Takenos consiguió US$ 7 millones adicionales para financiar una expansión que busca llevarla de seis a más de quince países de América Latina en 2027. La fintech argentina cerró una extensión de su ronda semilla liderada por North Island Ventures y Road Capital Management, con participación de Variant, Lattice y Reverie. Con esta operación, informa un financiamiento acumulado de US$ 12 millones.
La compañía, fundada en 2022 por Lucas Posada, Simón Bouché, Joaquín Herrera y Francisco Goulu, desarrolla tecnología para recibir, transferir y utilizar dinero entre países. Según sus cifras, procesa más de US$ 5.000 millones anuales, cuenta con millones de usuarios y tiene infraestructura y licencias locales en Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay y Guatemala.
El nuevo capital financiará autorizaciones e infraestructura en otros mercados, el desarrollo de productos, las integraciones tecnológicas para empresas y contrataciones en ingeniería, cumplimiento normativo y áreas comerciales. La prioridad geográfica tiene una definición particular: sumar oportunidades en países de menor tamaño, con especial atención en Centroamérica.
"Es una estrategia de agregación de mercados en vez de penetración y profundidad de mercados", explica Posada en diálogo con Forbes Argentina. Brasil, México y Colombia quedan fuera del foco actual de expansión.
Una apuesta por sumar mercados
La ronda llega después de un período de crecimiento en Argentina y Bolivia, los mercados en los que Takenos ya había construido su operación, y de la incorporación de nuevos países durante 2026.
"Estamos trabajando ahora en Perú, en Ecuador, en Paraguay, en Guatemala. Son algunos de los países que incorporamos este año y que necesitan mayor inversión", señala Posada. Para la siguiente etapa, agrega, la compañía mira especialmente Centroamérica y algunas oportunidades adicionales en Sudamérica.
La estrategia busca combinar mercados que, por separado, tienen menor población o producto bruto que los grandes destinos de inversión fintech de la región. Pero el fundador rechaza la idea de que sean territorios sin competidores: su apuesta consiste en encontrar necesidades que considera insuficientemente resueltas y adaptar el servicio a cada lugar.
Entre esas oportunidades aparecen las remesas de venezolanos que migraron a otros países latinoamericanos. Takenos trabaja en comprender esos recorridos del dinero y mejorar la experiencia de quienes necesitan enviar recursos a sus familias.
Para Posada, el valor se expresa en situaciones concretas: que el dinero llegue antes, que el usuario consiga un mejor tipo de cambio o que encuentre una herramienta en la que confíe. La empresa no detalló qué proporción de su volumen corresponde a remesas.
Una extensión mayor que la ronda original
El financiamiento amplía la ronda semilla realizada entre septiembre y octubre de 2025. Posada explica que el crecimiento posterior motivó a inversores existentes a aumentar su apuesta y permitió incorporar a Road Capital Management.
La operación también tuvo un efecto sobre el valor de la empresa. Según el CEO, la valuación se multiplicó entre cuatro y cinco veces respecto de la ronda anterior, aunque Takenos no revela el monto.
Aun con ese avance, los fundadores decidieron estructurar la inversión como una extensión semilla. Posada considera que todavía tienen trabajo por delante en gestión, equipos y consolidación de la organización antes de buscar una Serie A. "Hay muchas cosas en una empresa que no se pueden comprar, o al menos no tan fácil", sostiene.
El criterio también contempla el costo de incorporar capital. "Un levantamiento no es plata gratis, uno está vendiendo acciones de la compañía", afirma. Su planteo es avanzar con recursos suficientes para fortalecer la empresa y llegar a futuras negociaciones en una mejor posición.
Desde North Island Ventures, Travis Scher vincula la nueva inversión con la ejecución del equipo. "Invertimos en la ronda semilla, vimos al equipo ejecutar a un altísimo nivel en seis países y quisimos apoyarlos aún más", señala en el comunicado de la operación.
De cobrar del exterior a mover fondos para empresas
Takenos comenzó atendiendo a personas que necesitaban recibir y utilizar dinero del exterior. Sobre esa experiencia desarrolló una oferta que hoy incluye una aplicación para consumidores, servicios para pymes, interfaces de integración para compañías y una mesa de trading institucional.
Posada presenta esa ampliación como parte de una misma visión: resolver flujos financieros internacionales. El desafío, explica, es decidir en qué momento abordar cada segmento y hacerlo desde las capacidades que ya construyeron.
El acuerdo con LATAM Airlines ilustra esa conexión entre personas y empresas. La aerolínea contrata la solución para distribuir viáticos, mientras los trabajadores reciben los fondos en la aplicación y pueden utilizarlos en destino.
"Utilizamos nuestra infraestructura y nuestra plataforma para distribuir pagos de una forma más ágil, más económica, más sencilla", resume.
En las respuestas compartidas anteriormente con Forbes, Takenos informó que el programa ya estaba operativo en Chile y Paraguay, con más de 1.000 mecánicos y unos 100 tripulantes activados. El acuerdo prevé alcanzar a más de 5.000 personas en cinco países y completar el despliegue restante durante el primer trimestre de 2027.
La fintech también indicó que 70 empresas utilizan su solución de pagos transfronterizos. El nuevo anuncio incorpora referencias a clientes de energía y minería en Bolivia, entre ellos petroleras.
La expansión corporativa tiene, sin embargo, un alcance que Posada delimita: hoy no plantea competir con toda la oferta de comercio exterior de un banco. Su posicionamiento está en la tecnología para distribuir y mover fondos entre personas y compañías de distintos países.
Más funciones dentro de la aplicación
La expansión regional también viene acompañada de una oferta más amplia para los usuarios individuales. Al anunciar su llegada a Perú, Takenos había fijado una meta de 100.000 usuarios activos durante el primer año, con un despliegue inicial concentrado en Lima. En paralelo, incorporó una función de inversiones desde US$ 1, con alternativas vinculadas al S&P 500, al Nasdaq-100 y al oro mediante instrumentos tokenizados.
La propuesta busca que el usuario encuentre distintas formas de utilizar el dinero que recibe: transferirlo, pagar con tarjeta, operar con sistemas locales como Pix o destinar una parte a inversiones, según las opciones disponibles en cada mercado.
Ese desarrollo convive con la infraestructura corporativa. En el caso LATAM, la compañía ya observó que algunos empleados comenzaron a utilizar Takenos para movimientos personales después de recibir sus primeros viáticos, aunque no compartió cifras sobre ese comportamiento.
El desafío de construir confianza
La compañía presenta las licencias y las conexiones con los sistemas de pago locales como parte de su estrategia de expansión. En el anuncio afirma que fue la primera Empresa de Tecnología Financiera constituida y regulada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero de Bolivia bajo el nuevo marco para el sector.
"Latinoamérica no necesita otra app arriba de una infraestructura vieja: necesita infraestructura nueva", sostiene Posada en el comunicado. La firma menciona entre sus socios a Stripe, Mastercard y Visa.
Consultado por el principal obstáculo para crecer, el CEO pone el acento en otro factor: "Yo te diría que es la confianza, más que la regulación".
El cumplimiento normativo, explica, exige trabajo técnico, planificación y equipos adecuados. Conseguir que alguien elija una nueva plataforma para manejar su dinero requiere, además, comprender cómo se relaciona con el ahorro, la moneda local y el dólar.
La experiencia en Bolivia incluyó construcción de marca y acercamiento a figuras públicas. Takenos prevé trasladar parte de ese aprendizaje a otros mercados, con adaptaciones a sus particularidades culturales y sociales.
Legar a Bolsa
Posada también proyecta un horizonte que excede la próxima expansión. Aspira a convertir Takenos en un unicornio y llevarla a Bolsa en un plazo de tres a cinco años. Es una expectativa del fundador: no anunció un proceso formal de oferta pública, una plaza elegida ni una fecha de colocación.
Esa ambición explica parte de su decisión de fortalecer la empresa antes de avanzar hacia otra etapa de financiamiento. Para el CEO, una mayor escala debería traducirse en más capacidad para resolver problemas de usuarios y compañías.
La tarea inmediata es más concreta: invertir en los países incorporados, preparar nuevas operaciones y ampliar los servicios corporativos. Con US$ 7 millones adicionales, Takenos buscará demostrar que puede replicar su propuesta en más de quince mercados y construir una red regional a partir de esas operaciones locales.