La fanaticada de CruzLoma aumenta en Europa, Miami... y va para más
Otras 4.200 botellas zarparán en febrero rumbo al Viejo Continente. Es el cuarto envío que realiza la marca ecuatoriana de gin en menos de un año. Los consumidores de Noruega, España, Austria. Alemania, República Checa, Italia, Polonia y, hace un mes, Miami, están cautivados con esta exclusiva bebida que incorpora guayusa y coca.

Cuando las publicaciones GQ y Vogue reconocieron en agosto del 2018 a CruzLoma como gin revelación en el mundo, el viaje emprendedor parecía estar destinado a recorrerse en primera clase para José Luis Larrea, José Rafael Serrano y Marco Salvador, quienes un año antes habían encontrado la fórmula mágica para hacer una bebida mística y fancy a la vez. 

Pero pese a los tickets VIP que recibieron, y el efecto inmediato que provocó en la imagen, la aventura en estos cuatro años más bien ha atravesado situaciones que han puesto a prueba la capacidad de resiliencia de los tres socios, quienes con US$ 30.000 de inversión inicial, y sin gota de conocimiento de cómo destilar un gin, se lanzaron a crear un producto del cual los ecuatorianos se sintieran orgullosos de ponerlo sobre su mesa. 

Todo empezó a gestarse en 2015. Larrea trabajaba en la empresa ILSA y tenía el sueño de producir alguna vez un 'spirit', pero no sabía por dónde empezar. Lo que sí estaba seguro es que sus papilas habían aprendido a distinguir una buena bebida. Pero solo cuando vivió un tiempo en España descubrió el gin. Y se obsesionó. A su regreso, estaba convencido de hacer realidad su idea; los astros se alinearon: conoció a Serrano, productor de cine, y Salvador, especialista en Marketing. ¿Y ahora? ¡A investigar y probar, probar y probar! Serrano había adquirido, por coincidencia, meses antes un alambique de 120 litros para un proyecto que no cuajó. Allí experimentó por mano propia. Fórmulas iban y venían. Por tres meses, innumerables pruebas y errores. Hasta que logró tres alternativas: una cítrica, otra floral y la elegida que incorporaba coca y guayusa. 

Era 2016. Larrea se llevó, escondido en una botella con corcho, la muestra de la creación a una reunión de amigos. Secretamente, el encargado de los cocteles reemplazó el gin que se servía hasta ese momento por el nuevo producto. "La reacción fue espectacular", recuerdan. Enseguida buscaron la asesoría de un especialista en alimentos para encaminar el gin hacia el mercado. A la vez, se compartía la bebida en botellas verdes con corcho entre amigos, para seguir evaluando la respuesta. No había dudas. Era momento de hacerlo en grande. 

En 2017, los tres socios constituyeron la empresa y diseñaron la marca, imagen y hasta la botella negra de lujo que guarda el elixir. "No es solo poner el nombre al producto y listo. El nombre debía identificarnos y tener esencia. Tenía que ser algo atractivo y que genere mística. Analizamos un sinnúmero de nombres, hasta que encontramos el match. Cruz Loma es uno de los tres puntos de referencia que tomó la Misión Geodésica Francesa para medir la latitud cero". 

Fue amor a primera vista con los consumidores. La gente se conectó, estaba orgullosa, se tomaba fotos con la botella para presumir en las redes sociales. Bares y restaurantes incorporaban a Cruz Loma en su barra. Y el eco se escuchó en las redacciones de GQ y Vogue. Pero llegó la pandemia. 

MAI DAI, MAI DAI

Con el mercado local cerrado, los ojos de los socios se enfocaron en el concepto original: CruzLoma, producto para exportación. Durante la pandemia empezaron a contactar con posibles distribuidores en el mercado europeo hasta que apareció un compatriota que se puso la tarea al hombro. Una tarea que, dada la calidad del producto, no significó tan complicada como lo es con otros similares latinoamericanos. Por ello, finalmente en febrero de 2021 se fue el primer embarque con 2.070 botellas, que fueron distribuidas en bares y restaurantes top de Noruega, España, Austria. Alemania, República Checa, Italia y Polonia. Desde ahí, se han despachado cuatro pedidos. El siguiente, de 4.200 botellas, se irá en febrero 2022, además de otros 1.000 litros para un muestreo a escala global. Asimismo, hace un mes salieron 1.300 botellas a Miami y la proyección es expandirse por EE.UU. y El Caribe. 

Aunque hay temas como el elevado costo de importar las botellas desde China, porque lamentablemente en Ecuador no han encontrado un productor que se ajuste a la calidad requerida, y el pago del Impuesto a los Consumos Especiales, que por momentos interfieren un poco el recorrido, la cada vez mayor aceptación que Cruz Loma tiene en el mundo, les hace a los tres ecuatorianos sentir que el cielo es el límite. Mientras tanto celebran como niños cada vez que los etiquetan en una foto desde el otro lado del charco con un CruzLoma en mano. ¡Salud! (I)