Harvey, la empresa de software legal preferida por las principales compañías de inteligencia artificial, está negociando una ronda de financiación por US$ 200 millones, que la ubicaría con una valoración de US$ 11.000 millones. Según confirmaron dos fuentes con conocimiento del acuerdo, Sequoia y GIC lideran la operación.
Harvey y Sequoia evitaron hacer comentarios, mientras que GIC no respondió a la consulta de Forbes.
El software de inteligencia artificial de Harvey asiste a abogados y asistentes legales en tareas como clasificar y resumir grandes volúmenes de documentos, redactar y revisar escritos judiciales, y responder consultas relacionadas con el derecho. El sistema funciona a partir de modelos de lenguaje desarrollados por startups como OpenAI, Anthropic y Google, ajustados con datos legales propios y con bases externas que incluyen leyes, reglamentos y jurisprudencia internacional.
Harvey, una de las pioneras en inteligencia artificial aplicada al sector legal, creció con fuerza en los últimos meses. Según publicó su CEO, Winston Weinberg, en LinkedIn, la compañía alcanzó US$ 190 millones en ingresos recurrentes anuales hacia fines de 2025. Ya superó los 1000 clientes, entre los que figuran estudios jurídicos de peso como O'Melveny, A&O Shearman y Latham & Watkins. De acuerdo con la empresa, alrededor de 100.000 abogados usan su tecnología. Además, empezó a expandirse más allá del universo de los estudios, con clientes corporativos como los departamentos legales de Comcast y Verizon. @@FIGURE@@
La nueva inversión se produce tras una ronda de US$ 160 millones concretada en diciembre, en la que Harvey duplicó su valoración y alcanzó los US$ 8.000 millones. (Forbes fue el primer medio en revelar los detalles de esa operación). Solo en 2025, la startup levantó capital en tres oportunidades y ya acumula un total de US$ 1.200 millones. Desde 2023, Forbes la incluyó en su lista AI 50 como una de las startups de inteligencia artificial con mayor proyección, y ese mismo año fue destacada en el ranking Next Billion-Dollar Startups.
La startup, que tomó su nombre del personaje Harvey Specter de la serie Suits, se fundó en 2022 de la mano de Winston Weinberg —en ese momento abogado junior en O'Melveny & Myers— y su amigo Gabe Pereyra, ex investigador científico en Google DeepMind.
Cuatro años después, el escenario para las startups cambió de forma radical: muchas más compañías ingresaron al sector y las que ya operaban empezaron a sumar funciones de inteligencia artificial a sus productos. En ese contexto, Harvey compite con jugadores que crecen con rapidez, como la sueca Legora, que alcanzó una valoración de US$ 1.800 millones en octubre.
También aparecieron startups que apuntan a nichos específicos dentro del mundo legal. Es el caso de EvenUp, con herramientas para abogados de lesiones personales; Finch, centrada en asistentes legales; y Supio, enfocada en causas de derecho del demandante. Además, Harvey enfrenta competencia directa de quienes desarrollan los modelos base. En febrero, Anthropic presentó un "complemento legal" pensado para asistir a los usuarios en tareas jurídicas.
Startups como Harvey dependen en buena medida de gigantes de la inteligencia artificial como OpenAI y la propia Anthropic, que buscan ampliar el alcance de sus productos orientados a reducir tareas repetitivas para profesionales de oficina. Uno de los ejemplos más notorios es Claude Code, el asistente de inteligencia artificial de Anthropic para programación, que se volvió muy popular y compite con otras startups del sector como Cursor y Cognition.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com