Lundin Gold prevé destinar US$ 100 millones en 2026 a su programa de exploración, enfocado en la evaluación de nuevos objetivos de oro y cobre. A este programa se suma una inversión estimada entre US$ 75 millones y 90 millones en capital de mantenimiento entre 2026 y 2028, orientada a respaldar la operación de Fruta del Norte en Ecuador en el largo plazo.
Desde el inicio de sus actividades en el país, la compañía ha invertido más de US$ 1.600 millones en el país. El proyecto Fruta del Norte registra una producción de 2,5 millones de onzas de oro desde sus inicios, mientras tanto, las exportaciones acumuladas desde 2019 alcanzan US$ 5.259 millones.
Jamie Beck tiene 48 años y asumió el rol de presidente y director ejecutivo luego de la transición de Ron Hochstein, quien lideró la compañía en Ecuador durante la última década. Ingeniero mecánico, con un MBA en Finanzas, inició su carrera en la industria minera en áreas de desarrollo corporativo. Se incorporó al grupo Lundin en 2009 y, en 2020, fue nombrado CEO de Filo Mining Corp, empresa que desarrollaba un proyecto de cobre en la frontera entre Argentina y Chile y que fue adquirida por BHP en enero de 2025.
Beck conversó con Forbes Ecuador sobre su estrategia y visión en el país.
Ha sido parte de distintos proyectos del Grupo Lundin, ¿cómo le preparó ese camino para asumir el rol de CEO en Ecuador?
Creo que, en los últimos años, trabajando como CEO en Filo, en Argentina, tuvimos desafíos muy similares. Mucho de esto tiene que ver con asegurarse de estar presente para apoyar a los empleados. Para mí, ese es el rol más importante del CEO, que ellos sepan que estoy aquí, que están empoderados. Por eso, estoy tratando de pasar mucho tiempo en el país para construir relaciones y hacerles saber que siempre estoy disponible para conversar sobre sus desafíos.
¿Cuál es la estrategia de la empresa a largo plazo en el país?
En el largo plazo, vemos una gran oportunidad para seguir invirtiendo y haciendo crecer la empresa. Vamos a dedicar mucho esfuerzo a la exploración. En 2025 perforamos alrededor de 122.000 metros. Planeamos perforar incluso más en 2026, con un presupuesto de casi US$ 100 millones. Ese presupuesto está destinado a ayudar a descubrir nuevos recursos, nuevos estilos de mineralización, nuevos proyectos, mientras buscamos crecer de manera orgánica en Ecuador.
¿Cómo está planificada la exploración?
Esta exploración, de 133.000 metros, se está haciendo alrededor del cuerpo mineral de Fruta del Norte. Ese es el primer paso, lo que llamamos perforación de conversión de recursos, donde buscamos extender la vida de la mina a través de nuevos recursos. El otro aspecto es buscar nuevos depósitos. Algunos están muy cerca de Fruta del Norte. Actualmente, estamos perforando en zonas al norte, en el sur y en el este. También hemos tenido éxito en encontrar cobre y hemos identificado varios centros de pórfidos de cobre oro, como Trancaloma y Castillo. El tercer aspecto es que tenemos un paquete de tierras muy grande fuera de Fruta del Norte en el que no hemos invertido mucho tiempo ni esfuerzo en exploración todavía. Iniciamos un programa regional el año pasado, principalmente con muestreo de suelos y geofísica. Creo que hay oportunidades increíbles en 2026 para perforar algunos de esos objetivos regionales.
¿Cuál es la producción actual de la mina y a qué niveles esperan llegar en los próximos años?
Durante los últimos dos años hemos producido aproximadamente 500.000 onzas de oro al año. Para este año, 2027 y 2828 estimamos una producción entre 475.000 y casi 525.000 onzas por año. Y, con éxito en exploración y la capacidad de seguir invirtiendo en la mina, esperamos poder mantener ese nivel de producción durante muchos más años.
¿En qué mejoras operativas se enfocan para sostener esa producción?
A medida que Fruta del Norte se hace un poco más antigua, la ley del mineral que extraemos va disminuyendo. Cuando comenzamos, estábamos minando alrededor de 10 gramos por tonelada o incluso más. Nuestra guía para 2026 está justo por encima de los 8 gramos. Estamos apuntando a una recuperación de poco más del 91 % en 2026 y eso va a requerir inversión (entre US$ 75 millones y 90 millones) en la operación de la planta para mejorar esas recuperaciones.

Sobre la coyuntura actual, ¿cómo ve los récords del precio del oro y de qué manera impactan en su producción?
Eso es fantástico. Creo que es bueno para todos. Es bueno para todos nuestros grupos de interés en Ecuador. Significa que estamos pagando más impuestos, más regalías y más participación de utilidades debido a los mayores ingresos. Para los actores locales, eso significa que más dinero fluye hacia nuestras comunidades en Los Encuentros, en Zamora Chinchipe, y en las áreas directamente impactadas por la mina. A nivel internacional, significa que podemos pagar dividendos muy sólidos a nuestros accionistas, dándoles un retorno sobre su inversión. Así que es excelente. Solo tenemos que seguir enfocados en lo que podemos controlar, que son nuestros costos. Mientras más podamos mantener nuestros costos bajo control y bajos, mejores serán nuestros márgenes cuando los precios del oro son altos. Y eso es mejor tanto para Lundin Gold como para Ecuador.
¿Cuánto ha invertido la compañía en Ecuador hasta ahora?
Alrededor de US$ 1.600 millones. Antes de que Lundin Gold comprara la mina a Kinross, ya se había invertido alrededor de US$ 1.000 millones en la construcción para llevarla a operación. Desde 2019, hemos invertido aproximadamente entre US$ 50 millones y 150 millones en capital de sostenimiento y seguimos invirtiendo tanto en mantener la operación como en hacer crecer el activo y asegurar el futuro a través de la exploración.
Sobre las exportaciones, ¿con qué cifras esperan cerrar 2025?
Posiblemente superaremos las exportaciones de 2024, por lo que 2025 será un año más fuerte. En 2024, las exportaciones fueron de aproximadamente US$ 1.200 millones. Para 2025, si los precios del oro se mantienen fuertes y consistentes y logramos controlar nuestros costos, podríamos ver cifras que superen los US$ 1.500 millones en exportación.
¿Cuántos empleos directos e indirectos genera la firma?
Mantenemos un promedio de 3.500 empleos directos e indirectos por año Más del 90 % de nuestra fuerza laboral es ecuatoriana. Además, tenemos como objetivo reducir la cantidad de expatriados en el sitio del proyecto y reemplazar esos roles con ecuatorianos. Durante estos últimos 10 años hemos podido desarrollarlos y ahora tenemos ecuatorianos en cargos muy, muy altos, en posiciones de superintendencia tanto en operaciones mineras como en la planta de procesamiento.
¿Con cuántos proveedores locales trabajan?
Desarrollamos iniciativas para integrar proveedores locales. En una primera etapa, un proveedor local asumió el servicio de catering para el proyecto. Actualmente, la compañía trabaja con negocios locales en servicios de lavandería para la operación y analiza, de cara a 2026, la compra de neumáticos —tanto para vehículos livianos como para equipos mineros— a proveedores nacionales.
¿Cómo mide el éxito más allá de los resultados financieros?
Mido el éxito cuando miro a los ojos de nuestros colaboradores y observo lo orgullosos que están de lo que han construido en el país. Medimos el éxito en el impacto que hemos tenido en las comunidades locales y en la vida de las personas en Ecuador. Es tangible, es real.
¿Qué legado le gustaría construir en Ecuador?
Creo que el legado ya ha sido muy bien establecido por Ron Hochstein y, más importante aún, por el equipo que estuvo alrededor de la construcción y las primeras operaciones. Espero no arruinar eso. Que Fruta del Norte sea visto como un estándar internacional de cómo hacer minería responsable sería un logro increíble. Sería un logro maravilloso ver esta mina operando durante los próximos 50 años. (I)