Aunque suena lógico pensar en el futuro con claridad, distintas trampas mentales pueden frenar el progreso profesional. Qué muestran los estudios sobre por qué cuesta tanto proyectar y cómo hacer planes más sostenibles.
Un sesgo cognitivo consiste, breve y básicamente, en la distorsión de la realidad a partir de la subinterpretación, sobreinterpretación o malinterpretación de la información disponible para realizar juicios lógicos, fundamentados y racionales.