Zachary Folk Forbes Staff
Datos clave
- Los abogados de LIV Golf anunciaron que la compañía abandonará el proceso judicial mediante el cual buscaba reorganizar sus deudas para seguir operando. En su lugar, cerrará sus operaciones y comenzará a liquidar sus activos.
- En su lugar, comenzará a vender sus activos, incluidos inmuebles y marcas registradas. El dinero obtenido se destinará al pago de sus acreedores.
- La decisión llegó después de que fracasara un acuerdo de inversión por US$ 300 millones con BC Partners, una firma británica que buscaba financiar el relanzamiento de LIV Golf.
- La operación se cayó el miércoles porque no se sumaron suficientes golfistas de primer nivel al proyecto "LIV 2.0", según informó ESPN. La liga aseguró que mantuvo "amplias conversaciones" con la firma, pero que no lograron alcanzar una "resolución consensuada sobre ciertos términos pendientes".
Cómo llegó LIV Golf al cierre
LIV Golf nació en 2021 para competir con el PGA Tour, el principal circuito de golf profesional de Estados Unidos. Con el respaldo económico del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, el fondo soberano del país, organizó su primer torneo en 2022.
El financiamiento saudita le permitió atraer a grandes figuras del golf con contratos multimillonarios. Phil Mickelson firmó un acuerdo garantizado de US$ 200 millones en 2022, mientras que Bryson DeChambeau recibió US$ 125 millones ese mismo año. El PGA Tour había advertido que suspendería a los jugadores que se sumaran al nuevo circuito y finalmente cumplió su amenaza.
El proyecto también contó con el apoyo de Donald Trump, quien organizó torneos en sus campos de golf durante el período en el que estuvo fuera de la Casa Blanca. Sin embargo, los contratos por esos eventos fueron mucho menores que los firmados por las principales estrellas.
Los problemas comenzaron cuando el fondo saudí anunció que dejaría de financiar LIV Golf después de la temporada 2026. La compañía buscó nuevos inversores para continuar con sus actividades, pero no logró asegurar su futuro.
A las dificultades económicas se sumó la salida de varios jugadores importantes. Jon Rahm, que había firmado un contrato de US$ 300 millones, anunció que no participaría en el relanzamiento del circuito. Brooks Koepka, contratado por US$ 100 millones, ya se había retirado del proyecto.
En cifras
US$ 5.000 millones. Esa es la cantidad que, según las cifras difundidas, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita destinó en total para financiar LIV Golf.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.