La startup alcanzó una valoración de US$ 29.300 millones en una ronda de financiación de US$ 2.300 millones el jueves, convirtiendo a sus cuatro fundadores veinteañeros en multimillonarios.
Mientras los grandes jugadores compiten por modelos cada vez más complejos, IBM apuesta por optimizar el eslabón que convierte la potencia en resultados concretos: la infraestructura que permite usar la IA en el día a día.
La empresa comenzará por construir centros de datos en Texas y Nueva York, con planes de crear miles de empleos y robustecer la infraestructura tecnológica en medio de una carrera global marcada por inversiones récord.
La disparada de las acciones de ISU Petasys, impulsada por la fiebre tecnológica, multiplicó el valor de mercado de la firma surcoreana y catapultó a su presidente, Kim Sang-beom, al selecto club de los más ricos del país.
La deuda comprometida supera por mucho los ingresos reales de la empresa, que aún no demostró cómo va a sostener semejante apuesta. Altman, sin participación accionaria y con apoyo de los socios, se mueve con total libertad en un tablero donde los riesgos parecen ajenos.
Se espera que las grandes empresas de tecnología gasten billones en proyectos de infraestructura de IA durante el resto de la década, y las acciones más pequeñas estarán entre los mayores beneficiarios.
Científicos combinan algoritmos con neurociencia para mapear circuitos neuronales, restaurar funciones dañadas y abrir nuevas posibilidades en terapias que antes parecían impensadas.
Uno de los mayores beneficiados este año es el ex investigador en ciencias de la computación Chen Tianshi , cuya fortuna casi se triplicó hasta alcanzar los US$ 21.000 millones gracias al vertiginoso aumento del precio de las acciones de su empresa fabricante de chips de IA, Cambricon Technologies, que cotiza en la bolsa de Shanghái.
Las automatizaciones digitales extraen datos sin permiso, distorsionan métricas clave y encarecen las operaciones. Comercio, salud y medios, entre los sectores más golpeados.
Un recurso técnico diseñado para afinar la precisión de los modelos empieza a generar efectos colaterales inesperados: más consumo eléctrico, más carga operativa y una presión creciente sobre la infraestructura digital.
Mientras los gigantes de la nube compiten por integrar IA en sus plataformas, Snowflake apuesta a una inteligencia con contexto, diseñada para interpretar datos en tiempo real y tomar decisiones sin intervención humana.
El presidente marcó un límite claro en medio de las tensiones tecnológicas con China: habrá margen para negociar, pero los chips Blackwell seguirán siendo exclusivos. Las acciones de la compañía reaccionaron con una suba tras sus declaraciones.
La empresa de Sam Altman, creadora del ChatGPT, se convirtió en la protagonista del sector tecnológico con una serie de alianzas sin precedentes y planes para debutar en Wall Street con una valuación récord.
El salto en la valoración de OpenEvidence disparó el patrimonio de Daniel Nadler, fundador de la empresa radicada en Miami que ya es usada por cuatro de cada diez médicos en EE.UU. y busca empujar los límites del conocimiento clínico con algoritmos propios.
Impulsado por su paso por Stanford y su experiencia en el equipo de Elon Musk, Zelikman se rodeó de pesos pesados de Google, Meta y OpenAI para lanzar Humans&, una startup que promete desafiar los modelos tradicionales con una idea ambiciosa: entrenar sistemas que se adapten a cada persona y trabajen codo a codo con ellas.
Fundaron Ercor en 2023, conectando talento global con laboratorios de punta como OpenAI. Levantaron capital de los fondos más codiciados de Silicon Valley, enfrentan una demanda por secretos industriales y siguen creciendo en medio de la guerra por el etiquetado de datos.Select 51 more words to run Humanizer.