Entre el desierto de Atacama y las Maldivas, los hoteles de lujo convierten la oscuridad en su mayor atractivo, con observatorios permanentes, astrónomos residentes y habitaciones pensadas para contemplar las estrellas.
El astroturismo es una tendencia que crece a nivel mundial y en 2024 podría ser récord a partir de varios hechos que ocurrirán en Estados Unidos y Sudamérica.