dejar más dinero disponible para consumidores y empresas. En una economía que ya muestra señales de recalentamiento, ese alivio puede traducirse en más gasto y una mayor presión sobre los precios.
Esa lectura llega en un momento sensible para la Fed. Los datos del Índice de Precios al Consumidor marcaron una suba anual de 3,8% en abril, mientras que en mayo los costos treparon 4,2%, el nivel más alto desde abril de 2023. A la vez, el informe de empleo mostró que Estados Unidos sumó 172.000 puestos no agrícolas en mayo.
Con ese cuadro, Slok planteó que la reapertura de Ormuz podría recalentar aún más la actividad y obligar a la Reserva Federal de EE.UU. a subir las tasas de interés pronto. La advertencia cambia el tono de una noticia que, en principio, los inversores celebraron por su impacto en el mercado del petróleo.
El Brent, referencia internacional del crudo, cayó 4,3% el miércoles por la mañana y quedó por debajo de US$ 74, su nivel más bajo desde antes de la guerra con Irán. La baja reflejó el alivio ante la normalización del paso marítimo, clave para el flujo global de energía.
Por su parte, el presidente Donald Trump dio a entender en Truth Social que instruyó al Departamento de Justicia de EE.UU. a investigar a las grandes petroleras por no bajar los precios de la nafta al mismo ritmo que los del crudo.
El costado operativo también pesa. Más de 11.000 marineros varados en el Golfo Pérsico podrán salir por el estrecho de Ormuz cuando haya garantías de seguridad, según informó Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional.
Antecedentes clave
Estados Unidos e Irán firmaron recientemente un acuerdo que obliga a Irán a reabrir el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial. La escalada del conflicto en Oriente Medio cerró esta ruta, elevó los precios mundiales del petróleo y el gas y generó un repunte de la inflación en Estados Unidos.
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó a principios de este mes que su índice energético, que registra las fluctuaciones de precios del gas, el fuel oil y otras materias primas energéticas, explicó más del 60% de los aumentos de precios en mayo, ya que los precios del gas subieron casi un 59% interanual, el mayor incremento entre todos los productos que monitorea la agencia.
La Fed, en su última decisión de política monetaria, señaló que la inflación "sigue elevada" frente a su meta del 2%. Los funcionarios del banco central habían mencionado previamente un "mayor riesgo" de que la inflación tardara más en desacelerarse de lo previsto, y la mayoría recalcó que el organismo podría necesitar un aumento de las tasas de interés si la inflación persistía.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.