Summit Proteger para Crecer: un plato de comida que conecta educación, nutrición y economía local
Elizabeth Frías RivasPeriodista
Elizabeth Frías RivasPeriodista
La alimentación escolar es una herramienta que va más allá de garantizar un desayuno o un almuerzo para los estudiantes. También articula a escuelas, familias, productores locales, comunidades y entidades públicas y privadas alrededor de un mismo objetivo que es generar mejores condiciones para que niños y niñas puedan aprender y desarrollarse.
Este fue uno de los principales mensajes del Summit Proteger para Crecer, un espacio pensado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la organización humanitaria más grande del mundo que se dedica a salvar vidas en situaciones de emergencia y canaliza la asistencia alimentaria para construir la paz, la estabilidad y la prosperidad de las personas que se recuperan de conflictos, catástrofes y el impacto del cambio climático.
El evento reunió el pasado 1 de octubre a representantes del PMA, autoridades del Gobierno ecuatoriano, sector privado, estudiantes, madres comunitarias y productores con el fin de analizar el impacto de los programas de alimentación escolar y los desafíos que todavía enfrenta el país.
El primer panel que se presentó fue Voces que alimentan. Allí, una estudiante, un productor y una madre en representación de sus comunidades compartieron sus experiencias y mostraron cómo la alimentación escolar puede generar cambios que trascienden el aula.

Emelyn Tocto Pesántez, estudiante de la Unidad Educativa 10 de Noviembre, ubicada en la parroquia de Yantzaza, en Zamora Chinchipe, explicó que su participación en el programa le permitió conocer más sobre el cultivo, el procesamiento de alimentos y la importancia de mantener una alimentación saludable. "Alimentarse nos ayuda a mejorar en el estudio, y eso lo he notado en mi como en mis compañeros de clases", señaló.
Desde otra parte de la cadena está Juan Demera Centeno, productor agroecológico de la comuna Las Gilces, en Crucita, Manabí. Su trabajo forma parte de un sistema que conecta la producción local con las escuelas, esta es una aplicación que se llama El Mercadito Nilus y que comenzó su implementación activa en las zonas rurales de Ecuador, en abril de 2024.
"Con esta aplicación, cada jornada debe entregar y pesar los alimentos destinados a los estudiantes, esto asegura que las raciones lleguen a todos los niños", mencionó Juan.
Ana Lucía Quinteros Carrera, madre comunitaria de la Unidad Educativa Jorge Martínez Acosta en Carchi, destacó que uno de los principales cambios está en los procesos, "la planificación de los menús, la distribución de los productos y la preparación de los alimentos forman parte de una cadena coordinada entre productores, instituciones educativas y familias".
Un segundo espacio en el escenario lo tuvo Nils Grede, director país del Programa Mundial de Alimentos en Colombia. En una masterclass presentó la experiencia y la evolución colombiana con este proyecto de alimentación escolar. Explicó que el modelo ha pasado por diferentes etapas de institucionalización y descentralización, hasta convertirse en una política con una amplia cobertura nacional.

Uno de los aprendizajes destacados fue la importancia de medir los resultados. Según los datos presentados durante la exposición, la cobertura nacional es del 80 % de los estudiantes. Estos programas muestran mayores probabilidades de avanzar en los años escolares y llegar a la educación superior con el objetivo de culminar sus estudios.
Pero también existen desafíos. Entre ellos mencionó la necesidad de mantener una inversión suficiente, fortalecer las compras locales y reducir las barreras burocráticas que pueden dificultar los procesos de contratación y adquisición de alimentos.
La tercera exposición fue para Laura Melo, coordinadora residente de Naciones Unidas en Ecuador. Ella mencionó que la alimentación escolar tiene un papel que va más allá de la nutrición. También funciona como una herramienta de protección social, sostiene el aprendizaje y puede convertirse en una red de apoyo para las familias y comunidades en momentos de crisis.

Proteger para crecer implica, para Melo, generar condiciones para que las nuevas generaciones puedan progresar con educación, alimentación y oportunidades. Melo llamó a unir esfuerzos, incorporar al sector privado y a otros actores que todavía no forman parte de estas iniciativas y convertir las metas en indicadores que permitan medir los avances.
Luego fue el turno de Jutta Neitzel, directora país del Programa Mundial de Alimentos en Ecuador. Ella destacó que uno de los principales aprendizajes del programa es que, aunque estas iniciativas tienen décadas de trayectoria, todavía enfrentan desafíos.

En Ecuador, el objetivo es ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones y fortalecer el vínculo entre alimentación, educación y desarrollo local.
El programa también busca que los productores puedan mantener sus actividades durante períodos más largos, generando un impacto que llega hasta las economías familiares.
Actualmente, 85.000 niños y niñas reciben un desayuno escolar a través del programa, que vincula a 237 escuelas y 976 productores locales. En total, alrededor de 2.200 toneladas de alimentos son procesadas para atender esta iniciativa.
Gilda Alcívar, ministra de Educación, Deporte y Cultura, señaló que fortalecer la alimentación escolar forma parte de las políticas destinadas a combatir la desnutrición infantil en este Gobierno. La iniciativa incorpora productos locales y busca adaptar los menús a las características y preferencias de cada región.

La ministra también destacó el papel de las madres voluntarias que participan en la preparación de los alimentos, incorporando a la jornada escolar elementos propios de la alimentación y la cultura de cada comunidad.
Para terminar, María José Pinto, vicepresidenta de la República, mencionó que el valor de estos programas está precisamente en su capacidad para conectar distintos ámbitos. "Un plato de comida puede representar nutrición para un niño, pero también trabajo para un productor, educación para una familia y una oportunidad para fortalecer a una comunidad".

El encuentro concluyó con la firma oficial de un compromiso para continuar apoyando esta causa. Representantes de distintas instituciones y organizaciones suscribieron el acuerdo, entre ellos Forbes Ecuador, como parte de esta iniciativa orientada a fortalecer la alimentación escolar y sus efectos en las nuevas generaciones. (I)