Pedro Maldonado Ordóñez Editor
“Dicen que los martes y viernes son los días recomendados para hacerse una limpia. ¿Por qué? Porque ese día descansa el diablo”. Esa es una de las historias que se escuchan en el local El Secreto de las Plantas y Baños Energéticos, uno de los negocios que forma parte de la iniciativa De Vuelta al Centro.
En un espacio de no más de 25 metros cuadrados los visitantes del centro histórico pueden adquirir plantas medicinales, esencias, jabones, colonias y más productos para ‘mejorar las energías’. Emma Lagla está al frente de este negocio que fue fundado por su bisabuela hace más de 100 años y que hoy se encuentra en la calle Rocafuerte, frente al monasterio de Santa Clara.
El pasado martes 13 de enero, en medio de una calurosa mañana y el movimiento comercial típico del centro histórico, Lagla explicaba cómo usar las diferentes plantas medicinales que se exhiben en su local, junto a frascos de lociones.
En la misma calle, a pocas cuadras, está El Manto Sagrado, otro negocio que recibió capacitación del programa De Vuelta al Centro. Rosario Chiliguano muestra con orgullo los ajuares y las vestimentas que confecciona para imágenes religiosas. Ella es ‘la modista’ del Niño Dios, así como de la Virgen María. Cuenta que la confección nunca se detiene y que empresas y familias son clientes permanentes de sus diseños.
Lo que cuentan Lagla y Chiliguano es parte de la tradición del centro de Quito, un espacio en el que la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI) promueve una seria de actividades para recuperar y crear espacios públicos seguros, bellos, creativos y, acorde a los tiempos actuales, digitales.
La historiadora Ana Sevilla es la vocera de esta iniciativa que nació en 2021 con una acción puntual: decorar con geranios los balcones de las calles del centro quiteño. Ella cuenta que desde ese año hasta la fecha se han sembrado 23.000 geranios en balcones y plazas; la meta es llegar a los 30.000.
Tras ese primer proyecto, De Vuelta al Centro evolucionó y se enfocó en trabajar con negocios únicos e irrepetibles, talleres de oficios tradicionales, negocios gastronómicos y más. El programa capacitó hasta la fecha a 60 comercios y emprendedores, mientras que otros 32 están recibiendo capacitación en temas financieros, de identidad, de manejo imagen, posicionamiento en redes sociales y otros aspectos.
El trabajo se financia con el apoyo de la empresa privada. 21 instituciones, entre empresas, fundaciones y entidades públicas, apadrinan este proyecto que suma aportes por cerca de US$ 480.000. De esa cifra, unos US$ 170.000 llegaron en aportes en espacios de difusión para esta campaña cívica, como la llama la AEI.
Sevilla habla con entusiasmo sobre el potencial del centro histórico, pero reconoce que hay mucho trabajo por hacer. Cuenta que allí viven hoy en día alrededor de 30.000 personas, cuando deberían ser al menos 300.000 dada la infraestructura existente. Ella comparte otro dato: hace 50 años el centro histórico tenía cerca de 90.000 habitantes. “Esta subutilizado y por eso este tipo de programas apuntan a que la gente valore el centro de Quito”.
La campaña también se apoya en la tecnología. Los emprendedores y comerciantes capacitados se convirtieron en personajes animados gracias al uso de inteligencia artificial. Augusto Nolivos, el dueño de Relojería Exacta y relojero desde los 18 años, es uno de los protagonistas de videoclips y afiches producidos con IA que cuentan, con gracia y un toque de nostalgia, la importancia de recuperar el centro histórico de Quito. @@FIGURE@@
En el local de Nolivos, en la calle García Moreno, a pocos pasos de la Plaza Grande, el tiempo parece detenerse. Relojes de pared, de cuerda y de mano ocupan todos los espacios. Allí Augusto y su esposa Hilda reciben a los visitantes con anécdotas y sonrisas. Ese es uno de los resultados de un programa que sabe que el casco colonial es un espacio con potencial y futuro. (I)