Hubo un tiempo en el que Lionel Messi era apenas un adolescente de 18 años que esperaba su oportunidad con la camiseta de la Selección Argentina. Su debut, el 17 de agosto de 2005 ante Hungría, duró mucho menos de lo que imaginó: ingresó en el segundo tiempo y se fue expulsado segundos después. Aquella escena quedó como una rareza dentro de una historia que, con el paso de los años, modificó cualquier tipo de registro de la Albiceleste, desde lo deportivo hasta lo comercial.
En estos gloriosos 21 años, de la mano del jugador más grande que el fútbol vio nacer, Argentina acumuló títulos, multiplicó su cantidad de sponsors, elevó sus ingresos y llevó el precio de las entradas a niveles impensados dos décadas atrás. Los números que siguen permiten reconstruir, uno por uno, el tamaño de esa transformación.
De cinco sponsors a más de 100
Según datos de la propia AFA, la entidad contaba con apenas cinco sponsors activos en 2017. Nueve años después, en 2026, la cifra llegó a 100 marcas, un salto que muestra cuánto se amplió el atractivo comercial de la camiseta argentina durante el período. Buena parte de ese crecimiento se produjo durante los años de mayores éxitos deportivos.
En 2021, la cartera estaba compuesta por 34 sponsors, mientras que para 2026 ya había alcanzado los 100. Eso implica que el período comprendido entre 2021 y 2026 explicó alrededor de dos tercios de toda la expansión registrada durante la década, justo en los años en los que Argentina ganó la Copa América, la Finalissima, el Mundial de Qatar y otra Copa América.

La ampliación de la estructura comercial tuvo su correlato en la facturación. Según un informe de CIES Sports Intelligence, la AFA registró ingresos por US$85 millones en la temporada 2016/17 y un año después el número subió a US$104 millones. En 2018/19, la facturación alcanzó los US$131 millones, mientras que en 2019/20 trepó a US$158 millones.
El mayor salto de la serie ocurrió en 2020/21, cuando los ingresos llegaron a US$208 millones. En apenas cuatro temporadas, la diferencia entre el primer y el último registro fue de US$123 millones, equivalente a un aumento de casi 145% en dólares. El avance coincidió con una etapa de mayor expansión comercial e internacional de la marca de la Selección.
Los movimientos financieros posteriores también muestran la escala que alcanzó la entidad. Durante 2025, la AFA registró acreditaciones bancarias por $453.449,9 millones, según un informe técnico de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero incorporado a una causa judicial. El número contempla, además de la recaudación de entradas y sponsors, los contratos que la AFA cobraba por sus giras y amistosos en el exterior en torno a la figura de Messi.
Entradas hasta 90 veces más caras
Messi también hizo que ver un partido de la Selección sea cada vez más caro. El 8 de junio de 2005, poco más de dos meses antes del debut de Messi en la Mayor, Argentina recibió a Brasil en el Monumental por las Eliminatorias rumbo al Mundial de Alemania 2006. Para aquel partido, las 15.000 entradas populares costaron $10 cada una, una cifra que, con un tipo de cambio cercano a $2,89 por dólar, equivalía a unos US$3,50 de aquel momento.
Para el partido de despedida de Messi ante Benín, en cambio, la AFA fijó las populares en $90.000, mientras que la localidad más cara, correspondiente a la platea media San Martín o Belgrano, llegó a $480.000. Con un dólar oficial vendedor de $1.540, la entrada popular representó alrededor de US$58, casi 17 veces el precio en dólares de aquella popular de 2005.

La platea más costosa, por su parte, equivalió a unos US$312. Frente a los US$3,50 que costaba la popular en el año del debut de Messi, la diferencia quedó cerca de 90 veces, aunque la comparación corresponde a categorías distintas de localidades.
Casi 600 goles más en 21 años
Como dicen los que saben, el fútbol se mide en goles. Y, si de goles se trata, es insoslayable el peso que Messi tuvo en el curso de la historia albiceleste. Antes del debut de Messi ante Hungría, Argentina había convertido 1.535 goles a lo largo de su historia internacional, según la serie histórica recopilada por RSSSF. Más de 21 años después, la base estadística de 11v11 contabiliza 2.137 goles a favor de la Selección en partidos internacionales.
Si vamos a los números individuales, Messi también hizo estragos. En 2005, el máximo goleador histórico de Argentina era Gabriel Batistuta, que había dejado la Selección con 56 goles. Messi cerró su carrera internacional con 125 tantos, más del doble de la marca que estaba vigente cuando disputó por primera vez un partido con la Mayor. La propia AFA lo reconoce como el máximo goleador histórico de la Selección, otra estadística que permite medir la distancia entre el equipo que encontró en 2005 y el que dejó más de dos décadas después.
207 veces Messi
La misma distancia aparece en la cantidad de presencias con la camiseta del Seleccionado. Cuando Messi debutó en agosto de 2005, Diego Simeone encabezaba la lista histórica de partidos jugados para Argentina con 106 encuentros. En febrero de 2007, Roberto Ayala alcanzó los 107 partidos y superó ese registro, aunque años más tarde la marca quedó muy por debajo del número que alcanzó el rosarino.
Según las cifras publicadas por la propia AFA, Messi terminó su carrera con 207 partidos con la Selección, exactamente 101 más que el récord que tenía Simeone en el momento de su debut. El capitán llevó así la referencia histórica prácticamente al doble de la que existía cuando jugó por primera vez con la camiseta argentina.
Los títulos que cambiaron la cuenta histórica
Cuando Messi disputó su primer partido, la Selección mayor acumulaba 19 títulos oficiales. Las vitrinas estaban integradas por 14 Copas América, los Mundiales de 1978 y 1986, la Copa Rey Fahd de 1992, la Copa Artemio Franchi de 1993 y el Panamericano de 1960. Después de la Artemio Franchi, Argentina pasó 28 años sin volver a sumar un título con la Selección mayor.

La sequía terminó durante la etapa final de la carrera internacional de Messi. Argentina ganó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Messi integró el plantel de las cuatro conquistas y fue capitán en cada una de ellas, una secuencia que elevó la cuenta histórica de la Selección de 19 a 23 títulos oficiales.
La Argentina que tenía dos Mundiales y 14 Copas América cuando el rosarino debutó cerró su ciclo con él con tres Mundiales, 16 Copas América y 23 títulos oficiales. A la par de esos resultados, la AFA acumuló US$121 millones en premios. El mayor premio llegó en Qatar 2022. La obtención del Mundial significó un desembolso de US$42 millones por parte de la FIFA. A ese monto se agregaron otros US$10 millones de la CONMEBOL, un premio extraordinario que la confederación había prometido a la selección sudamericana que se consagrara campeona del mundo.
El último baile del diez
El retiro de Lionel Messi de la Selección Argentina pondrá punto final a un ciclo que coincidió con la etapa de mayor exposición internacional de la AFA y con una transformación profunda de la Selección como producto global. Su salida también obligará a separar, por primera vez en mucho tiempo, el valor de la marca Argentina del magnetismo de su figura más universal. Ese será, probablemente, el verdadero examen de la etapa que deja atrás.
Después de años en los que Messi el principal activo de atracción comercial, la AFA deberá demostrar cuánto de ese crecimiento logró convertir en una estructura sostenible por sí misma.