¿Se acerca una recesión en EE.UU.? Moody’s ya habla de una "amenaza real" por la guerra con Irán
La escalada en Medio Oriente encendió alertas sobre el impacto global y sumó presión a los mercados, con señales de menor consumo, inversiones frenadas y temor a un deterioro de la actividad.

Las señales de alerta sobre una posible recesión en Estados Unidos ganaron fuerza en medio de la guerra con Irán, que sumó presión sobre los precios del petróleo y reavivó el temor a un aumento de la inflación. En ese escenario, distintos analistas ajustaron sus pronósticos y dejaron en claro que el riesgo de una desaceleración económica subió en las últimas semanas.

La estimación más alta correspondió a Moody’s Analytics, que llevó su previsión de recesión a 48,6 %, muy cerca del 49 % que había informado la semana pasada. Su economista jefe, Mark Zandi, advirtió que los riesgos de recesión son “incómodamente altos y van en aumento” y remarcó que una recesión representa “una amenaza real”.

En la misma línea, Goldman Sachs elevó el martes su previsión de recesión para los próximos 12 meses de 25 % a 30 %. A la vez, redujo su estimación de crecimiento del PBI para todo el año a 2,1 %. El banco atribuyó esa revisión a mayores previsiones de inflación y a un nivel más alto del petróleo hasta abril, aunque aclaró que una recesión todavía resulta improbable.

Los analistas de Goldman Sachs señalaron además que las grandes crisis energéticas, como un salto del petróleo, en general no alteran las expectativas de precios de largo plazo de los consumidores.

Otras proyecciones también mostraron un deterioro. Wilmington Trust calculó una probabilidad de recesión de 45 %, por encima del 40 % estimado por EY-Parthenon. Su economista jefe, Gregory Daco, sostuvo que esas probabilidades podrían “aumentar rápidamente” si la guerra con Irán persistiera o se intensificara, y agregó que la inflación podría acercarse al 5%.

En los mercados de predicción, Polymarket ubicó esa posibilidad en 35 % hacia fines de 2025 y Kalshi en 32,6 %. @@FIGURE@@

¿Qué es una recesión y cómo se desencadena?

Una recesión suele definirse como dos trimestres consecutivos de caída del producto interno bruto (PIB), el indicador que mide la producción total de bienes y servicios de un país. De todos modos, la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBER), la referencia más citada para establecer cuándo hay una recesión, utiliza un criterio más amplio: la describe como una "disminución significativa de la actividad económica que se extiende por toda la economía y dura más de unos pocos meses". 

En esa línea, el Departamento de Comercio recortó su estimación de crecimiento para el cuarto trimestre de 2025, que pasó de 1,4 % a 0,7 %, una señal de una desaceleración más marcada de lo previsto.

“Esto aún no es una recesión, pero dada la fragilidad de la economía [estadounidense] incluso antes de que comenzara el conflicto, no tendrían que ocurrir muchos otros problemas en Oriente Medio para precipitar una recesión”, escribió Zandi en X. Los precios del petróleo tendrían que promediar alrededor de US$ 125 por barril durante el segundo trimestre para acercarse a una recesión, y “con las tensiones aún elevadas, eso no es descabellado”, dijo Zandi.

Qué observar

Un dato para seguir de cerca es cómo cambiaron las opiniones de los estadounidenses sobre la economía en el último mes. La encuesta preliminar de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan para marzo mostró que, en la etapa previa a la guerra, los estadounidenses parecían más optimistas sobre la economía, aunque ese avance se borró por completo la semana siguiente. 

Este relevamiento, uno de los más seguidos del mercado, se actualizará el 27 de marzo. Por su parte, el Conference Board publicará su encuesta de confianza del consumidor el 31 de marzo. En ese informe, el mercado espera una baja después de la mejora registrada tras el piso de 12 años de enero, cuando el centro de estudios informó de un "colapso" en la confianza económica de los estadounidenses. @@FIGURE@@

¿El mercado laboral muestra señales de recesión?

Todavía no. Aunque la tasa de desempleo subió al 4,4 % en febrero, el deterioro del mercado laboral todavía no cambió de forma decisiva las probabilidades de una recesión. 

La regla de Sahm, uno de los indicadores más usados para detectar una recesión, marca que ese escenario empieza cuando el promedio trimestral de la tasa de desempleo sube 0,5 puntos porcentuales frente al promedio trimestral más bajo de los 12 meses previos. Este indicador, que sigue de cerca la Reserva Federal, proyectó una probabilidad más baja que la que se esperaba para 2024.

El director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, sostuvo a principios de este mes que, si la guerra con Irán “se prolongara, no afectaría demasiado a la economía estadounidense”. Hassett agregó que el conflicto “perjudicaría a los consumidores, y tendríamos que pensar en qué hacer al respecto, pero esa es la menor de nuestras preocupaciones en este momento”. A la vez, varias firmas, entre ellas Wells Fargo, Oxford Economics y Vanguard, advirtieron que precios del petróleo lo suficientemente altos podrían desatar una recesión. 

De todos modos, los analistas de Vanguard señalaron que el crudo tendría que mantenerse por encima del récord de US$ 147 durante el resto del año. Por su parte, la Reserva Federal recordó en una advertencia de 2001 que la suba del petróleo suele anticipar la mayoría de las recesiones, aunque también señaló que la economía de Estados Unidos ganó capacidad de respuesta en las últimas décadas y hoy está mejor preparada para absorber el impacto de costos energéticos más altos.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com