Datos clave
- Las acciones de Nike llegaron a caer cerca de un 8,5% después del cierre del mercado y tocaron su nivel más bajo desde 2013, según Reuters. El retroceso se aceleró tras la publicación de los resultados trimestrales.
- La compañía registró ingresos por US$ 11.200 millones en su primer trimestre fiscal, por debajo de los US$ 11.300 millones que esperaba el mercado.
- Las ganancias alcanzaron US$ 0,48 por acción, por encima de las previsiones de los analistas, aunque quedaron levemente por debajo de los US$ 0,49 del mismo período del año anterior.
- Para el ejercicio fiscal 2027, Nike anticipó una caída de ingresos de entre 7% y 9%, lo que reforzó las dudas sobre la velocidad de su recuperación.
- La empresa también presentó Nike Pace, un nuevo plan para reorganizar sus operaciones, modernizar la cadena de suministro y reducir puestos de trabajo.
Nike prepara nuevos despidos
Los recortes forman parte de Nike Pace, pero la compañía todavía no detalló cuántos puestos desaparecerán ni qué áreas serán las más afectadas. Elliott Hill, CEO de Nike, adelantó que las decisiones comenzarán a tomarse a partir de 2027 y continuarán en los años siguientes.
La reorganización también cambiará la forma en que Nike administra sus negocios fuera de Estados Unidos. La empresa planea agrupar su conducción internacional en tres grandes mercados y abrir un nuevo campus corporativo en India, como parte de una estructura que busca ganar velocidad y reducir costos.
Los ajustes llegan mientras varios de sus principales mercados atraviesan dificultades. China volvió a mostrar debilidad durante el trimestre y el desempeño también retrocedió en Europa, Medio Oriente y África, regiones que se convirtieron en uno de los principales desafíos para la recuperación de la compañía.
Una caída que comenzó mucho antes de estos resultados

La pérdida de valor de Nike viene de varios años atrás. Sus acciones llegaron a cotizar cerca de US$ 179 en 2021 y, desde entonces, acumularon una caída de aproximadamente 76%. A comienzos de septiembre, el deterioro también llevó a la compañía a quedar afuera del S&P 100.
Una parte de ese deterioro coincidió con un cambio profundo en su estrategia comercial. Nike redujo su presencia en grandes minoristas y plataformas como Foot Locker y Amazon para concentrarse en sus propios canales de venta. Durante ese proceso, otras marcas ganaron terreno entre los consumidores.
La competencia se intensificó con el crecimiento de Hoka y On Running. Esta última también avanzó en uno de los negocios históricos de Nike y en septiembre incorporó a Kylian Mbappé, que había estado vinculado a la compañía estadounidense desde los 9 años.
A eso se sumó el deterioro en China, donde Nike registró varias caídas de ingresos desde 2021. El desafío es cada vez mayor por el avance de compañías locales como Li-Ning, ANTA y Xtep, que ganaron peso frente a Nike y Adidas en uno de los mercados deportivos más importantes del mundo.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.